Álvaro Cervera, la temporada pasada junto a Abdullah.
Álvaro Cervera, la temporada pasada junto a Abdullah.

Cádiz CF

Cervera baja el pistón

El cuerpo técnico rebaja el ritmo de los entrenamientos y la plantilla lo agradece

Por  22:00 h.

Cuando a una máquina se le exige el máximo nivel durante mucho un tiempo prolongado suele acabar ‘gripando’. Lo mismo puede pasar con el estado físico de un futbolista cuando se le exprime hasta la última gota de sudor, que ‘peta’, que se rompe. Si se le echa un vistazo a la enfermería cadista se puede sacar la conclusión que el cuerpo técnico ha estado cargando notablemente de trabajo a un equipo descompensado, ya que muchos jugadores pudieron hacer una pretemporada al completo mientras que otros llegaban falto de ritmo. Esta inactividad ha acabado pasando factura a jugadores como José Mari, Abdullah o el argentino Gastón del Castillo. Pero no han sido los únicos en pagar el fuerte ritmo impuesto por el preparador físico del Cádiz CF, Andrés Blanco, ya que otros compañeros han tenido que pasar por la enfermería.

No es nuevo que muchos preparadores físicos, bajo el beneplácito del entrenador, comiencen la temporada muy fuerte para más adelante bajar el ritmo, aumentarlo un poco después de Navidad y aligerar la carga de trabajo finalmente para que la plantilla llegue a la recta final de la temporada con el trabajo de carga ya realizado y centrado exclusivamente en rendir en la competición con sesiones de entrenamiento muy livianas. Pues bien, la primera y dura fase de carga de trabajo parece, por lo que se ha comenzado a ver en El Rosal, que se acaba de pasar.

De hecho, la catarata de lesionados que el Cádiz CF de Álvaro Cervera ha sufrido en estas primeras jornadas de Liga no se se debe a un hecho aislado ni anecdótico. En gran parte, no se debe a otra cosa que a la carga de partidos y a unas sesiones de entrenamiento altamente exigentes para las piernas de unos jugadores que acaban de afrontar la dureza de una nueva categoría.

Sin embargo, Cervera ha levantado el pie y ha aflojado el ritmo. Lo lleva haciendo desde la pasada semana y se ha hecho más notorio ayer y hoy, con sesiones livianas en las que apenas se ha pasada de la hora de duración. Suerte o no, el caso es que la enfermería se ha vaciado de forma sorprendente. De hecho, solo queda ‘tocado’ el medio centro José Mari, que hará todo lo posible por llegar este sábado al duelo ante la SD Huesca.