Sergio Sánchez, en un entrenamiento de los pocos que ha completado con el Cádiz CF hasta el momento.
Sergio Sánchez, en un entrenamiento de los pocos que ha completado con el Cádiz CF hasta el momento.

Cádiz CF

El caso de Sergio Sánchez, una lesión silenciada y edulcorada por el club y que ha dado la cara

El central, fichado para suplir las lesiones de Servando y Marcos Mauro, también será baja este viernes en Almendralejo

Por  13:33 h.

No ha entrado con buen pie Sergio Sánchez en el Cádiz CF, uno de los jugadores que más cobra del vestuario cadista tras la marcha a Vallecas de Álvaro García. A sus 32 años, tras una temporada de inactividad, el Cádiz CF le ofrecía 250.000 euros y para Segunda que se vino un central experto y que, en forma, puede ser el mejor de la categoría. Si se pone… Y eso es precisamente lo que intentaba hacer con tal de agradecer a Óscar Arias su confianza reciente. Pero por eso mismo, por ponerse cuanto antes en forma, el defensa barcelonés se rompió a las primeras de cambio y cuando más le necesitaba su entrenador, tras las lesiones de Servando y la de Marcos Mauro en Tenerife, coge y se lo ve también en la enfermería.

Hasta ahí, nada sospechoso. ¿Por qué va a serlo que se lesione un jugador que lleva tanto tiempo parado? Pero en este Cádiz CF, desde la marcha de Juan Carlos Cordero, parece que no todo va por separado. Antes, lo deportivo era lo deportivo y era control absoluto de Cordero, que ya tenía bastante con interceder y poner paz entre Cervera y los jugadores, entre Pina y Vizcaíno y entre el cuerpo técnico y el presidente. Una cosa de locos que el entonces director deportivo llevaba con genial mano izquierda y que hacía que desde fuera todo pareciera verse como una balsa de aceite.

El caso de Sergio Sánchez es harto sospechoso. La gestión que se ha hecho de su información así lo demuestra. Para empezar, su lesión fue silenciada desde los medios oficiales del club y tuvo que conocerse una vez publicada por este medio un día antes de que se reconociera a nivel oficial. Como la verdad siempre sale a flote, el club no tuvo otra que sacar un parte médico –como suele hacer todas las semanas por otra parte– en el que se informaba de la lesión de sus dos centrales, Marcos Mauro y Sergio Sánchez. Pero he aquí otra sospecha irrisoria. A ambos, con microrroturas que van para un mínimo de diez días de recuperación, no se les quería descartar para el encuentro de este pasado domingo en Carranza ante el Nàstic cuando solo un milagro médico podría arreglarlo. Como era obvio, el mismo viernes Álvaro Cervera los descartó de la lista de convocados como muy probablemente queden descartados para viajar este viernes a Almendralejo para medirse al Extremadura.

Pero, ¿por qué esa falta de exactitud a la hora de dar un parte médico? ¿De verdad el nuevo médico del Cádiz CF no los descartaba para un partido al que seguro sabía por experiencia que no iban a llegar? La razón parece sencilla y todo indica que ni el médico, ni el director deportivo ni mucho menos el departamento de comunicación tienen algo que ver en ese esperanzador y a la vez iluso comunicado. Los nervios parecen instalarse en un club presidido por un presidente que acaba de dar el visto bueno a un fichaje muy costoso y que a las primeras de cambio cae lesionado, precisamente, por el principal inconveniente que acarrea fichar a un jugador sin equipo y sin el ritmo de competición necesaria para entrar en combate en un equipo con bajas a granel en la defensa.

Lo cierto de todo, y aunque el club haya resumido su lesión en problemas musculares para quitarle importancia y hacer ver que igual llegaba a vestirse de corto ante el Nàstic, es que Sergio Sánchez tiene una microrrotura fibrilar en su cuádriceps y que, con suerte, igual llega al encuentro en Carranza ante el Sporting del próximo domingo 21 de octubre.

Por su parte, Marcos Mauro también tiene muy complicado llegar al encuentro de este viernes en Almendralejo después de sufrir otra microrrotuta fibrilar en el encuentro disputado en Tenerife.