Álvaro Cervera da instrucciones en su banquillo de Carranza.
Álvaro Cervera da instrucciones en su banquillo de Carranza.

Cádiz CF

Cervera sigue en el camino

La mala dinámica que puso en solfa al técnico se ha convertido en dos victorias y un baño de moral ante rivales de la zona alta

Por  17:00 h.

Los entrenadores ya saben de que va esto, no obvian el título de la película y entienden que al final son los resultados los que deciden su futuro en un banquillo.

El propio Álvaro Cervera ya ha reconocido en alguna ocasión dicha tesis, muy impuesta sobre todo en el fútbol español donde “el día que firmas tu contrato, también firmas tu despido”. Sentencia del técnico del Cádiz reveladora de que ya es perro viejo en estas lides.

Y parece llamativo que en algún momento se haya podido cuestionar su futuro al frente de la nave amarilla. El ‘entrenador milagro’, pues no se puede catalogar de otra forma lo que consiguió la pasada temporada, tenía un crédito que ha ampliado, como el que pide dinero en el banco. Su saldo parecía agotarse tras dos derrotas, con muy mala imagen ante Rayo y Oviedo, y tres empates consecutivos donde el equipo no consiguió imponerse.

Sin embargo, el fútbol y esta Segunda División donde cada partido parece una moneda al aire, han vuelto a imponer la lógica en el seno amarillo: hay entrenador para largo.

De cinco jornadas sin ganar, a otras cinco sin perder. Es así. Víctor Espárrago decía el año del ascenso en Chapín que los empates sumaban y eran importantes. Pues bien, esas tres igualadas ante Girona, Tenerife y UCAM, se han hecho buenas con los triunfos ante Lugo y Huesca. La tortilla ha cambiado en apenas quince días.

Cervera ha tomado aire, ha recuperado confianza del entorno en su trabajo, si es que algún día la perdió. Las críticas son lógicamente menores cuando el equipo gana y encima lo hace ante rivales de la zona alta. Dos triunfos que sin embargo no deben ocultar que este equipo sigue en construcción y en crecimiento. El Cádiz se impuso a Lugo y Huesca, igual que podría haber empatado o perdido ambos partidos, para qué engañarse.

El estilo, su arma

Los amarillos suman hasta el momento cuatro triunfos, todos ellos con la portería a cero. Ello refrenda el estilo que defiende una y otra vez Álvaro Cervera. “Defendiendo somos mejores, si lo hacemos bien tenemos posibilidades de atacar mejor y que el rival no nos haga daño”. El arma de Cervera para convencer a los incrédulos es la fuerza de una forma de jugar, quizás poco vistosa, pero que puede dar éxitos.

Los partidos dan la razón al técnico cuando se refrenda que en los momentos que los amarillos han concedido errores en defensa han sido un equipo muy mediocre. De ahí que toda la construcción de este Cádiz venga desde atrás, donde Cervera siente que tiene el corazón de un conjunto que debe implicarse en dicha faceta.

La pelota ha querido entrar en dos choques que suponen elevar y de qué manera la moral del grupo y del entrenador, y para muestra una imagen. El árbitro Ais Reig pita el final del duelo ante el Huesca y todo el banquillo cadista salta de alegría celebrando la victoria. ¿Todo? No, Cervera se desploma sobre su asiento casi exhausto tras un final de encuentro muy intenso. Su gesto es el de alivio al que continua la relajación por los tres puntos conseguidos.

Su rueda de prensa posterior refleja como siempre un gesto tranquilo, serio y muy reflexivo. Desgranando más errores que virtudes y lanzando mensajes, muchos mensajes. Él entiende quién debe recibirlos.

Asimismo, sabe que esto cambia mucho, sabe que cinco partidos sin ganar se pueden convertir en cinco sin perder. No olvida lo conseguido hace unos meses, pero sabe que en el fútbol no hay memoria y su futuro siempre lo marca el siguiente partido. Es la dura ley del entrenador, pero él no se desvía, sigue en el camino.