Garrido, en un entrenamiento.
Garrido, en un entrenamiento.

Cádiz CF

Garrido, un aguerrido jugador que no consume mucho fútbol

El jugador vasco dice disfrutar con la lectura, las series y jugando con sus amigos a un juego de ciclismo on line

Por  19:54 h.

La sexta semana de confinamiento la abría en las redes sociales del Cádiz CF Jon Ander Garrido, que este lunes se sometía algo más de media hora a las preguntas de los aficionados cadistas en las charlas virtuales.

El jugador vasco comenzó sincerándose con que no suele venir mucho por Cádiz. “No suelo ir mucho aunque tampoco salgo mucho de casa porque mi ocio es estar con mi novia, mis perros y salir a cenar y poco más por aquí por El Puerto. El sitio que más me gusta de Cádiz es, lógicamente, el Carranza”.

Precisamente, fue preguntado por lo que siente cuando juega en el coliseo amarillo. “Yo sigo pasando antes del partido mucho nerviosismo cada vez que tengo que jugar en Carranza porque tienes que demostrar a la gente lo que vales. Es una mezcla de nervios, ilusión y ganas porque de lo que se trata al final es de ganar y disfrutar”.

Garrido se remontó a sus inicios en el fútbol para referirse a su trayectoria. “Empecé a jugar en el colegio con un profesor de Deportes que había jugado en el Athletic. Luego me fui al Getxo y de ahí al Barakaldo, de donde vine al Cádiz CF”, resumió un futbolista que suele echar raíces en los pocos clubes por los que ha pasado. Eso sí, tiene claro una cosa. “Lo que quiero es quedarme aquí y triunfar aunque estaré el tiempo que tenga que estar”.

Hasta en dos ocasiones se le pidió que cumpliera una promesa en el caso de subir con el Cádiz y hasta en dos ocasiones ne negó a teñirse el pelo de azul “porque eso sería una putadita”. Por eso, aclaró que “nada de pintarme el pelo ni nada eso pero algo ya pensaré”.

Según muchos de sus compañeros, Garrido es uno de los más graciosos del vestuario. Por eso mismo, un tuitero le pidió que se contase un chiste, a lo que el vasco explicó que su gracia no va por ahí. “Soy más vacilón pero no de contar chistes. Pincho a la gente un poco, los chistes se los dejo a los de aquí como Iza o Juanito. Yo soy de Bilbao, no tengo esa gracia”.

Garrido mantiene un gran trato con Brigadas Amarillas y es por eso que una de las canciones favoritas de las que cantan en el fondo sur sea para el vasco esa de “por un Cádiz revolucionario, todos los fachas fuera del estadio…”. Y es que Garrido tiene claro sus ideales de izquierda. Desde la celebración de sus goles, en los que se lleva el codo al rostro mientras que levanta al brazo en homenaje a Baguetina “y a lucha antifascista y en contra de las desigualdades” a su personaje histórico preferido, que señala al expresidente de Uruguay José Mújica, “por la cantidad de penurias que pasó para lucha por su gente”.

Garrido ha pasado por pocos equipos y de esos no tiene duda que con el mejor jugador con el que ha coincidido es con Machís, “que aunque al final se quedó sin gasolina verlo competir era una barbaridad porque estaba a otro nivel”. A la hora de recordar a un rival se le viene a la mente el Real Madrid en ese choque copero. “Tuve la suerte de jugar con Izco, James, y el gran Sherychev. Y se me quedó en el recuerdo Izco y James, que me rompieron varias veces y lo pasé francamente mal. También es verdad que entonces teníamos el nivel físico de Segunda B y ellos estaban en la élite”.

En cuanto a su ídolo futbolístico se acuerda de “Ismael Urzaiz, delantero del Athletic. Me encantaba como futbolista”. Y eso que Garrido no es un enamorado del fútbol al cien por cien puesto que no se trata de esas personas que ve fútbol todo el rato y a todas horas. “Yo suelo entrenar y ya me hago otras cosas; no veo fútbol apenas aunque sí el Athletic, del que soy socio”. Por eso, a la hora de señalar al mejor jugador de Segunda a su juicio se queda con tres de sus compañeros. “No veo mucho fútbol así que me quedo con Iza, José Mari o Iza, entre esos tres estaría la cosa”. En la misma línea, a la hora de escoger un referente en el centro del campo, el vasco se excusó alegó lo mismo. “No tengo muchos referentes porque no soy una persona que no ve mucho fútbol. Siempre me han gustado los jugadores un poquito leñeros. Y por decir uno, diría José Mari”.

Precisamente, recibió una pregunta de Álex, el que le cuestionó si se ve como mediapunta. A esto Garrido contestó que son varios los que se lo han dicho, entre ellos, el presidente Vizcaíno aunque Cervera apenas lo puso unos minutos ante el Girona en Carranza en un partido que ganó el Cádiz CF.

Garrido es futbolista pero tiene claro lo que estaría siendo en el caso de no serlo. “Cuando estaba en el Barakaldo estudié un grado de Delineante y trabajaba por la mañana y luego por las tardes iba a entrenar. Si no hubiera firmado por el Cádiz CF estaría como delineante”.

Garrido fue cedido en el año del ascenso al Racing de Ferrol, algo que no le sentó bien pero que no le hizo cambiar su mentalidad. “Yo siempre pensé que en Cádiz podía hacer cosas grandes. Cuando fui a Ferrol me fui un poco dolido pero a la vuelta lo único que pensaba era en quedarme y triunfar”. Y a fe que lo ha conseguido.

Es de los jugadores del Cádiz CF que más años lleva. Ha visto pasar a muchos jugadores y tiene claro cuales le han ofrecido más impresión. “Me sorprendió muchísimo Iza porque cuando jugamos contra él siempre se veía que era un jugón pero al tenerlo en el equipo me ha sorprendido mucho. Y Álex, cuando está en un buen momento, es imparable, lo hace muy fácil”.

Y es que Garrido es un futbolista algo atípico. Disfruta jugando y entrena con dedicación, pero no hace de fútbol su razón de la existencia. Dice no llevar nada mal el confinamiento ya que lee mucho, juega con sus perros y con su novia no para de entretenerse con juegos de mesa. “Ahora estamos pidiendo más”, asegura. Consume muchas series de televisión, ahora está con una de judíos y nazis que recomienda. Y le gusta la historia. Un futbolista aguerrido en el campo pero hogareño como el que más y que como buen vasco le apasiona el ciclismo. Ahora se encuentra jugando con sus amigos a un juego on line que trata de ser un manager de un equipo ciclista.