Juan Carlos Ceballos militó en el Cádiz CF en la temporada 2013/14.
Juan Carlos Ceballos militó en el Cádiz CF en la temporada 2013/14.

Cádiz CF

El excadista Ceballos, sospechoso habitual

El jugador catalán ya fue detenido tiempo atrás implicado en una trama de quinielas deportivas

Por  12:26 h.

El excadista Juan Carlos Ceballos ha vuelto otra vez a la palestra por unas acusaciones de amaño del partido que podía haber significado el ascenso a Segunda del Cartagena, equipo en el que jugó y del que es un firme condicional. Según una publicación de El Mundo, el excadista se habría reunido con jugadores del Extremadura para ofrecerles una cantidad de dinero para que se dejasen en el partido de vuelta disputado el pasado domingo en el estadio Cartagonova. Como es sabido, el conjunto extremeño, donde juegan los excadistas Airam Cabrera y Kike Márquez, había ganado en la ida 1-0 y consiguieron empatar sin goles en la vuelta logrando de esa manera el ascenso ante el cabreo de los locales evidenciado por una entrada merecedora de un castigo mayor que la expulsión del que fuera jugador del Cádiz CF Rubén Cruz.

No es la primera vez que Ceballos aparece en una vinculación para amañar partidos. La última llegó incluso a estar imputado al verse implicado en pactos para amarrar resultados para ganar dinero a través de las quinielas. El que fuera defensa cadista llegó a ser detenido para ser investigado por supuestas apuestas ilegales cuando militaba en el Cartagena. Eso sí, el jugador barcelonés, que militaba en el Jumilla cuando fue apresado, era sólo uno de los jugadores afectados por esta operación policial que se llevó a cabo en Murcia, la Comunidad de Madrid y Cataleña, entre otros lugares.

Después de lo publicado por El Mundo, el Cartagena ha emitido un comunicado oficial a través de su web en el que se lava las manos por completo y reivindica el espíritu deportivo condenando los supuestos hechos. El tema está en manos de la justicia con el excadista Ceballos, otra vez, entre los implicados en un turbio asunto que vuelve a dañar el ya de por sí dañado mundo del fútbol.