Cádiz CF

(VÍDEO) Córdoba-Cádiz CF (1-3) La dinámica hace el resto

Los de Cervera resuelven en los últimos minutos un partido en el que nunca se mostró superior pero siempre cómodo

Por  19:33 h.
Córdoba
1
Cádiz
3
Córdoba CF: Carlos Abad, Loureiro, Quintanilla, Aythami, Javi Galán, Álex Vallejo, Javi Lara (Eric Expósito, 77'), Aguado, Jaime Romero (Luismi Quezada, 6'), De las Cuevas y Jovanovic (Piovaccari, 13').
Cádiz CF: Cifuentes, Correa, Sergio Sánchez, Marcos Mauro, Brian, Garrido, José Mari, Salvi (Aketxe, 77'), Jairo Izquierdo, Manu Vallejo (Carrillo, 73') y Lekic (Álex Fernández, 57').
0-1: Manu Vallejo (49'); 1-1: De las Cuevas (51'); 1-2: Marcos Mauro (89'); 1-3: Aketxe (91').
Árbitro: David Pérez Pallas, colegio gallego. Amonestó a Garrido.
Incidencias: Partido correspondiente a la decimocuarta jornada.
Nuevo Estadio Arcángel.

Cuando un equipo está de buenas, al entrenador le salen hasta los planteamientos equivocados y a los jugadores le acompaña la suerte. Dicho así, resulta injusto. Porque la victoria de este domingo en Córdoba, no por injusta puede traducirse en inmerecida con los méritos diarios que hace este equipo renacido. Porque detrás del 1-3 del Cádiz CF hay un orden y un trabajo que quizás no se ven en 90 minutos donde el Córdoba pudo ser mejor, pero que dan la cara cuando el partido llega a los momentos claves. Y ahí, el Cádiz CF, con el triple pivote que se echó en falta en la primera mitad, ahí, los de Cervera fueron fulminantes.

Todo parecía desembocar en tablas pero los de Sandoval cometieron el error de acabar el choque a tumba abierta y, ¡ay, amigos!, ahí fue donde se cayeron con todo el equipo. Porque si este Cádiz CF ha recuperado algo no es otra cosa que el instinto de saber cuando el rival ha perdido la conciencia de lo que tiene en frente. Y lo que tenía en frente este Córdoba era un animal adiestrado en la supervivencia y en hacer de los defectos del contrario, la mayor virtud.

Dos goles en los minutos finales dieron los tres puntos a un Cádiz CF que se coloca ya solo a dos del ‘play off’ de ascenso y que confirma la mejoría con una victoria conseguida casi que sin querer pero bajo la lectura del código ‘cerveriano’. Y van cuatro. El noviembre dulce sigue su triunfal caminar.

Sorprendió, o no, Cervera repitiendo el mismo once que goleó en la segunda parte al Elche y ganó con facilidad al Reus para enfrentarse a un Córdoba que en su estadio suele salir, como salió, al ataque y sin guardaespaldas. Confió el técnico del Cádiz CF en la dupla atacante de Lekic y Manu Vallejo en detrimento del recién renovado Álex, el que podría dar mayor equilibrio, como dio en la segunda, para contener a un rival califa que ya en el 8′ de juego avisaba muy en serio a Cifuentes con un cabezazo al palo de De las Cuevas tras un buen centro de Javi Galán, que al poco de juego tuvo que dejar su puesto como lateral para colocarse como extremo ante la lesión inoportuna de Jaime Romero.

El caso es que el Cádiz CF observaba lo que ya podía intuir, y eso no era otra cosa que un equipo en descenso salía con todo con tal de sumar los tres puntos. Valientes ante todo. Salió con tanto los hombres de Sandoval que en el minuto trece ya se habían retirado por lesión dos jugadores después de que Jovanovic notase un tirón muscular que le impidió seguir en el campo. Pero los cordobesistas pusieron a mal tiempo buena cara y siguieron en sus trece de encerrar a los amarillos en su área durante el primer cuarto de hora tras un ataque eterno que comenzó con un disparo repelido por Cifuentes a disparo de Álvaro Aguado

Mediado el primer tiempo, se confirmaban dos cosas según la opinión de cada cual. Una, que Cervera se había equivocado con el planteamiento. O dos, que lo había calcado ya que al entrenador cadista le pirra que los suyos ni huelan el balón. Y es que hasta la media hora de juego los blanquiverdes eran dominadores absolutos de todas las facetas del partido, si bien tampoco el Cádiz CF estaba sufriendo demasiadas oportunidades de gol y sí, en cambio, había dibujado dos proyectos de contragolpes que no llegaron a buen fin por el poco tino de Lekic en una ocasión y del fallo de una entrega de Correa en otra.

