Caye Quintana, Óscar Arias y Carlos Akapo, en el primer día de presentaciones celebrado este verano en Carranza.
Caye Quintana, Óscar Arias y Carlos Akapo, en el primer día de presentaciones celebrado este verano en Carranza.

Cádiz CF

Cuando defender es lo que vende

Los fichajes del Cádiz han venido con la lección de Cervera bien aprendida

Por  8:00 h.

No hace mucho, todo jugador nuevo que pasaba por Carranza y se ponía por primera vez ante los micrófonos en su presentación a los medios, solía hacer lo que suelen hacer todos los futbolistas. Y eso no era otra cosa que agradar. Después ya se vería lo que haría sobre el verde, pero qué menos que sus primeras palabras tenían que dejar buenas sensaciones. Para ser más claro, a la hora de autodefinirse, pocos o muy pocos solían detenerse en sus cualidades defensivas y todos o casi todos remarcaban, cómo no, sus virtudes ofensivas. ¡Hasta los porteros! Por ejemplo, si llegaba un central, pues eran pocos los que no se atrevían a decir que eran unos experimentados rematadores de cabeza y que por supuesto siempre les ha encantado sumarse al ataque para hacer gol haciendo valer su estatura. Qué decir cuando al que le tocaba hablar era un lateral. ‘¿Defender? Hombre, claro. Defender hay que defender pero a mí lo que me gusta es ayudar al equipo e incorporarme al ataque’. Esta era una respuesta al uso y hasta hace no mucho de manual para cualquier lateral que se presentase en cualquier club. En cuanto a los centrocampistas, ni qué decir tiene que todos eran unos virtuosos del balón y amantes del ‘tiki taka’ pese a que al tiempo se descubriera el botarate que llevaban dentro…

Era normal, era sencillo y hasta cierto punto lógico que todo futbolista se vendiera a su nueva afición como un profesional de estos que vienen a Carranza a divertir a la grada, que de eso se trata esto. ¿O no? Bueno, tal vez no. Ya no. Delanteros, extremos, pivotes, ‘stoper’, volantes…. Todos, absolutamente todos, estaban encantados de conocerse en su presentación y la afición, claro está, pues escuchaba lo que quería escuchar. Acabada la rueda de prensa, se recogían los bártulos, sus fotitos en el campo, sus voleítas y… ahí ya empezaban a enseñar la patita.

Pero todo era normal y hasta cierto punto guionizado y aceptado por todos. Es verano, el club quiere hacer socios, la gente quiere escuchar cositas que le agraden, que le hagan soñar incluso, se presentan futbolistas y lo que vende (o vendía) era la diversión, el ataque, el desparpajo y el ‘vaya figurón que acabamos de fichar’. Eso era así. Aquí y en Berlín.

Pero eso ya se ha acabado. El paso del tiempo y el transcurrir de las temporadas por Carranza han servido para mucho. Lo más importante, para crecer. Nadie discute que el Cádiz CF se encuentra en las puertas de otra época dorada. Nadie osa debatir la mano del excelente cirujano que sacó a un club de la UCI y le ha dado una vida de marqués. Nadie, absolutamente nadie, puede ningunear la figura de un entrenador que, aquí sí, ha cambiado por completo la filosofía de fútbol que siempre gustó en Carranza y ese por el que Mágico González llegó a ser quien fue.

Corren nuevos tiempos por Carranza y lo que vende, porque se compra, es la defensa. La seriedad con la que tanto se ha conseguido con Cervera ha motivado que, quien lo diría, las presentaciones de los jugadores sirvan como espléndido baremo de hasta qué punto llegan de aleccionados los nuevos jugadores que vestirán la casaca amarilla.

El primero lo tuvo muy claro

Especialmente gracioso fue la primera de las presentaciones por ser miembro de una demarcación donde Cervera tiene especial devoción. Llegaba un lateral. Carlos Akapo, procedente del Huesca, de Primera. Y hete aquí que casi que sin ser preguntado ya soltó la primera de sus virtudes. «Soy un lateral que siempre he sido mas defensivo que ofensivo porque desde pequeño he sido central, aunque en los últimos años he atacado más», puntualizó en un primer barrido. Pero por si había dejado algún cabo suelto, dejó otra afirmación tajante: «Yo siempre pienso que un defensa debe tener orden. He tenido entrenadores parecidos a Cervera como Anquela y pienso como ellos». Así de claro. Rotundo. Otra cosa no, pero desde luego Akapo ha entrado en el vestuario del Cádiz con la lección tan bien aprendida que muchos de los compañeros que también fueron presentados esta misma semana no dudaron en copiarle. Y es que con las cosas de jugar, no se juega.

