Salvi conduce el balón en el debut en Liga del Cádiz CF en Almería.
Salvi conduce el balón en el debut en Liga del Cádiz CF en Almería.

Cádiz CF

A este Cádiz CF le gusta la plata

Los hombres de Cervera se bloquean en campos con pasado reciente en Segunda B

Por  19:50 h.

Ayer el Cádiz CF mordió el polvo, se enfangó en el barro y cayó. Se reencontró con sus fantasmas y perdió. Tiembla en los trasteros y se motiva en los palacios. Al Cádiz CF de Cervera le gusta la plata, en cambio, le hace ascos al lodo, de donde salió en Alicante, en un estadio mundialista, de Primera, y con aroma a plata, que es lo que le gusta a este Cádiz CF. El barro, donde se ha pasado buena parte de la última década, lo odia, lo detesta. No quiere volver. Pero precisamente, sino quiere volver, tendrá que acostumbrarse a él para cuando se lo encuentre de vez en cuando por esta categoría, acabar con su alergia.

No es que los de Cervera no salgan con el mono de trabajo ya que ese traje nada más que se lo quitan cuando abandonan el campo, pero les gusta más batirse el cobre en buenos campos de Primera que en estadios con pasado reciente en Segunda B. Porque a este Cádiz CF, pocos equipos dirán lo contrario como es lógico, le pone sus gradas altas, su buen césped, su buenos vestuarios, sus espacios, sus metros para correr. Ahí, en esas plazas, es donde más cómodo se encuentra. Y los resultados también lo reflejan.

Porque desde que Cervera ha llegado al Cádiz CF ha jugado ocho partidos a domicilio. De estos, ha ganado cuatro, ha empatado dos y ha perdido otros tantos.

Sin duda, los mejores partidos fuera de Carranza se vieron en los ‘play off’ de ascenso. A Malata, El Sardinero y el Rico Pérez vieron al Cádiz CF de Cervera en su máximo esplendor. Orden y velocidad al aparato para conseguir tres victorias casi que calcadas y que bien valieron un ascenso. Sobre el césped de los estadios del Racing de Ferrol, Racing de Santander y Hércules, todos en perfectas condiciones para la práctica del fútbol, se apreció como el Cádiz CF siguió mejorando lo visto en la última jornada del capeonato regular, el el Estadio La Victoria de Jaén, otro de similares características que los anteriores y con sabor a Segunda A cien por cien. Allí, con un gol de Salvi, comenzó a creer un equipo que había perdido previamente en Carranza ante el Mérida (0-1), en el debut de Cervera, y ante el UCAM (0-2) disparando el pesimismo cadista. Entre medias de esos dos encuentros hubo otro, se empató, pero la imagen fue desoladora. Un punto con sabor a derrota pues se trataba del Jumilla, que salvó la categoría por los pelos. El punto era lo de menos pues el Cádiz CF ya estaba metido en la fase de ascenso pero lo que se vio dejó al cadismo seriamente tocado antes de la resurrección.

Fue a la semana siguiente cuando el Cádiz CF comenzó a dar señales de vida. Lo hizo en Carranza, un gran estadio, y ante el UCAM, líder indiscutible del grupo IV. Los universitarios vencieron 0-2 pero hubo muchos que vieron cosas positivas en el encuentro de los amarillos. El primero de ellos, el propio Álvaro Cervera, que confirmaría sus alegres sospechas con la victoria en Jaén con un gol ‘made in Cervera’ en un partido que al noverse televisado supuso un enigma para la mayoría de los cadistas que acudieron al ‘play off’ con la misma carita que un reo condenado a muerte.

Es cierto que lo que se vio en Jumilla en nada se parece a lo que se ha visto en las dos últimas derrotas, ya en LaLiga123. La apatía de los jugadores que no pudieron con el humilde equipo vinícola no se ha visto en ningún momento ni en Reus, ni mucho menos en Anduva, pero lo cierto es que los amarillos no terminan de acostumbrase a campos que no hace mucho fueron de Segunda B y tienen unas reducidas dimensiones. También le afecta los horarios y el clima, pero eso es otra cantar. Con frío y de noche, como que los de Cervera están más ‘a gustitos’. Y es que las derrotas ante Mirandés y Reus se vivieron con el sol bien presente, más en Miranda de Ebro, donde se jugó a las cuatro de la tarde del principios de mes.

El debut en LaLiga123 fue en un gran estadio como el de Los Juegos Mediterráneos de Almería, a las diez de la noche. El Cádiz CF hizo un partido más que aceptable y pudo llevarse incluso los tres puntos si el árbitro no invalida un gol legal de Álvaro García por fuera de juego.

Peor lo pasaría dos semanas después, aunque en este caso la circunstancias fueron diferentes. Sin duda, no puede obviarse el arbitraje de Ais Reig, pero lo cierto es que el Cádiz CF sufrió de lo lindo en una segunda parte en la que los burgaleses le dieron la vuelta al marcador marcando tres goles y dominando de principio a fin en todo momento aprovechando la pájara del Cádiz CF y la superioridad numérica por la expulsión de Satamaría.

Y si mal le fue en Anduva, igual le ha pasado recientemente en el Estadi Municipal de Reus, donde se dio la segunda derrota en Liga del Cádiz CF, también en otro estadio que no hace mucho militaba en Segunda B.