El Racing-Cádiz CF tuvo varias situaciones comprometidas.
El Racing-Cádiz CF tuvo varias situaciones comprometidas.

CÁDIZ CF

La pizarra del Racing de Santander 1-2 Cádiz CF

Cuarta victoria consecutiva del Cádiz CF en un partido protagonizado por el VAR

Por  9:00 h.

‘El Cádiz CF suma y sigue’

Una jornada más y el Cádiz CF vuelve a demostrar que no quiere que esta temporada sea una más en el historial cadista. Y es que los de Álvaro Cervera volvieron a conseguir la ansiada victoria en un Sardinero que solo sabe sumar buenos recuerdos para los amarillos.

El equipo se sitúa, por tercera semana consecutiva, a la cabeza de la clasificación de una complicada categoría de plata y lo hace por méritos propios, con un casillero que suma ya los doce puntos y donde acumula un total de nueve tantos a favor. De hecho, el Cádiz CF no ha tenido un mejor arranque de temporada en Segunda División desde 1962.

1. Un once diferente

Álvaro Cervera sorprendía en El Sardinero poniendo en liza a un once con algunas caras diferentes al que ha acostumbrado a sacar en las jornadas anteriores. En defensa, la ausencia de un Fali, que tiene una titularidad casi indiscutible hasta el momento, le permitía a Marcos Mauro saltar al terreno de juego desde el inicio del partido. Y es que el argentino siempre ha sido uno de los hombres favoritos del técnico, que no había podido contar con él hasta ahora por su supuesta salida del club. Sin embargo, y ante la permanencia del jugador en el equipo, Mauro ha saltado al césped junto a Cala, con el que parece que tendrá que disputar la titularidad en las próximas jornadas.

El centro del campo también ha traído novedades en el encuentro ante el Racing pues si en las jornadas anteriores Bodiger había sido el compañero ideal para Garrido, esta vez sería José Mari el que ocupara su puesto desde el primer momento.

Por último, la gran sorpresa sería la incorporación del ‘Choco’ que, a pesar de ser un recién llegado al cuadro cadista, pudo estrenarse con la elástica amarilla. Caye Quintana sería el que ocupara el banquillo en esta ocasión a pesar de los buenos minutos que ha tenido el onubense en semanas anteriores.

2. Perea y Álex

El Cádiz CF parece estar en racha con el gol y de nuevo no son sus delanteros los protagonistas de los tantos. De hecho, los máximos anotadores no solo del equipo sino de toda la categoría, son Perea y Álex, que ocupan las posiciones de extremo y mediapunta. Ambos acumulan en su casillero personal un total de tres goles, claves para el liderato de los amarillos.

Fiel a su estilo, con mucho juego de balón y sobre todo, con un gran regate, Perea consiguió marcar ante la Ponferradina, el Mirandés y el Racing. Por su parte, Álex se confirma como el lanzador de penaltis del equipo, habiendo conseguido anotar dos tantos desde los once metros, el último de ellos en el encuentro de ayer, tras la señalización del colegiado de una mano de Abraham que rozaba el balón dentro del área. El madrileño volvió a acertar otra pena máxima y ahora el Cádiz CF parece haber dejado atrás la mala fortuna sufrida la temporada pasada con este tipo de lanzamientos.

3. El VAR vuelve a definir el partido

Desde la incorporación del videoarbitraje en la Segunda División, el Cádiz CF no parece haber salido muy beneficiado. De hecho, en el encuentro ante la Ponferradina el VAR decantó el primer gol encajado en Carranza tras una revisión de un disparo de Trigueros que, a priori, parecía ser salvado por Cifuentes.

En esta ocasión fueron dos las jugadas en las que las intervenciones del VAR fueron en contra de los intereses amarillos. Primero, decretando un fuera de juego que invalidaba un gol de Álex, y más tarde, revelando una mano de Cala que supondría el penalti a favor del Racing y, por tanto el gol del empate, en una jugada que debió repetirse por entrar Yoda en el área antes de que David Rodríguez golpeara el balón.

Sin embargo, y para darle la vuelta al partido, el videoarbitraje fue amable con un Cádiz CF que estaba mereciendo algo más que el empate y volvía a señalar un penalti, esta vez a favor de los amarillos en los últimos instantes de un partido que llegó a superar los cien minutos de juego.