Garrido, después de un entrenamiento en El Rosal.
Garrido, después de un entrenamiento en El Rosal.

Cádiz CF

Garrido se quiere hacer respetar

El jugador pide al Cádiz CF que valore su rendimiento en el campo con una ficha adecuada a sus minutos

Por  10:10 h.

A las discrepancias que el presidente del Cádiz CF, Manuel Vizcaíno, tiene con la agencia de representantes que fundó Joaquín Vigueras, que no ayudan, se le une con mayor fuerza para que Garrido no estampe su firma en un nuevo contrato de tres años la falta de entendimiento que hay entre lo que el Cádiz CF le ofrece y lo que el jugador está dispuesto a aceptar.

La prolongación de contrato está más que frenada debido a que hasta el momento no hay acuerdo económico entre las dos partes. Si en un momento parecía que todo iba a ir sobre ruedas para que Garrido continuase más años -ahora tiene hasta junio de 2019-, en cuanto Leo Bermejo, representante que lleva al futbolista dentro de la agencia JV Sports, les presentó las cantidades que pedía el jugador las cosas comenzaron a frenarse hasta el estancamiento actual.

Los argumentos de Garrido para exigir un incremento de su ficha parecen bien válidos. Desde que llegó al Cádiz CF procedente del Barakaldo, el centrocampista ha tenido un perfil muy alto en el equipo, es uno de los jugadores más utilizados por Cervera, pero no tanto en cuanto al aspecto económico puesto que a pesar de su regularidad en Liga se trata de uno de los jugadores que menos gana del vestuario al contar aún con un contrato similar al que tuvo en Segunda División B.

Por todo ello, Garrido, jugador al que siguen equipos de la talla de Deportivo, Osasuna u Oviedo, espera que el Cádiz CF pueda cumplir con unas cantidades que no serían ni mucho menos las más altas del vestuario al admitir el jugador que igual sería desmesurado al no tratarse de un futbolista ‘top’ marcando diferencias en la delantera. No obstante, eso no quita para que sí que presente sus números y su rendimiento en el campo para que el Cádiz CF lo valore en su justa medida porque hasta el momento el desacuerdo es total en lo tocante a lo económico.

El jugador y su representante han puesto pie en pared y no seguirán negociando hasta que el Cádiz CF acepte las condiciones que se les plantea. De seguir así las cosas, en el mes de enero Garrido podría comenzar a tantear el mercado con total libertad.