Manuel Vizcaíno, en el centro de la imagen, en el palco del Rico Pérez.
Manuel Vizcaíno, en el centro de la imagen, en el palco del Rico Pérez.

Cádiz CF

El equipo, a los pies de los caballos

El presidente del Cádiz CF pone la pelota en el tejado de sus jugadores

Por  9:06 h.

La pasada rueda de prensa del presidente cadista Manuel Vizcaíno ha dado para mucho. Sobre todo, si se analizan con frialdad sus palabras. «El Cádiz debe solventar la eliminatoria con cierta soltura; no contemplo no ascender el domingo». Sí, sí, sí, son palabras del presidente del mismo equipo que fue barrido el pasado sábado en San Mamés por unos cachorros que en eliminatorias anteriores las pasaron canutas para derrotar a Villanovense y UCAM.

Pero ahí no quedó todo. De entrada, fue una rueda de prensa convocada por el club y lo primero que hizo el presidente fue preguntar a la prensa si tenían cuestiones por resolver. La primera, obviamente, no fue otra que cuestionar el por qué de la convocatoria. Ante esto, Vizcaíno respondió que si no había cuestiones se levantaba y se iba. Todo muy raro, en definitiva.

Ya con preguntas sobre la mesa, entonces sí se explayó el presidente, que soltó varias manifestaciones con la idea de motivar a sus jugadores pero despertando muchas dudas y alarmando a los mal pensados, que tras la «patética imagen dada por el equipo en Bilbao» (Vizcaíno dixit), son legión.

Abrió la comparecencia dando una noticia magnífica, para los jugadores, que no para la afición, la que no entiende de motivaciones extras para conseguir un ascenso. «Todos los jugadores están renovados para Segunda A». Una medida que afecta a los jugadores que cumplen contrato el próximo 30 de junio (ocho), pero que no contemplan los jugadores cedidos como Jona, Garrido, Migue García, Arregi u otros con salida en el caso de que no haya ascenso como Airam o Villar. Algo que cuesta entender por el momento en el que se saca y que mucha parte del entorno lo ve como una motivación extra para un grupo de jugadores que, por h o por b, no dieron la talla en el crucial encuentro de San Mamés.

Dicho eso, el presidente del Cádiz CF también aseguró por activa y por pasiva que confía en todos y cada uno de sus jugadores y que «no los cambiaría por nada». Remató matizando que la eliminatoria se pasará «con sufrimiento porque el fútbol cambia de una semana a otra y muchas veces es cuestión de fe». Como la que tiene la afición y la que están demostrando, día a día y con sus palabras, los propios jugadores, que están más unidos que nunca tras la derrota

Y sin prima por ascender

Las palabras del presidente en las que promete una renovación general en el caso de que el equipo consiga el ascenso rechinan en muchos cadistas. ¿Es ahora el momento? ¿Por qué? ¿Justo cuando el filial se ha paseado? ¿Es necesario para que el equipo cambie? Demasiadas preguntas son las que se le presentan a muchos cadistas que aún siguen indignados por el papel jugado por su equipo en la tarde más importante del año, del lustro casi.

Este medio también ha podido saber que el presidente y los capitanes no han llegado a un acuerdo para fijar una prima por el ascenso. Ante eso, Vizcaíno prometió la renovación de muchos jugadores que se quedarían sin contrato el próximo martes 30 de junio. Una medida que podría valer la pena para esos ocho jugadores pero que no les valdría a los cedidos, todos del Granada y bajo el mandato de un Quique Pina que habría puesto pie en pared tan pronto como se habría enterado de la ‘movida’ que ocurre en uno de sus clubes satélites y al que tanto cariño sigue demostrando, con gran implicación. El presidente granadino se habría puesto en contacto con sus jugadores para recriminarles una supuesta actitud que se les volvería en su contra en el caso de que no consigan el objetivo por el que llegaron al Cádiz CF.

No es la primera vez que Pina se inmiscuye en los asuntos del Cádiz. Aún se recuerda cuando entró en los vestuarios del Municipal de La Línea en el descanso del partido copero en los que los de Calderón se jugaban la vida en el torneo del ‘ko’. Entonces, Pina los abroncó por su comportamiento y los amarillos –coincidencia o no– levantaron el partido.

Vizcaíno y Pina, grandes amigos, lo tienen claro. De golpe y porrazo, y quien sabe si con razón, han puesto a la plantilla a los pies de los caballos. Carranza dictará sentencia el domingo ante un equipo que ha admitido su pésimo partido y que desde comienzos de semana ha prometido enmendar la plana. El equipo está conjurado de nuevo y admite que el papel que dieron en Bilbao fue lamentable. Entienden las críticas pero todo ese entorno, los líos con las declaraciones con la prensa exterior y todas las noticias que han salido en la que se rumorea con el futuro de ellos no ha hecho más que enrabietar a un equipo que este domingo será llevado en volandas por una afición que no quiere creerse otro año más en el pozo.