Antonio Fernándes Cubero, ex director de los servicios médicos del Cádiz CF
Antonio Fernándes Cubero, ex director de los servicios médicos del Cádiz CF

Fernández Cubero: «No cambio los ascensos por nada»

Tras quince años en el Cádiz CF, Fernández Cubero deja el club al que llegó la temporada del ascenso a Primera

Por  14:28 h.

El pasado martes, el Cádiz CF hacía oficial que su jefe médico, Antonio Fernández Cubero, dejaba el club por motivos personales tras quince años al frente aunque en dos etapas diferentes. Nono, como se le conoce de manera cariñosa, llegó en la temporada del ascenso a Primera y, en su marcha, deja la enfermería amarilla prácticamente vacia. Fernández Cubero ha vivido parte de la historia cadista reciente con sus últimos ascensos y descensos. Desde lo más alto con la subida a Primera en Chapín a la vuelta al «infierno» de Segunda B. En todas estas etapas, ahí ha estado él al frente del servicio médico del club.

–La decisión de irse del Cádiz CF ¿Fue propia o motivada por algo?

–En principio fue decisión mía. Son ya muchos años con el equipo viajando y estando muchas horas fuera de casa. Coincidía con que yo estaba de excedencia con mi trabajo anterior y ahora se me cumplía y tenía que tomar la determinación de volver o no.

–¿Ha influido en algo las lesiones de la última campaña como la de José Mari?

–No, la lesión de José Mari hubiese durado lo mismo estuviese en el Cádiz CF o donde fuese. Desde el punto de vista médico no hay nada que me haya motivado a tomar una decisión, al revés, las lesiones que hemos tenido en ningún caso son achacables al cuerpo médico. Nosotros hemos tenido que estar sacando para delante todo lo que nos entraba por la puerta de la enfermería.

–Ya con anterioridad en 2012 dejó el Cádiz CF, ¿se puede decir que esta es la definitiva?

–Bueno, yo creo que sí pero nunca se puede decir «de este agua no beberé». La decisión anterior fue porque hubo una muy mala gestión por parte del los que estaban entonces que era el grupo de los italianos. Como no había dinero quisieron reducir los sueldos sin cambiar la jornada, querían hacer poco menos que lo que les daba la gana.

–En un equipo de fútbol, ¿qué tal es la relación entre el equipo médico y los fisioterapeutas? ¿Hay algo de conflicto o se respetan los diagnósticos?

–Normalmente debe haber un trabajo en grupo y el grupo tiene que estar en la misma dirección. Es verdad que a veces hay discrepancias en la forma de ver una lesión, cómo afrontarla o qué se piensa que es mejor para el jugador pero como en todas las especialidades médicas. Que haya discrepancias en el enfoque del tratamiento suelen ser habituales pero no pasa de ahí.

–¿Cómo debe ser la relación entre el preparador físico y el cuadro médico?

–Debe ser tan estrecha como la que debe ser entre el médico y el fisio. El preparador físico, que organiza las sesiones y cargas de trabajo, si no está en constante relación con el servicio médico, no va a tener el conocimiento o la conciencia real de cómo están soportando los jugadores todas las cargas de trabajo.

–¿Qué tal ha sido trabajar con preparadores físicos que están ahora en lo más alto del fútbol como Lorenzo Buenaventura?

–Salvando la distancia, la relación fue maravillosa. Lo que se aprende con una persona así es impagable. Él es el que sentó un poco las bases de cómo debe ser la relación entre el cuerpo técnico con el cuerpo médico. Lorenzo vivía el día a día casi en la habitación de las camillas como un fisio más. Él de primera mano testaba las sensaciones de los jugadores.De hecho está donde está por este tipo de cosas.

– Hablando de lesiones de jugadores, ¿alguna que le haya marcado?

–Así ahora pronto no se me ocurre ninguna. Es verdad que para nosotros la lesión de José Mari, quizás por ser la más cercana, ha sido la más larga y la “más grave” en los últimos cuatro o cinco años por lo menos. No recuerdo una de esas casi desde Abraham Paz. Desde que empezamos a trabajar con Lorenzo Buenaventura y en los años siguientes, hacían mucho hincapié en el trabajo preventivo. Gracias a esa tradición del trabajo previo se han beneficiado mucho.

–Usted ha trabajado con jugadores míticos de la historia reciente del Cádiz CF, ¿qué recuerdos tiene?

–Lo bonito es que mantengo contacto con algunos de ello como Raúl López, Abraham Paz, Manolo Pérez, Velázquez, etc. Seguimos teniendo relación también con Matías Pavoni, Andrés Fleurquin, de Quintana, Oli o Toedli. La verdad que ese equipo -el del ascenso a Primera en 2005- marcó una época en el Cádiz CF. Después por desgracia con todo el lío de la Segunda B los grupos han sido menos duraderos y ha habido un cambio muy rápido de jugadores que han estado aquí durante muy poco tiempo. Después como personaje muy curiosos: Dani Güiza, es de lo más simpático, agradable y más normal, pese a todo lo que ha sido en el fútbol y además es un tío que es un «cachondo mental».

–¿Qué mejores momentos guarda de su etapa en el Cádiz CF?

–La fiestas de los ascensos. Eso hay que vivirlo desde dentro. Estar ahí cuando te estás jugando el subir. Pero todos los ascensos, desde Segunda B a Segunda y de Segunda a Primera. Eso no se cambia por nada.

–¿Y tiene alguno no tan bueno?

–Lo mismo pero al revés. Cuando te estás jugando el no descender y al final como pasó en Hércules con un penalti a favor en el último minuto y acabas descendiendo, es un mazazo increible. Te deja chafado porque después de estár todo el año trabajando y que por una cosa tan puntual tengas que sufrir un descenso.

–Para terminar, en su nueva andadura fuera del Cádiz CF¿seguirá ligado al fútbol o al deporte?

–Yo estoy ligado al deporte porque a parte de mi trabajo, me dedico a ver deportistas en la consulta así que seguiré relacionado con la medicina del deporte. Veo a mucha gente que hace deporte y no tanto de fútbol. Ahora vienen mucho triatletas, corredores. No estaré desligado del deporte y mi andadura sigue en mi consulta como en los últimos diez o doce años.