Fali aplaude a la grada de Carranza.
Fali aplaude a la grada de Carranza.

Cádiz CF

El ‘huracán Fali’ se diluye

Su ‘objeción de conciencia’ pierde fuerza en un gremio que quiere volver a jugar ya

Por  14:21 h.

La salida del tiesto de Fali Giménez no gustó demasiado en su propio club, que se llevó las manos a la cabeza en cuanto el valenciano se convirtió en tendencia a nivel nacional después de soltar su bomba en la Cadena Cope, donde lo hizo hasta en dos ocasiones. Sobra decir, como se ha dicho en repetidas ocasiones, que el jugador valenciano es muy libre de hacer, opinar y decir lo que le venga en gana. Mucho más, además, con un tema tan sensible y que se ha llevado por delante más de 23.000 vidas y las que van en camino.

Dicho eso, las declaraciones del defensa cadista no han debido sentir demasiado bien en un equipo donde absolutamente todos son partidarios de volver a la competición en cuando las autoridades sanitarias lo estimen oportuno. El propio Cala lo decía abiertamente esta misma semana y lo hacía también en la Cadena Cope de Cádiz. El jugador lebrijano repitió por activa y por pasiva que desde el vestuario se respeta profundamente la postura de su compañero y amigo pero que no se comparte para nada.

Y es que el discurso de Cala es el oficial que mantiene el Cádiz CF partiendo por el presidente Manuel Vizcaíno, que desde el primer día de esta crisis sanitaria se manifestó a favor de retomar la competición en cuanto haya luz verde desde el Gobierno.

En la misma dirección se postula Cala, que con sus palabras no hace más que reflejar la opinión del «99,9% del vestuario». El exsevillista se explayó en sus argumentos para volver y no solo lo hizo por lo mucho que el Cádiz CF tiene sobre la mesa sino incluso argumentó que deben volver a los campos por solidaridad y conciencia social. «Soy partidario de volver a jugar porque es lo más lógico. Todos podemos venir de una familia peor o mejor pero todos necesitamos trabajar para llevar el pan a casa y que la economía vuelve a resurgir. El fútbol es uno de los sectores que puede volver con mayor seguridad por las medidas que se van a llevar a cabo; por el simple hecho de los test, limitar la movilidad y jugar a puerta cerrada… Tenemos mayor seguridad que otros sectores y por responsabilidad debemos volver. El fútbol no son solo jugadores profesionales, son muchos empleados que viven de esto. Hay que arriesgarse un poco sin tampoco pensar que vamos a ir a la guerra; hay que volver con una serie de medidas que permita Sanidad y no hay que ser egoístas; debemos volver», señalaba con rotundidad en lo que es un discurso diametralmente opuesto al de Fali, que ve como su huracán se va diluyendo paulatinamente.

Porque es cierto que las palabras de Fali no cayeron en saco roto. Al poco de manifestar su opinión recibió también muchas muestras de apoyo dentro incluso de su propio gremio. Uno de los que se significó con una tesis parecida fue el actual jugador del Sevilla Suso. El gaditano, sin ser tan vehemente como Fali, vaticinó que la Liga se suspenderá y se mostró reacio a volver a los entrenamientos «hasta que el virus no esté controlado». Suso y Fali no eran los únicos en esta postura ya que algunos jugadores llegaron incluso a pedir que no se vuelva al fútbol hasta que no se consiga la vacuna.

Sin embargo este discurso ha ido perdiendo fuerza a medida que el Gobierno ha comenzado a abrir la mano tanto en las calles como en los centros de trabajo deportivos. Los test, el protocolo de seguridad y la necesidad de reactivar la economía aunque sea a un 30% pesan con fuerza para ir silenciando poco a poco las voces que propugnan la máxima prudencia a la hora de retomar la actividad.

Rakitic tira del carro

Y si Cala fue de lo más claro, no menos lo fue Ivan Rakitic, que se convertía estos días en portada de ‘Marca’ al sentirse con la responsabilidad de arrimar el hombro desde su trabajo. «Quiero jugar. Ha llegado el momento de devolver a la sociedad lo que nos da», destacaba el croata en lo que era una clara declaración de intenciones.

Tanto Rakitic como Cala han encontrado una masiva capacidad de convocatoria en el mundo del fútbol. Y esa postura se ha comenzado también a mostrar en equipos donde las cosas no ruedan del todo bien, como puede ser el caso del Extremadura, que se juega el descenso y bien podría ‘votar’ a favor de que la Liga se suspenda tal y como sugirió el presidente del Deportivo al comienzo de esta pandemia. Un ejemplo claro de ello fueron las palabras de Ale Diez esta semana. «Desde el primer día mi mente ha estado puesta en que la liga se va a reanudar. Debemos estar preparados para lo que diga el Gobierno y parece que ahora ya todo esto está más cerca». El jugador del cuadro de Almendralejo afronta, además, el reinicio cargado de motivación. «El reto es precioso y emocionante. Jugaremos una liga de 33 puntos, sin margen de error, y por tanto estar bien físicamente será fundamental».

Sin duda, deben agradecerse estas manifestaciones viniendo de un equipo que se encuentra en la cola y al borde del precipio. Y es que los casos donde más reacios se encuentran a la hora de jugar se pueden apreciar en la zona baja de la clasificación tal y como dijo Cala en alusión a que son unas opiniones más interesadas que argumentadas científicamente. De ahí que las palabras de Fali se puedan ver como un gol en propia meta dado los muchos e importantes intereses que tiene el Cádiz CF en que vuelva la competición dado los muchos beneficios que daría este ascenso que se encuentra a solo once partidos y con una diferencia de puntos respecto al tercero, cuanto menos, más que esperanzadora.