Tuvo que llegar el 30′ de partido para que el Cádiz CF se presentase con cierto peligro en el área del Córdoba tras un buen centro de Correa que el meta Carlos Abad dejó muerto en sus dominios para que Garrido empalase para que el balón rechazase en el muro defensivo local, el mismo que escupió el remate posterior de Salvi. La réplica cordobesista no tardó en producirse porque el desenlace de la misma jugada de peligro cadista acabó en una contra afortunadamente mal llevada por Piovaccari que terminó con un disparo desviado de Javi Galán.

La ocasión gaditana dio un pequeño vuelco a la situación para alivio de la afición cadista, que hasta ese momento no había visto más que achicar balones a su equipo. Liberado de ese dominio, el Cádiz CF pisó con algo más de frecuencia el campo cordobés aunque sin la intensidad necesaria para que el empate dejase de ser lo establecido hasta el descanso.

Como en la primera parte, el Córdoba volvió a salir más metido en el partido que un Cádiz CF que seguía refugiado en su campo a la espera de un robo de balón del que sacaran oro sus extremos. Pero a falta de eso, también tiene un minero del gol que saca petróleo de donde no lo hay. Y eso fue lo que hizo a los cuatro minutos de la reanudación con un balón que luchó, primero, con un central al que incomodó para que Lekic entrase en acción. El serbio dribló a un rival dejándole la bola al chiclanero que fusilaba en boca de gol a Carlos Abad con el olfato goleador que sigue creciendo en él.

No era justo el 0-1 y sería por eso que a los dos minutos llegó el empate tras una pared involuntaria que De las Cuevas hizo con Correa, que tapó el pase del cordobesista con tan mala suerte que la pelota se la devolvió al centrocampista local para que colocase desde fuera del área el balón lejos del alcance de la estirada de Cifuentes.

En apenas tres minutos habían pasado más que en toda una primera mitad y la verdad que los dos goles calentó un tanto el ambiente enfriado por la tarde de perros que hizo en toda la región.

Una vez pasada la locura con la que comenzó el segundo periodo Cervera quiso devolverle el pulso a un equipo acelerado y sacó al campo a Álex por Lekic en vista de que el partido se adentraba en una deriva de ida y vuelta que poco o nada gusta al entrenador cadista.

Pero el partido ya estaba lanzado y a Álex casi no le da tiempo a subirse en él. El Córdoba seguía a lo suyo y aunque el Cádiz CF atemperaba un tanto el ritmo, los de Sandoval no tenían otra que seguir intensificándolo. De esta manera llegó una falta forzada por Aguado a cinco metros del área de un Cifuentes que vio como el libre directo de De las Cuevas daba en el larguero y botaba fuera para que Quintanilla, en fuera de juego, no lograse salvar la estirada del portero cadista.

Cervera seguía moviendo fichas y sacaba del campo a Manu Vallejo y Salvi por Carrillo y Aketxe mientras que Sandoval quemaba el que le quedaba sacando a un centrocampista como Javi Lara para meter más madera con el canario Eric Expósito. Craso error. Porque con las cartas ya sobre la mesa, Córdoba y Cádiz CF enfilaban la recta final de un partido que acababa bajo un fuerte aguacero.

Mientras el Córdoba apuraba sus opciones de victoria, los gaditanos esperaban el paso de los minutos con el beneplácito del punto y la esperanza de noquear en una contra al rival. Pero no lo noqueó con una contra pero sí con un mazazo de los que duelen y tarda uno en recuperarse.

Lo cierto es que, con el partido roto, el Cádiz CF estaba llegando al área cordobesa con ciertos espacios que aprovecharon los atacantes cadistas para merodear en un par de ocasiones aunque sin acabar las jugadas con disparos. Fue en una de las últimas cuando entre Álex y Jairo forzaban un saque de esquina botado perfectamente por el vizcaíno Akexte, que puso la bola en la cabeza de Marcos Mauro para que el argentino consiguiese el segundo con un testarazo inapelable para Carlos Abad.

Hundido en lo moral, el Córdoba no tuvo otra que dar lo poco que le quedaba en busca de un empate que no llegó gracias al orden de un Cádiz CF que ahondaría en la herida blanquiverde con la consecución del tercero tras una contra llevada por Jairo que cedía a Aketxe para que el vasco chutase a puerta para encontrarse las manoplas del meta local. El rechace le llegó a Álex que volvió a meter el balón al segundo palo donde Jairo, en su intento de salvar la salida de Carlos Abad, elevaba la pelota para que, en la boca de gol, Aketxe, y de cabeza, consiguiese el definitivo 1-3 que traducía una nueva victoria amarilla, la cuarta consecutiva, para esperanza de una afición que se olvida de la crisis para comenzar a hacer cuentas para… para otras cosas que dan vergúenza incluso de pensarlas después de todo lo dicho hace tan solo un mes.

El fútbol es así y ni sus doctores lo entienden. Porque lo que antes eran derrotas ahora se convierten en victorias. Cuando la dinámica es positiva, todo lo que puede salir bien, seguramente salga bien. La victoria de hoy, el mas vivo ejemplo.