Toedtli salta a por un balón en el duelo en Écija de la 08/09 y Héctor Yuste pelea un balón en el choque ante La Unión de la 2011/12.
Toedtli salta a por un balón en el duelo en Écija de la 08/09 y Héctor Yuste pelea un balón en el choque ante La Unión de la 2011/12.

Cádiz CF

Dos líderes donde mirarse

El Cádiz CF de Javi Gracia se relajó y reaccionó; el de Jose González se quedó dormido y sucumbió

Por  21:23 h.

Mantener la misma tensión, intensidad y un alto grado de compromiso es complicado. El hombre, como tal, no es una máquina y, quien más quien menos, siempre tiende a relajarse cuando lleva mucho trabajo adelantado. Esta indolencia, no apta para perfeccionistas, megaexigentes y aburridos, está medianamente permitida en el común de los mortales. Pero la cosa se complica cuando de esta indolencia, relajación o capacidad para perderse en las musarañas se hace una tónica habitual hasta que se desencadena el desastre. Es de buen profesional, de responsable, asumir que se ha bajado el pistón, admitir el error, entonar el ‘mea culpa’ y tener la voluntad necesaria para retomar lo que antes se estaba haciendo bien. En cambio, el irresponsable sigue en sus trece y se acomoda en una situación privilegiada, valga el liderato para entendernos, y cuando llega la hora de la verdad y hay que responder con la exigencia y el tesón de antes ya es tarde porque el cuerpo ya lo tiene hecho a la desidia.

No hace falta decir que el Cádiz CF de Claudio se encuentra en una situación de privilegio. Lleva tres semanas en la luna de la Valencia y pese a ello todavía aventaja a su perseguidor en nueve puntos (que son diez por la diferencia de goles). Los malos resultados (dos puntos conseguidos de nueve posibles) no han sido obstáculo para que la semana que viene, si gana en Carranza al Cartagena, se pueda alzar con el campeonato del grupo IV. Pero eso no quita para que a poco más de un mes para el ‘play off’ de campeones, este Cádiz CF recupere la chispa que ha perdido mientras se ha dormido en los laureles.

El pasado reciente del club gaditano presenta dos ejemplos. Uno bueno y otro malo. Y dos finales, otro bueno y otro malo. Dos líderes destacados también pasaron por una situación similar a la que ahora se encuentra el Cádiz. Hay tiempo para todo. Para seguir durmiendo y acabar corneado por rivales más vivos y en pujanza o, por el contrario, ir despertándose para meterse el chip de ganador.

Temporada 2008/09

Broncazo en Écija de Muñoz previo al resurgir amarillo
Jornada 33. Acudía el Cádiz, tras empatar en casa ante el Betis B (1-1), como líder indiscutible al estadio San Pablo de Écija, donde en la primera parte el once de Gracia se iba ganando 0-1 (gol de Ormazábal) tras un juego estelar, pero el decorado varió en la segunda parte con el empate final (1-1) del conjunto astigitano. Aparentemente, no tenía que pasar nada. El Cádiz seguía líder con siste puntos de ventaja y todo estaba en calma hasta que Antonio Muñoz habló a la prensa para criticar duramente al equipo por no haber ganado el partido. La respuesta del once amarillo no fue instantánea porque volvería a perder la siguiente jornada en Marbella (2-1). Eso fue antes de producirse la verdadera reacción cadista al ganar al Poli Ejido (1-0) en Carranza y cantar el alirón en la jornada 36 en el estadio Nuevo La Victoria al ganar 0-1 al Jaén con gol de Rubiato en la jornada 36 y dejar al segundo clasificado a nueve puntos.
Las dos últimas jornadas, 37 y 38, el Cádiz perdió 1-2 ante la Balona en casa y cerró la temporada regular venciendo con un equipo de suplentes en el Pedro Escartín de Guadalajara.
El equipo de Javi Gracia llegó al ‘play off’ ante el Real Unión de Irún con un ritmo competitivo bastante decente pese a terminar la Liga con cuatro puntos de distancia respecto al segundo aunque y, todo sea dicho, desde la gran y sorprendente bronca pública con que el entonces presidente Antonio Muñoz ‘obsequió’ a los suyos el once amarillo cambió el chip y volvió a morder en los campos.

Temporada 2011/12

Humillante derrota en La Unión que no sirvió lo suficiente
Jornada 33. Ya venían curvas entonces. Pero una jornada antes, el Cádiz de Jose González empataba en Carranza ante el Sevilla Atlético (0-0) aunque la clasificación le daba la razón al técnico gaditano. Iban primeros con cinco puntos de ventaja respecto al segundo. La cosa se complicó sobre el césped artificial del Caravaca La Unión y ante un equipo en puestos de descenso que acabó en Tercera –algo parecido a lo sucedido en Lucena el pasado sábado–. El Cádiz cayó con estrépito (3-1) y la imagen del líder comenzo a tambalearse dejando la distancia en dos puntos. La reacción, a base de casta y coraje y de un golazo de David de Coz, llegó en Villanueva de la Serena ganando 0-1 al Villanovense y volviendo a poner tierra de por medio. La siguiente jornada, la 35, el once amarillo goleó 4-2 en Carranza y mantuvo los tres puntos de distancia con su perseguidor. Pero llegó el alirón (en Lepe perdiendo 1-0) en la jornada 36 y la cosa comenzó a desinflarse de forma preocupante.

La tensión y la intensidad desaparecieron en Lepe y siguieron sin existir en la penúltima jornada en Carranza ante elPuertollano (1-1) en un choque donde Jose hizo debutar al colombiano Wilson Cuero. Para colmo, los problemas económicos que se llevaron por delante a Sporting Villanueva Promesas y Polideportivo Ejido dejaron al Cádiz sin jugar en la última jornada y el equipo, que acabó campeonando el grupo IVcon seis puntos de distancia, llegó al ‘play off’ ante el Real Madrid Castilla muy alejado del nivel competitivo óptimo para un compromiso tal. Es más, los entrenamientos en El Rosal –que se convirtió en un bunker durante un mes al entrenarse a puerta cerrada– estuvieron desprovistos de la intensidad y la agresividad idónea para llegar con tensión al momento de la verdad. El resto, ya se sabe… Repaso en toda regla del Castilla (8-1 en el global), agónico pase ante el Albacete en los penaltis y eliminación traumática ante el Lugo.