Correa persigue un balón ante el Lugo el mismo día que protagonizó el incidente en el parking.
Correa persigue un balón ante el Lugo el mismo día que protagonizó el incidente en el parking.

Cádiz CF

Correa, la vuelta perfecta del hijo pródigo

El lateral diestro reaparece con un gran partido una semana después de ser relegado a la grada por motivos extradeportivos

Por  18:59 h.

No han sido, ni seguramente estarán siendo, unos días fáciles para Rober Correa, jugador que recientemente fue noticia fuera de los campos de fútbol por una noche que se le fue de las manos y en la que presuntamente acabó orinando en un parking y destrozando a golpes el cajero de dicho lugar. Fue a mediados de marzo pero la noticia saltó a luz la pasada semana para mayor escarnio de un jugador al que le persigue el caso y por el que será juzgado en el caso de que no llegue a un acuerdo con la otra parte, que para empezar ha denunciado unas pérdidas por valor de 5.000 euros. Desde el club se ofreció un comunicado pidiendo la presunción de inocencia para un futbolista que remató la semana quedándose fuera de la lista de convocados ante el Zaragoza. Una decisión de Cervera muy comentada entre los cadistas puesto que el jugador pacense estaba siendo indiscutible desde que le arrebató el puesto a comienzos de Liga a Carmona.

El caso es que Cervera modificó su defensa en el decepcionante encuentro ante el conjunto maño y argmentó que a Correa lo dejó en la grada por dos motivos. El primero, deportivo. El segundo, extradeportivo. Ya se sabe que Cervera suele tener poco tacto a la hora de explicar un caso que se sale de la órbita futbolística, pero es posible que el entrenador cadista también lo dejara fuera del once para protegerlo pese a que no lo dijo. Quien sabe cuál podría ser la reacción de cualquier aficionado de Carranza que un hipotético mal despeje del defensa se le recriminara su noche loca y Correa acabase el encuentro descentrado y hundido en su propia casa. De ahí el salto al titular de un Carmona que no estuvo al nivel dado su lógica falta de continuidad.

Quizás por eso Cervera prefirió, aun asumiendo el riesgo, dar descanso a su lateral derecho titular para evitarle un posible mal trago en Carranza y aplazar su vuelta al partido en Las Palmas. Si es así, otra vez a Cervera le ha salido la jugada magníficamente pese al empate ante el conjunto zaragocista, para nada achacable a Carmona aunque seguramente el Cádiz CF jugó con menos potencial en defensa y en ataque. Pero si es por Correa, ‘chapó’.

Porque Correa volvió por sus fueros en Las Palmas. Se desconoce cómo habría jugado en Carranza nada más conocerse públicamente su gamberra noche de autos, pero por lo que se vio sobre el césped del Gran Canaria al extremeño se le presupone una personalidad suficientemente grande como para que no le afecte lo más mínimo su errática acción.

Correa formó parte, además, de una defensa algo endeble puesto que faltaban jugadores con los que la zaga está mejor cubierta, caso de Mauro, Sergio Sánchez o el castigado Brian. Para colmo, se estrenaba el canterano Sergio González, al que Correa ayudó en todo momento. Y no solo eso. Una vez que el conjunto ‘pio pío’ desistió de ir ataque con tanta alegría como en la pimera mitad, Correa fue el primero en percatarse de que tenía vía libre para irse al ataque en los últimos y gloriosos últimos minutos. Fue así como se convirtió en partícipe de los dos primeros goles de Machís con los que el Cádiz CF amarró la victoria en un desenlace feliz. En el primero, Correa asistió a Aketxe para que el vasco le hiciera llegar el balón al venezolano, En el segundo, le dio a placer a Machis la sentencia.

Correa ha vuelto con una sonrisa al equipo después de unos días complicados. Su caso sigue en donde debe seguir, pero su cabeza no se ha ido del terreno de juego. El lateral siempre ha tenido el apoyo de sus compañeros, tal y como reflejó Aketxe, que le dedicó el gol hace una semana señalándole desde el campo a uno de los palcos donde estaba el presunto infractor arrepentido. El hijo pródigo ha vuelto a casa y su afición debe arroparle por el bien de todos. Hasta del cajero del aparcamiento.