Javier Carpio se esfuerza en un entrenamiento.
Javier Carpio se esfuerza en un entrenamiento.

Cádiz CF

El extraño caso del renovado Carpio

El lateral derecho comenzó la temporada siendo titular indiscutible pero de la noche a la mañana acabó siendo prescindible para Cervera

Por  21:32 h.

Extraño el caso de Javier Carpio. Como casi todos los casos de los laterales de este Cádiz 2017/18, pero el del defensa salmantino se lleva la palma por su falta de lógica. Como es sabido, al lateral derecho se le renovó a mitad de temporada hasta junio de 2020 en un momento, además, que ya comenzaba a perderse algunos partidos debido a la irrupción de Rober Correa, lateral que al fina se acabó ganando la confianza, que tampoco toda, de Álvaro Cervera.

El caso es que cuando todo el cadismo estaba convencido de que el equipo tenía dueño y señor del flanco derecho de buenas a primeras Cervera sorprendió a propios y extraños y lo sacó del once. Es cierto que se ha lesionado un par de veces a lo largo de la Liga pero tampoco estuvo ausente demasiado tiempo al no ser molestias duraderas. De hecho, cuando le toca ir al banquillo, cuando no a la grada al no entrar en muchas convocatorias, se encontraba apto para jugar.

Sorprendió tanto su ausencia en el once titular que el personal casi que se lo tomó como un periodo de descanso que Cervera daba a Carpio, cargado de partidos debido a que Correa comenzó lesionado y tuvo que jugar el charro también en algunos de los partidos de Copa. Sin embargo, fueron pasando las jornadas y Carpio no salía del ostracismo. Y casi que ni sale. El hecho que definitivamente lo consolidaba como suplente fue el partido en Vallecas, donde Cervera no pudo contar con sus laterales zurdos y tuvo que jugar con los dos diestros, colocando en el carril zurdo a un Carpio que cuajó una mala actuación. Más tarde volvió a alinearlo en el once y en el lateral derecho, pero de nuevo estuvo mal y evidenciando que la falta de regularidad le había pasado factura a su rendimiento físico.

A pesar de que Carpio fue renovado no pudo celebrarlo como a un futbolista más le gusta, jugando. Y claro, su carácter se fue avinagrando considerablemente ante el hecho de estar probando lo antipático que es verse fuera de la rutina del equipo ya que, al no entrar en las listas de convocados, ni siquiera viajaba con el equipo.

El caso es que de ser un hombre clave en el equipo, Carpio se vio relegado a la sombra y no lo ha llevado muy bien.Sin jugar, y a sabiendas de que le ha dejado de gustar al entrenador, incluso el jugador que llegó hace dos años procedente del Alavés no vería mal cambiar de aires una vez arregle el año de contrato que le resta con el conjunto gaditano.

No ha sido una segunda vuelta muy placentera para Carpio, que cada día que pasaba fuera del equipo se encontraba cada vez más incómodo en los entrenamientos. En uno de ellos incluso casi llega a las manos con Alberto Perea tras una entrada que le hizo al jugador extremeño. Sucedió la semana previa al encuentro en Granada y desde el entorno del equipo se guardó silencio para no enturbiar el ambiente a poco de jugarse el Cádiz CF su pase al ‘play off’ de ascenso.