Álvaro Cervera, durante un entrenamiento en El Rosal.
Álvaro Cervera, durante un entrenamiento en El Rosal.

Cádiz CF

Cervera, ante su misión ¿imposible?

El entrenador del Cádiz CF se enfrenta un año más a una recta final liguera incierta

Por  19:30 h.

Se presenta un nuevo final de Liga con el Cádiz CF aspirando a todo. Y ese tremendo éxito, más allá de los futbolistas, que para eso son los que juegan, se debe en gran medida a la mano del entrenador que rescató hace ya tres años al Cádiz CF del pozo de la Segunda División B. Porque gracias a la gestión de Álvaro Cervera no sólo se ha vuelto a la competición profesional sino que se han generado beneficios para que la directiva, con no menos acierto que su entrenador, haya podido ir haciendo los deberes que le ocupan para, año tras año, sanear las cuenta de un club que estaba prácticamente en la bancarrota cuando Locos por el Balón se hacía con el paquete mayoritario de acciones tras quitársela al grupo Sinergy que capitaneaba Alessandro Gaucci.

El caso es que si el Cádiz CF presenta un modelo de gestión ejemplar eso se debe fundamentalmente a los resultados que está cosechando su equipo y a la mano de un técnico que se siente muy cómodo en la tierra que le ha devuelto la alegría.

Pero para que esa alegría se convierta en máxima el equipo es consciente que debe dar el último arreón para recompensar a la afición con unos ‘play off’ de ascenso que convertirían a la ciudad en un bendito manicomio durante una o dos semanas, quien sabe…

Sin embargo, ese camino es el que, por tercer año consecutivo, parece elevarse de manera notable otra vez para decepción de una afición que teme, pese a la satisfacción del deber cumplido, de quedarse un año más con la miel en los labios.

Como es lógico, la figura de Álvaro Cervera es intocable tanto dentro como fuera del club. El entrenador ha sido el precursor de todos estos logros y han sido con sus ideas y sus armas con lo que se ha conseguido todo lo que se disfruta en estos momentos. No hay debate en cuanto a su figura. Eso no quita para que sea el propio entrenador el que haga autocrítica en cuanto al por qué de, llegado estos momentos, sus equipos no funcionar como lo venían haciendo hasta ahora.

El primer argumento que se le puede venir a la cabeza a cualquiera es el ya consabido estado físico del equipo. Y sí, efectivamente, este Cádiz CF guarda actitudes similares a las ya experimentadas en las dos anteriores campañas. Es decir, se puede afirmar que los equipos de Cervera tienen un arranque lento, pesado y que, por consiguiente, motivan unos primeros resultados alarmantes debido a que la carga de trabajo se hace pensando más a largo plazo. Y de repente, pasadas esas primeras jornadas, el equipo arranca y echar a volar. es ahí donde se consigue ese colchón de puntos con el que se pretende llegar a una segunda vuelta en la que el equipo comienza a notar el esfuerzo realizado a mitad de Liga.

Al margen de esta hipótesis que suele recordarse todos los años, lo cierto es que también hay un aspecto táctico que es donde Cervera debe detenerse para corregir en esta recta final. La eterna pregunta que el cadismo se hace es si el técnico debe o no cambiar su filosofía en la búsqueda de más victorias. Y por lo que se ha visto, parece claro que no es el camino ya que cada vez que Cervera le ha dado una vuelta de tuerca a su método al equipo, a la larga, ni le ha sentado bien ni se ha sentido cómodo en un perfil más creativo y ofensivo.

A Cervera no se le cuestiona ni una ‘coma’, pero de ahora en adelante en los resultados que consiga un equipo con jugadores capacitados para ascender podrá decirse si es un entrenador ‘top’ para Primera o en cambio un técnico de lo más fiable para consolidar un proyecto aunque con ciertas limitaciones que se hacen presente en las jornadas claves de cualquier competición.

De él y de su equipo dependerá que este ‘sambenito’ no se le cuelgue por tercer año consecutivo.

Temporada 2016/17; Ligero frenazo que no impide jugar el ‘play off’ de ascenso

La primera campaña en Segunda tras el ascenso en Alicante se puede catalogar de éxito absoluto ya que se acarició jugar la final del ‘play off’ del ascenso de no ser por la mejor clasificación del Tenerife, equipo al que le valió el empate en el global de la eliminatoria. Sin embargo, llegar a esos ‘play off’ no fue tarea fácil. De hecho, en los últimos diez partidos de la temporada regular al Cádiz CF le costó puntuar la misma vida hasta que consiguió en la penúltima jornada la clasificación matemática al vencer ante el Elche (2-1) en Carranza.

De los últimos 30 puntos, el Cádiz CF sumó solo doce, englobados en siete empates, dos victorias y una sola derrota. Firmó tablas en casa ante Lugo (1-1), Levante (1-1), Nàstic (0-0) y Córdoba (1-1). Y a domicilio frente a Huesca (1-1), Zaragoza y Sevilla Atlético (3-3). Las victorias las logro en su propio feudo ante el Elche y en Alcorcón (0-2). La derrota la sufrió en la última jornada y con los suplentes en Valladolid (1-0), donde Cervera prefirió dar descanso a los titulares despreciando una plaza en la clasificación que a la larga le costaría caro.

Temporada 2017/18;  El equipo se cayó y se quedó sin el premio final

Si ya jugó con fuego en la campaña anterior, peor le fueron las cosas en la pasada, donde se quedó sin ‘play off’ en la última jornada al caer en el campo del Granada (2-1) en un encuentro sin chispa ni corazón, propio del equipo que había sido durante toda la segunda vuelta y por la que se desperdició todo lo bueno realizado anteriormente.

Quedarse sin jugar el ‘play off’ fue la consecuencia directa de sumar solo nueve puntos de los últimos 30 tras empatar en seis ocasiones, caer en tres y ganar solo en una. Las tablas fueron firmadas ante el Rayo (1-1) en Vallecas, Almería y Sporting (0-0) en Carranza, Valladolid (1-1) en Zorrilla, Albacete (1-1) en el Carlos Belmonte y Tenerife (1-1) en casa y tras encajar el gol de Malbasic casi al final cuando ya se celebraba el ‘play off’ en la grada. Las tres derrotas fueron ante Reus (1-0), Barcelona B (3-1) y la antes mencionada de Granada en la última jornada.En aquella recta final solo se ganó al Zaragoza (2-0) en casa.