Nano Mesa en el choque ante el Deportivo
Nano Mesa en el choque ante el Deportivo

Cádiz CF

La diplomacia ‘mata’

Desde que el Cádiz CF 'gestiona' su manera de afrontar los encuentros los resultados no le favorecen

Por  12:32 h.

El Cádiz CF vuelve a patinar a comienzos de año. Y esto, por desgracia, no supone ninguna novedad. El once de Cervera está volviendo a caer en la misma piedra un año después e incluso lo está haciendo de peor manera ya que el primer tropezón se lo pegó en el último día del año pasado, algo que no acostumbraba hacer. Además, lo hizo ante su gente en aquel aciago día de la expulsión de Salvi y ese 2-4 con el que el Numancia hizo despedir el año a los felices cadistas, que no dudaron en despedir a los suyos con una sonora ovación al término del partido en gratitud a la excelente primera vuelta desarrollada y no menos al esfuerzo titánico que hicieron para no perder en inferioridad numérica ante el conjunto soriano.

Pero llegó la Liga y con ella no han vuelto las mejores sensaciones. Es más, han ido puede que a peor. El empate sin goles en El Toralín, que pudo haber sido derrota de no ser por Cifuentes, se dio por correcto pero ya aquel encuentro ante la Ponferradina mostró algunos detalles negativos que no han hecho más que confirmar que el Cádiz CF se ha pinchado un poco. El exagerado respeto que el once de Cervera mostró al conjunto de Jon Pérez Bolo hizo ver que este líder ha perdido esa madera que le hacía verse y sentirse superior a los contrarios y ya afronta los encuentros a domicilios gestionando el empate que yendo descaradamente y a su forma a por los partidos haciendo valer el colchón de puntos que con el paso de las jornadas cada vez va siendo menor.

Al empate en Ponferrada le siguió la eliminación en el Nuevo Las Gaunas ante un ‘Segunda B’ y aunque el equipo estaba formado por suplentes volvió a verse en el once amarillo esas dosis nada deseables de falta de ambición una vez que Querol adelantó al Cádiz CF. Acomodados con el 0-1, los de Cervera se relajaron una barbaridad y no solo no mataron al Logroñés sino que incluso le dio alas para que le empatase el encuentro y se llevase la eliminatoria en los penaltis tras un desastroso segundo tiempo y no una menos decepcionante prórroga.

Regresaba la Liga en casa y ante el Mirandés, equipo que ha conseguido lo nunca visto. Remontar hasta tres goles al conjunto gaditano. Primero para empatar el gol inicial de Lozano al minuto siguiente y después en el descuento y tras marcar Nano Mesa en el 92′ el 3-1. De nuevo el Cádiz CF se olvidó de su humildad y de esa experiencia que ha demostrado tener en otros partidos para dejarse empatar en dos minutos.

Esa relajación y parsimonia volvió a verse en La Coruña ante otro equipo de la zona baja aunque en dinámica ascendente. Y lo que pasó fue que de los dos equipos que más buscó la portería contraria se llevó el gato al agua el que más fe puso en el empeño. Y eso que tanto Cervera como Fernando Vázquez daban por bueno el empate dado el respeto que manifestaron el uno por el otro durante toda la contienda. Y es ahí donde el Cádiz no debe caer nunca. Otra vez volvió a negociar el resultado y otra vez se quedó sin nada. O lo que es lo mismo, en el mejor de los casos, un punto, una cantidad que comienza a valer muy poco dado la exigencia que comienza a ver por detrás.

Está visto y comprobado que el que sale a empatar suele perder. No pasó en Ponferrada pero casi, no pasó en Logroño pero se cayó eliminado, no pasó en Carranza ante el Mirandés pero a la postre resultó peor. El Cádiz CF ha dejado de lado la ambición para ponerse a negociar un buen resultado mutuo con cada contrario. Lo lleva haciendo desde Ponferrada y se ha olvidado de sus virtudes al tiempo que se ha comenzado a fijar en las prioridades o necesidades de sus contrarios. Por descontado que las bajas que está teniendo pesan lo suyo, pero la mentalidad ganadora parece que se ha dejado en el olvido y eso pesa más que cualquier ausencia.

Esta falta de ambición, esta manera nueva de gestionar el resultado, esa falta de fe en la victoria está matando a un Cádiz CF que ya no es líder. Por todo ello, el Cádiz CF debe se fiel a su estilo, dejar de ser tan diplomático y volver a coger el cuchillo por los dientes para, aprovechando que vienen dos partidos en casa seguidos, volver a gritar a toda la categoría que ha vuelto.