Manuel Vizcaíno junto a Jorge Cobo en un partido.
Manuel Vizcaíno junto a Jorge Cobo en un partido.

CÁDIZ CF

Camino de la disolución

Manuel Vizcaíno no presenta las cuentas de Locos por el Balón y lleva a un callejón sin salida a la sociedad dueña del Cádiz CF

Por  14:42 h.

El pasado 24 de noviembre se celebró la junta de accionistas de Locos por el Balón. La sede de la sociedad está en la calle Carlos Cañal, 7, de Sevilla. En concreto en el despacho del consejero del Cádiz CF, Jorge Cobo. Al acto, ante notario, asistieron Manuel Vizcaíno como administrador de la sociedad; su mujer, en representación de las acciones en poder de Vizcaíno e hijos; Enrique Labrador, abogado de Calambur Intermediaciones; además del citado Jorge Cobo.

El orden del día lo marcó Manuel Vizcaíno y en el primer punto de Examen y Aprobación de las cuentas prácticamente quedó resuelto un asunto que tiene a la sociedad actualmente bloqueada y abocada a la disolución. El dirigente del Cádiz CF no las presentó al no contar con el apoyo de Calambur, que alegó no poder aprobarlas al estar totalmente apartado de la gestión, así como de la observación de las cuentas después de haber pedido mediante un burofax y varias peticiones más poder analizarlas.

Vizcaíno manifestó que han tenido tiempo de poder hacerlo ante lo que Labrador expuso el sinsentido con el que se han encontrado y por el que dudan de la administración del sevillano, que les ha ocultado las cuentas día tras día. Así, el abogado granadino contó que enviaron un burofax a la sede de Locos por el Balón pidiendo que le mandasen las cuentas a un correo electrónico o bien le dijeran el horario en el que podría pasarse por el despacho de abogados de Jorge Cobo para examinarla.

De entrada, Calambur se queja de que la sede esté registrada en el número 4 de dicha calle sevillana cuando en realidad está en el 7. Una vez enviado el burofax a la dirección donde se celebró la junta, Calambur obtiene un recibí en el que se le dice que el nombre de Manuel Vizcaíno es desconocido por la persona que recibe el burofax entendiendo así, como no puede ser de otra a forma, que el empresario sevillano sigue ocultando las cuentas llevando a la sociedad al bloqueo y posterior disolución.

Una vez denunciada esta jugada del administrador, Labrador pide en el punto del día de Examen y Aprobación de las cuentas poder examinarlas ‘in situ’ ante lo que Vizcaíno vuelve a cerrarse en banda dándole mayores motivos a Calambur para pedir próximamente a la Justicia que disuelva una sociedad bloqueada y que es del todo ingobernable por, según Calambur, “la mala gestión del administrador” y sus presuntas irregularidades llevadas a cabo durante su gestión.