Álvaro Cervera en sala de prensa
Álvaro Cervera en sala de prensa

Cádiz CF

Cervera espera su ramillete deseado

El Choco Lozano quiere vestir de amarillo mientras que Óscar Arias sigue peleando por la cesión de Lazo tras la ‘espantá’ del georgiano Shengelia

Por  19:57 h.

Según la segunda acepción de la RAE ramillete quiere decir «conjunto o grupo de personas o cosas bonitas, útiles o selectas, escogidas con un fin determinado». Y eso es precisamente lo que espera antes del 2 de septiembre, día en el que finaliza el mercado de fichajes estival, el entrenador del Cádiz CF de cara a enfilar la temporada hasta enero con las máximas garantías de éxito.

A falta de varias salidas que parecen enconadas, como pueden ser las de Lekic y Brian Oliván, Álvaro Cervera espera contar en breve con la llegada de ese delantero centro deseado y de dos extremos que necesita para dotar a su equipo de esa velocidad en banda necesaria para explotar al máximo la filosofía de un equipo que se estrenó con victoria en Liga con un juego muy lejos de lo que quiere Álvaro Cervera, primero de los cadistas que reconoció lo mucho que le había faltado a su equipo en su estreno liguero. Y es que de no ser por tres golpes de inspiración en las botas de Javi Navarro, Alberto Perea y Nano Mesa otro gallo hubiera cantado ante un recién ascendido que se adelantó en el marcador y jugó con un futbolista menos más de la mitad del partido.

Pero más allá de la remontada, merecida, del Cádiz CF, lo mejor debe ser lo que está por llegar. Como todos los veranos, lo bueno se hace esperar y eso es precisamente el estado en el que se encuentra un entrenador que, si bien se ha quejado de que no le ha llegado todo lo que ha pedido, sí que ha empatizado con su director deportivo en que los fichajes más deseados no suelen llegar al comienzo del verano sino al final.

Sobre la mesa de Óscar Arias hay un nombre que le quita el sueño. No es para menos, su calidad es extrema y de contar con él daría al equipo amarillo ese plus de calidad que ha perdido notablemente tras las marchas de Aketxe, Jairo y Machís.

El nombre de Choco Lozano ya es repetido por toda la afición cadista, que arde en deseos de contar con él. Las negociaciones entre el Cádiz CF y el Girona siguen produciéndose aunque en las últimas horas el club catalán quiere meter en la operación a Salvi Sánchez. Por su parte, Arias intenta conseguir la cesión con una opción de compra mientras que su colega en el Girona, el excadista Quique Cárcel, pide un traspaso por el delantero internacional por Honduras. La cosa, a pesar de todo, no se ha estancado y es que el deseo del jugador es vestir de amarillo.

Pero Cervera no solo se quedaría saciado con la llegada del Choco Lozano, sino que el entrenador cadista confía en la llegada de hasta dos extremos, uno por banda. El que parecía atado era el georgiano del Dinamo de Tbilisi Levan Shengelia, que cerca estar de caer eliminado de la fase previa de la Liga Europa tras caer 4-0 en la ida ante el Feyernoord, una competición en la que extremo zurdo, aunque suele partir desde la banda derecha, ha brillado con luz propia acaparando la atención de otros clubes. Eso mismo ha motivado que el jugador esté mareando la perdiz y que, tras tener un acuerdo verbal con el Cádiz CF, haya comenzado a escuchar otras ofertas tanto de España como de otros países. Al interés del Cádiz CF se ha sumado el del Tenerife, pero por lo que ha declarado recientemente también tien una oferta muy importante de un club turco que milita en Primera División. Lo que es claro es que el próximo 31 de agosto acabará su contrato en Tbilisi.

La caña, en Getafe

Como no puede ser de otro modo, tan pronto como Shengelia ha comenzado a dejarse querer por más clubes, Óscar Arias no ha tenido otra que activar de nuevo la maquinaria en su búsqueda por convencer a José Carlos Lazo, extremo diestro que juega a pierna cambiada. Ya en el mercado invernal el Cádiz CF quiso su cesión, pero el Lugo, club en el que estaba cedido se negó por completo a colaborar en la operación dado que era clave en el rendimiento de un equipo que gracias al sanluqueño pudo salvar la categoría. Este verano ha vuelto al Getafe y ya sabe que no cuenta para Bordalás. En un primer instante, la primera idea ha sido cederlo a un ‘primera’, pero por lo que se ve su destino está en Segunda y en el sur, donde Málaga y Cádiz CF se pelean su cesión.

Idéntico cruce de intereses ocurre con el compañero de Lazo en el Getafe. En este caso se trata del vallisoletano Iván Alejo, un jugador algo polémico y que tras destacar en el Alcorcón en la temporada 2016/17 dio el paso a Primera de la mano del Eibar, donde apenas tuvo posibilidades con Mendilibar, un entrenador tan serio como severo. Del conjunto armero pasó al Getafe, donde tampoco jugó mucho. Al igual que Lazo tampoco cuenta para Bordalás y aunque el jugador formado en las canteras del Valladolid y el Atlético desea convencer al entrenador del Getafe es más que probable que salga en los próximos días. Y otra vez, Cádiz CF y Málaga intentarán conseguir arrimar el ascua a su sardina.

Con todo y con ello, Cervera sigue confiando en la llegada de ese ramillete deseado que le pueda aportar lo que le falta a un equipo que comenzó a construirse desde la defensa para acabar ser rematado en su delantera.Sin duda, la victoria ante la Ponferradina ha venido de maravilla para que no haya nervios.