Los jugadores del Cádiz CF celebran la victoria en el vestuario. / CCF
Los jugadores del Cádiz CF celebran la victoria en el vestuario. / CCF

Cádiz CF

Donde antes fue bronca ahora ya es alegría

El vestuario visitante del Anxo Carro ya no guarda tan los recuerdos para el Cádiz CF

Por  18:00 h.

El vestuario visitante del Anxo Carro sabe lo que es ver caer hasta lo más hondo al Cádiz CF. Lo sabe y quien fue aquella lluviosa tarde de mediados de junio de 2012 a ese estadio bien lo recuerda. Mejor aún puede recordarlos los periodistas que cubrieron esa triste fase de ascenso que acabó con el ascenso del CD Lugo en Carranza desde los once metros tras un partido de ida que aún colea y que siempre coleará en la mente de todo cadista tras el polémico arbitraje de Hernández Cifuentes y la derrota dolorosa del Cádiz CF por 3-1.

Con el partido ya acabado, llegó la rueda de prensa de un enfadadísimo e indignado Jose González, que previamente había sido expulsado. El técnico cadista, como era obvio, descargo toda su ira contra el arbitraje y criticó duramente al estamento arbitral. No obstante, su voz rota parecía ahogada por otra. Más bien por otro. Richard Moar, el entonces director deportivo del Cádiz CF y que Quique Pina puso aquí para que fueran sus ojos en el club al que asesoraba deportivamente con el permiso de Antonio Muñoz. Pues bien, del vestuario donde hoy los jugadores del Cádiz CF han posado para mandar un mensaje de alegría y satisfacción a toda la afición, salía grandes voces y no menos golpes. La tensión era evidente y hasta el entrenador gaditano tuvo que responder a alguna pregunta sobre qué estaba sucediendo dentro de las cuatro paredes de su vestuario. Golpes contra la puertas y demás mobiliario de la caseta visitante, además de los gritos enfurecidos de Moar era lo que retumbaba en los túneles de los vestuarios cargados de tensión y un profundo enfado en los rostros de todos los gaditanos que por allí se movían.

Desde luego, todo muy distinto a las dos últimas comparecencias del club gaditano en el estadio que cada vez, a fuerza de victorias por la mínima, cuesta menos visitar y hasta recordar. Porque si el curso pasado un gol de Alvarito valía para ganar un partido donde el Cádiz CF fue inferior, hoy se ha repetido el mismo resultado pero con un juego mucho mejor de los cadistas, que una vez más repartieron alegría en los mismos vestuarios donde antes hubo lágrimas que están borrando el presente por el equipo de Cervera.