Las colas en Carranza para la adquisición de los abonos la pasada temporada.
Las colas en Carranza para la adquisición de los abonos la pasada temporada.

CÁDIZ CF

La campaña de abonados debe empezar el lunes 18 de julio

El Cádiz CF tiene pensado arrancar a inicios de esa semana pero al igual que la pretemporada depende de la firma del pacto entre Vizcaíno y Quique Pina

Por  12:00 h.

¿Intranquilidad? ¿Nerviosismo? En el entorno por supuesto. En el Cádiz CF, posiblemente también. El club gaditano se ha quedado parado tras el ascenso a la Liga2, y no porque quiera. Dos semanas después del brillante éxito cosechado en el Rico Pérez, Manuel Vizcaíno y Quique Pina no han rubricado por escrito la paz para la gestión mancomunada de la entidad de Carranza.

Se da por hecho, sí, pero hasta que no se firme no hay movimiento… en firme. El murciano tomará las riendas de la dirección deportiva y Juan Carlos Cordero es quien responde a las llamadas de los representantes y se encarga de encaminar las negociaciones. Pero hasta que no tenga luz verde no puede cerrar ningún fichaje, por mucho que filtren que ya hay varios futbolistas apalabrados.

La realidad es que la firma se ha demorado al menos una semana, pues ya deberían llevar siete días en funcionamiento. Eso puede llevar a retrasar la puesta en marcha de la campaña de abonados, prevista para el 18 de julio. Estaba programado que ese lunes se dieran a conocer los precios de los carnés para los nuevos socios, pues los antiguos ya saben que tendrán que pagar lo mismo, tal y como prometió el presidente.

El coste en fondos era de 70 euros (40 menores de 14 años), en preferencia 120 (tribuna de preferencia 140), tribuna alta 195 y baja 240. Este era el precio de tarifa, aunque las dos primeras semanas se rebajó un 20% a los aficionados que renovaran su carné para espolearlos después del varapalo sufrido ante el Bilbao Athletic. Lo lógico es que no se aplique ese descuento en la próxima campaña de abonados, si bien se abre la posibilidad de utilizar distintas fórmulas, algo a lo que acostumbra Manuel Vizcaíno.