CÁDIZ CF

La durísima despedida de Cordero: «Es un cese injusto, desproporcionado y sucio»

El exdirector deportivo pide paz institucional tanto a Vizcaíno como a Quique Pina

Por  12:18 h.

Juan Carlos Cordero ha comparecido en la mañana de este martes en el Ramón de Carranza. El exdirector deportivo ha lanzado primero estas palabras antes de responder a las preguntas de los periodistas.

“He comparecido sin jugadores ni entrenadores para no entorpecer. Es una despedida pacífica, señorial, tranquila. Me voy de la misma forma en que llegué. Me gustaría que el ruido del cese fuese por mi trabajo y profesionalidad, no por la despedida. Me siento afortunado y contento porque no me he doblegado ante los egos de los dueños, me he mantenido firme, fiel a mi plantilla, al entrenador y a la afición.

Nunca pensé que podía ser director deportivo de este club cuando llegué del Ciudad de Murcia. Vi la grandeza de este club, con momentos buenos y también malos.

Nos echan a mi familia y a mí. Esa es la realidad (se emociona, sin poder reprimir sus lágrimas). Me voy triste y dolido porque es un cese injusto, desproporcionado y sucio. He trabajado con honestidad y libertad absoluta.

He dado estabilidad deportiva y equilibrio al primer equipo y la plantilla. He consolidado al equipo en Segunda A, he dado estabilidad a la cantera con el ascenso de Manu Vallejo y la mejor temporada del filial en su historia. He fichado a coste cero la mayoría de jugadores generando plusvalías históricas. Por dos temporadas consecutivas, la dirección deportiva ha salvado al club de problemas económicos graves. El primer verano por la venta de Aridane y la segunda por Lucas Bijker y Álvaro. Que vinieran a coste cero fue trabajo mío.

Habré cometido errores pero en la balanza el saldo es positivo. Dejo para adaptarme al control financiero más de un millón y medio de euros. Ojalá que cuando yo llegué hubiera tenido algo, porque tenía un saldo negativo. Más del 90% de los jugadores es propiedad del club, activos que pueden superar los ocho y diez millones de euros.

Quiero dar las gracias al cuerpo técnico y a los jugadores por su madurez. Otro vestuario hubiera explotado. Se han vivido momentos insostenibles.

Soy víctima de una guerra. Soy buen director deportivo, buen tío y por terceros me marcho. No sé muy bien por qué. ¿Y eso quién se lo dice a mis hijos, que soy un buen director deportivo? Cuando se despiden llorando del colegio… Él no. El mismo que felicita a mi mujer por su santo, que manda una corona de flores cuando fallece mi suegra, que felicita por el aniversario a mis padres, que se acuerda de mis hijos… el mismo que apuñala a su padre por la espalda. Lo afronto con entereza. Me voy con el coche cargado hasta arriba.

Voy a pedir paz institucional entre los dueños de este club. He estado dos años aguantando una guerra infernal que no ha afectado al vestuario. No han salido declaraciones de dentro, se han mantenido con entereza. Vizcaíno y Pina he de decir que han respetado mi parcela. Pero ahora les pediría que buscaran la paz institucional, porque se lo van a cargar”.