El mismo día habló el delantero Caye Quintana. Llega de hacer un buen saco de goles (16) en el Recreativo pero qué más da. A la hora de definirse lo tuvo igual de claro que su compañero. Ante todo, lo que le gusta es ayudar al equipo, pelear, bregar, combatir y, cómo no, defender. «He jugado en todas las posiciones aunque me siento más cómodo de ‘9’. Rompo bien los espacios y trabajo bien para el equipo. Mi idea es ayudar en todo lo que pueda al equipo», comentó de pasada poco antes de rematar diciendo que parte «de la base de que con trabajo, todo llega y yo trabajo mucho en el campo para si no hago goles, ayudar a que lo hagan mis compañeros». Por si había dudas…

Iza, el atrevido

Los siguientes en ser presentados fueron Iza y Rhyner. Y el primero, por eso quizás de sentirse como en casa, por ser portuense y demás, se mostró de lo más espontáneo y atrevido. «Soy un jugador muy polivalente que puede jugar en bastantes sitios, ya que soy bastante ofensivo. Tengo mucha llegada, mucha presencia y un buen trato del balón». Así se definió. Sin más. Un valiente, sin duda. Porque lo único para lo que empleó la palabra defender fue para asegurar que para él constituye «un honor defender los colores del Cádiz CF». Y todo eso tratándose de un lateral con marcada vocación ofensiva. Lo dicho, un valiente.
Después de ese jolgorio de honestidad y valentía protagonizado por Iza le llegó el turno a un central, el suizo con raíces peruanas Rhyner. Y claro, el resultado no podía ser otro que un titular de lo más conservador y al gusto del que manda. «Me gusta defender, jugar atrás y no recibir goles». Pase usted.

Los últimos en ser presentados en Carranza fueron dos jugadores de corte defensivo como el mediocentro Bodiger y el central Cala. Al segundo apenas le faltaba presentación pero por si las moscas no se fue por las ramas y sabe al sitio que ha llegado, donde se le va a exprimir al máximo. «Tengo que ponerme en el tono físico del equipo. El cuerpo técnico tiene un sistema de juego muy peculiar y diferente a todos, un ritmo de entrenamiento muy exigente y está claro que todos los que llegamos nuevos nos tenemos que adaptar», manifestó. Como central que es, es hasta cierto punto entendible que se muestre muy partidario de los esquemas de juego de su nuevo entrenador. «Me gusta mucho lo que he visto del planteamiento de Cervera, de su estilo de juego. Cuando pasas por muchos entrenadores te vas guiando por los detalles y los que estoy viendo de Cervera me están gustando mucho. Creo que puedo aportar mucho a la forma de jugar suya y ojalá que pueda sumar muchos éxitos aquí». Pase usted. El siguiente.

Y el siguiente no era otro que el francés Yann Bodiger. El futbolista que acabó la pasada campaña en el Córdoba está empezando con el castellano y su presentación no fue muy fluida que se diga. Eso no quitó para que el galo mandase un mensaje de lo más claro para todo aquel que todavía no le haya visto jugar. «Puedo aportar mi experiencia en defensa, ya que también puedo jugar de central. Soy mediocentro defensivo y me gusta defender», quiso dejar claro desde un primer momento.

Eso sí, en su esforzado y agradecido castellano, el ex del Touluse también quiso recordar que también trae fútbol con el que poder proponer algo desde la sala de máquinas. «También me gusta tener el balón en los pies. Jugar de organizador también es una opción». Ahí queda eso. Eso sí, de los nuevos, Bodiger puede que esté siendo el futbolista que más reconocimientos está recibiendo por parte de las críticas y de los aficionados que han podido pasarse por alguno de los bolos de este verano.Y sí, a primera vista, puede decirse que sus palabras no están vacías porque responden justo a lo que se está viendo de él ante rivales menores.Su ya de por sí importante envergadura le hace ser un pivote defensivo considerado y muy del gusto de un Cervera que tiene en él a un jugador muy similar a Garrido pero con algo más de más toque.

Jurado, más cauto

Para rematar la semana faltaba por hablar el que ha sido hasta el momento el fichaje mediático y de relumbrón de este Cádiz CF. De Jurado poco o nada hay que decir puesto que se ha tratado de uno de los jugadores con más clase que ha pasado por Primera División en los últimos años. Eso sí, faltaba por conocer las sensaciones del sanluqueño a la hora de desembarcar en un equipo donde el esfuerzo no se negocia y todos esos ‘mantras’ que han hecho grande a esta obra de Álvaro Cervera.

Y sí, puede decirse que José Manuel Jurado sabe donde ha llegado, qué tiene que decir y, lo más importante, qué tiene que hacer en el campo. Basta esta idea del mediapunta para entender que conoce el camino para jugar con Cervera. «Estamos todos para ayudar y aportar nuestro granito de arena. Yo tengo que aportar mi juego y cuando no tengamos la pelota tengo que ser uno más defendiendo. Eso es innegable». Y tanto que lo es…

Aún quedan algunos por llegar pero parece evidente que los mensajes que están dando van en clara sintonía con un entrenador que a falta de un extremo y un goleador debe sentirse muy respaldado con la filosofía y predisposición con la que están llegando todos sus nuevos jugadores, esos mismos que deberán creerse su credo para crecer aquí.