Álvaro Cervera y Juan Carlos Cordero, en la copita navideña que el club ha concedido a la prensa.
Álvaro Cervera y Juan Carlos Cordero, en la copita navideña que el club ha concedido a la prensa.

Cádiz CF

La promesa de Cervera que Cordero tuvo que romper

El entrenador prometió al equipo vacaciones hasta el 2 de enero en el caso de ganar tres partidos y el director deportivo paró 'el desenfreno'

Por  18:23 h.

“Si ganáis de los últimos cinco partidos que quedan hasta el parón, tres, tenéis vacaciones de Navidad hasta el 2 de enero”, vino a decirles Álvaro Cervera a sus jugadores poco antes de que el Cádiz CF se enfrentase en Carranza al Alcorcón después de arrancar un punto importante en el campo del líder, el Levante. Y fueron los tíos y le presentaron al jefe cuatro victorias y una derrota, en Tarragona. Así el cabreo que tenían todos tras perder ante el Nàstic… Por todo. Por el escudo. Por el rival, que era el colista. Por el partido, que perderlo no estaba en el guion de nadie. Por ellos. Por el fútbol. Por la afición. Y por las vacaciones. Porque son humanos.

Pero fue perder en el Nou Estadi de Tarragona y el Cádiz CF de Cervera comenzar a eliminar rivales que se cruzaban en su camino. Tres al Zaragoza en casa. Otros tres al Córdoba en el Nuevo Arcángel. Y cuatro al Sevilla Atlético. Alegría por todo y para todos. Llegaban las vacaciones. Merecidas de sobra, pero ojito que no estaba todo dicho. El jefe del plantel es Álvaro Cervera, pero como en toda estructura piramidal, siempre un jefe tiene por encima otro. Y en este caso, el de Cervera es el director deportivo que responde al nombre de Juan Carlos Cordero. Que como en la canción de Carlos Puebla sobre Fidel, ‘mandó a parar’ el desenfreno.

Está fuera de dudas que la dirección deportiva brinda, celebra y elogia el trabajo de Cervera y sus chicos, pero por eso mismo no quiso conceder “una amnistía” que con el paso de las fechas -quien sabe- si podría volverse en contra de los intereses de todos. Por eso mismo, Cordero paró el carro y corrigió a Cervera, que fue el primero en comprender la decisión pese a ser él el autor de la promesa para con sus jugadores.

El regalo de unas vacaciones ‘eternas’ (desde el 19 de diciembre hasta el 2 de enero) implicaría tener a un equipo parado dos semanas (quince días para ser exactos) al completo, algo que pocos profesionales en la materia darían el visto bueno. Por mucho que el equipo haya hecho los deberes de manera sobresaliente.

Así pues, Cervera y sus muchachos no solo han vuelto hoy a los entrenamientos, sino que incluso lo han hecho por partida doble. Hoy han trabajado en turno de mañana y tarde en las instalaciones del Rosal y mañana lo volverán a hacer por partida doble aunque en el estadio Ramón de Carranza. Esa, en principio, es la idea. Otra cosa es que se ‘ganen’ al presi en la comida que el club celebra mañana con todos sus equipos, desde el primero hasta el último de las categorías inferiores.