El final de la temporada 2007/08 ha sido una de las peores historias escritas en el libro del cadismo.
El final de la temporada 2007/08 ha sido una de las peores historias escritas en el libro del cadismo.

Cádiz CF

Cuando ganar un trámite terminó en tragedia

El Cádiz Cf ya sabe lo que es llegar abocado a sumar los tres puntos en la última jornada

Por  11:18 h.

El Cádiz CF, como la mayoría de los equipos, se ha visto muchas veces en la tesitura de tener que ganar un partido a toda costa en la última jornada. Y las circunstancias en la que llega este sábado al estadio Nuevo Los Cármenes se asemeja bastante a cuando tuvo que jugar en el Rico Pérez de Alicante.

Por descontado que no hace falta decir que la principal diferencia es que en estos momentos el Cádiz CF se la juega por un pasaje que le puede llevar a la gloria y en junio de 2008 se la jugaba por no bajar al infierno. Y bajó.

La situación ya de por sí es injustamente comparada, pero no el momento que atraviesa (y atravesaba) el rival. Y es que tanto Granada, ahora, como el Hércules, antes, llegan a la última jornada de Liga con todo ya decidido y sin jugarse nada más que la honra. El fútbol tiene tantas cosas que lo bien puede ser un trámite se puede convertir en una pesadilla en el caso de que las hipotéticas primas por no dejarse ganar afloren. De eso se ha escrito y se seguirá escribiendo mucho.

En aquella temporada el Cádiz CF llegaba a Alicante con Julián Rubio en el banquillo, que se había estrenado en La Rosaleda con un buen empate conseguido como gato panza arriba pero en cambio habría fracasado la siguiente jornada al no pasar del empate sin goles ante un Sevilla Atlético que se coló plagado de juveniles. Las cosas quedaban de la siguiente manera: había que ganar en el Rico Pérez.

Aquella semana previa al duelo en el Rico Pérez se habló largo y tendido. Que si estaba hablado, que si parte del equipo está por la labor y otra parte, no… Hipótesis, rumores, chascarrillos, en definitiva, la salsa del fútbol que muchas veces se juega en los despachos. Y claro, después de una semana ‘rara, rara, rara…’ llegó el encuentro y fue ‘raro, raro, raro…’.

Gustavo López adelantó a los cadistas, que se vieron sorprendidos más tarde tras el gol del empate de Sendoa, que aprovechó un despiste de la zaga amarilla. Inexplicable. El drama se acercaba, pero nadie podía imaginar que se presentaría ante los cadistas de la manera más cruel. Tras intentarlo de todas las maneras, el Cádiz CF no consiguió el gol de la victoria que le dejaba un año más en la Plata. Pero llegó el minuto 96 y unas manos ‘raras, raras, raras…’ de Manu Sánchez dentro del área llevaba el balón a los once metros donde se dirigió Abraham Paz con un final conocido ya por todos y que duele ya está escribirlo.

“El destino ha sido muy cruel. Hemos jugado un gran partido con muchas ocasiones de gol y para colmo ese penalti fallado en el tiempo límite. Es inmerecido pero real. Tenemos que apechugar con ello y pedirle perdón a todo Cádiz y el cadismo. ¿Qué les puedo decir a mis jugadores? Ahora no hay consuelo”, manifestaba hundido Julián Rubio al término del partido.

No había consuelo para un equipo que pese a la lamentable temporada que había realizado bajo las órdenes de García Remón, Antonio Calderón, Raúl Procopio y finalmente Rubio volvió a tener cantidad de aficionados cadistsa en las gradas de un estadio muy lejos de Carranza. Este sábado el cadismo volverá a movilizarse en un encuentro donde solo vale la victoria ante un rival que no por no jugarse nada venderá fácil su piel. Lecciones tiene el cadismo muchas. Y la de Alicante, aún duele.