Chechu Flores tiene un dedo del pie roto y aún así no está descartado para el partido ante el Cádiz.
Chechu Flores tiene un dedo del pie roto y aún así no está descartado para el partido ante el Cádiz.

CÁDIZ CF

El Hércules, una plantilla en ‘cuarentena’

Alrededor de 40 lesiones en esta temporada han machacado a un equipo que puede perder a cuatro futbolistas muy importantes ante el Cádiz CF

Por  12:41 h.

El Hércules está muy fuerte en lo anímico, pero muy tocado en lo físico. El rival del Cádiz CF en la lucha por el ascenso ha sufrido esta temporada un auténtico calvario con las lesiones. Cosas de brujas, como si le hubieran echado un mal de ojo a los de Alicante. Alrededor de 40 lesiones han martirizado al conjunto blanquiazul, y como apuntan en la prensa levantina, cada vez que el director deportivo Dani Barroso recibe una llamada al móvil de un futbolista, se echa a temblar.

Los problemas físicos han marcado la campaña del cuadro de Manolo Herrera (antes a Pacheta le condenó este lastre). El técnico jienense debe recomponer el puzle y hacer encaje de bolillos en la eliminatoria ante el Cádiz CF. Javi Casares es baja segura por molestias en el abductor; Chechu Flores ya jugó en Murcia con un dedo del pie roto y, aunque no se descarta y se intentará que actúe con una protección, está muy mermado por una lesión que le tendría un mes en reposo en circunstancias normales.

Adriá Granell, indiscutible extremo zurdo durante la temporada, ha estado tres meses en el dique seco por una rotura del recto anterior del cuádriceps, lesión similar a la que sufrió el madridista Luka Modric antes de Navidad. Tiene el alta para enfrentarse al Cádiz CF pero apenas cuenta con ritmo de partidos. Y. para colmo, el delantero Fernando, que no se había perdido ni un entrenamiento este curso, se retiraba de la sesión el lunes por una elongación que le hace ser duda para el duelo en el Rico Pérez.

Cuatro percances que simbolizan el desastre de la campaña del Hércules de Alicante. Las lesiones musculares le costaron el puesto al antiguo preparador físico Miguel Molina, que había ascendido ese año de categorías inferiores. Fichó a Manuel López Segovia, pero el gafe se mantiene. La mayoría son lesiones musculares, pero ha habido hasta dos roturas de dedos de la mano (de Rafita y Miñano).

La palma se la lleva el gaditano Adri Cuevas, que ha tenido hasta cuatro lesiones. Y curiosa es la historia del excadista Carlos Indiano, que fichó en el marcado invernal y se lesionó en febrero, por lo que el Hércules tuvo que incorporar a David González. Todas estas desgracias explican en parte la irregularidad de un equipo al que las lesiones le han pasado una amplia factura.