Álvaro Cervera en el banquillo del Estadio Ramón de Carranza.
Álvaro Cervera en el banquillo del Estadio Ramón de Carranza.

Cádiz CF

Cervera: “Tengo la sensación que el año pasado perdimos espíritu”

El entrenador del Cádiz CF cree que la temporada pasada sucedieron cosas "incontrolables"

Por  16:50 h.

Cervera ha estado este martes de lo más sincero en los micrófonos de Cope Cádiz. Uno de los episodios, enmarcados en sus días más tristes desde que llegó al banquillo gaditano, ocurrió en Granada, donde el Cádiz CF perdía sus opciones de ‘play off’ de ascenso en la última jornada liguera. Pero no es menos cierto que aquella derrota fue la gota que colmó el vaso tras una segunda vuelta muy irregular y que Cervera recuerda de la siguiente manera. “El año pasado me dio la sensación que perdimos espíritu, no ganas, que siempre las tenemos, pero sí ganas de tener ganas. Igual me pasó hasta a mí y esa es mi sensación. Al final todos nos contagiamos. Si todos damos un poquito más desde por la mañana se nota, y al revés. Aun así, el gol del empate del Tenerife en Carranza en el descuento de la penúltima jornada en un partido controlado fue lo que nos hizo no estar”, lamenta no sin autocrítica.

Cervera sigue ahondando en el asunto. “Tengo la sensación de que había jugadores que sabían que no iban a  seguir aquí y eso no lo controlamos porque no podíamos controlarlo. Eso es una sensación que tengo”, señala a un posible decaimiento en lo moral que se extendió por el vestuario.

El entrenador tiene contrato para dos años más y su deseo es cumplirlos aunque sabe que en esto del fútbol todo es relativo por mucho que se tenga firmado. “Aquí tengo un grupo de amiguetes que lo que menos miran es el resultado del domingo con tal de estar conmigo”, dice Cervera, el que cree que su carácter hogaño se lo han impuesto los medios más que la realidad. Y es que asegura que a él las críticas no le molestan, sino todo lo contrario. “Claro que se me puede criticar, claro que sí. Aunque en general la crítica actual parece que es estar conmigo o contra mi. A mí me encanta hablar con la gente y admitir que he metido la pata si la he metido, pero da la sensación que no se puede debatir. Yo me equivoco, claro”, admite desde el talante.

Y puestos a recordar equivocaciones, Cervera asume una por la que ahora da la cara, el caso Brian y lo que dijo del catalán cuando no lo quería en su equipo. “Puede ser que me equivocase, he aprendido que hasta que no estén las cosas hechas no se deben decir”, manifiesta. Y en cuanto a su relación con el jugador, dice que “Brian entrena bien, nuestra relación no es la misma que con otro jugador dentro de los 26, pero bien. No tenemos ningún problema. Sigo pensando que en aquel momento -cuando dijo que no lo quería en el equipo- el tenía ofertas de Primera y yo buscaba otro tipo de jugador y que podía ser lo mejor para los dos que él se fuera a cumplir su ilusión. Puede ser que me la haya tragado, pues enhorabuena por él;  me alegro por él porque está jugando”, apostilla.

Otra de las afirmaciones que en verano pronunció fue que la plantilla actual no era la mejor de las tres que había tenido en Segunda. Aquí, en cambio, sigue en sus trece. Y lo explica. “Dije que no pensaba que tenía la plantilla mejor de los tres años, pero eso es una opinión. Puedo entender que le sienta mal a los futbolistas, pero el entrenador maneja datos y si lo dice es porque no me daba que lo que quiero; desde fuera se puede pensar otra cosa. Y sigo diciendo que competitivamente la plantilla del primer año había que tener mucho cuidado con ella porque era un equipo muy difícil de meterle mano. Puede que ahora tengamos mejor plantilla pero igual nos falta ese punto al que yo le doy mucha importancia”. Y remata: “El grupo del primero año competitivamente era muy, muy bueno”.

La salida de Cordero y su relación con Pina y Vizcaíno

La marcha de Cordero para Cervera fue sorprendente por una circunstancia. “No es que me trastocara, lo que pasa es que no llegué a entender la situación con la pretemporada recién hecha y que pasaran esas cosas. Las decisiones se tienen que tomar porque se toman, pero creo que en el momento. Es una decisión de club y hay que admitirla porque formamos parte del club”.

Cervera suele estar en contacto con Cordero y Pina, pero de una forma muy cordial. La siguiente. “Mantengo el contacto normal con Pina y Cordero. Contacto con ellos en fechas señaladas. Está claro que no somos enemigos, sino amigos, pero me intento mantener al margen del lío porque yo pertenezco al Cádiz CF. No me gusta esta situación y prefiero estar de lado”.

Y si con los murcianos Cervera trata de salvar la relación, con Vizcaíno es obligatorio llevarse en el día a día. “Mi relación con el presidente es desde el cariño que él me tiene a mí como yo le tengo a él. Cuando nos apartemos seguramente seguiremos siendo amigos, pero es verdad que a veces no congeniamos, pero en vez de coger cada uno para un lado pues nos decimos tres cosas y como si nada”.

Ya he dicho varias veces que cuando el Cádiz CF cayó en el campo del Extremadura, entonces colista, pensó que sería su último día como entrenador. En este aspecto, agradece el apoyo de la directiva. “Yo creo que esa noche no le cogieron el teléfono ningún entrenador”, dice bromeando para continuar diciendo que “es de agradecer que confiaran en el trabajo y que tuviesen la certeza de que se iba a salir de esa situación. Y eso es cierto que eso no lo hace cualquiera”.

En cuanto a su largo periodo en el Cádiz CF reflexiona con el miedo de que algún día acabe esta bonita aventura. “Lo que está pasando aquí (tres años con el mismo entrenador) no está de moda”, comenta antes de recordar por qué dijo no hace mucho que cualquier día llegaría su final en clara alusión de que los entrenadores dependen de la pelotita. “Da la sensación que vas caminando y como me da mucha pena irme lo digo como escudo porque estoy muy a gusto. Es verdad que pienso que es bueno que siga la misma persona y lo dices con la boca pequeña. Veo el futuro bien pero sé como es el fútbol. Aquí hay un entorno muy bueno y me siento muy bien como entrenador. Salgo con la marea a favor y no me gusta que eso cambiara pero te dices que eterno no puede ser”, dice con la razón de la experiencia.