CÁDIZ CF

Cádiz-Rayo Majadahonda (1-0): Hasta cuando menos lo merece

Ni en el séptimo descansó; Romera impone la ley de la inercia en el fútbol con un gol que mete al Cádiz en 'play off'

Por  18:45 h.

Siete. Un número mágico, proveedor de fortuna. El perfecto en la numerología. El séptimo día que otorgaba el descanso al creador, el pleno cíclico en la tradición hebrea, la unidad de tiempo en la filosofía china… No es fácil alcanzarlo. Para rubricar siete victorias consecutivas hay que ser brillante en ocasiones, práctico en otras. Manejar todas las facetas y apoyarse en su dosis necesaria de suerte.

En este último triunfo el Cádiz CF pecaba de grandes tramos de desconexión y ofrecía más facilidades de la cuenta a un modesto y competitivo Rayo Majadahonda. Pero con sus errores, vicios y defectos, sumaba los mismos puntos que en el espectáculo frente a Las Palmas, con el obsequio de una plaza en el ‘play off’ de ascenso a Primera.

Jornada brillante y posición inmejorable antes de encarar la recta final de la primera vuelta donde lidiará con los miuras de la categoría. Llegan todos juntos, de Málaga al líder Granada pasando por Dépor y Osasuna, y la afición se presenta dispuesta a seguir disfrutando del festín. Un tanto del discutido Romera demuestra que hay equipo, plantilla y hasta fortuna. Y tan lejos del vacío, nada por lo que temer.

Cádiz CF-Rayo Majadahonda: Primera parte

Cervera apelaba a la lógica para suplir las dos bandas. Agra asumía el papel natural de Salvi y Álex merecía por rendimiento su hueco en el once, pero escorado a la zurda para no tocar la posición de Vallejo. Los amarillos retornaban tras el espectáculo ofrecido ante Las Palmas e ingresaban con la idea de hacer costumbre lo inusual.

El punto de forma, la flechita hacia arriba como se afirma en la jerga de los ‘gamers’, es excelente, apoyada sobre los hombros de la confianza. El Cádiz CF desprende suficiencia. Insuflado por ella se lanzaba rápidamente al ataque pero los majariegos aparecían con la lección bien estudiada. Pronto robaban la bola a los locales, manejándola lejos del arco de Basilio, y con la velocidad de sus puntas complicaban el repliegue de los centrales, con demasiado espacio a sus espaldas.

Tanto que Cifuentes estiraba la punta de la bota a lo Casillas para frustrar un mano a mano clarísimo. Se jugaba a lo que querían los blancos. Para contrarrestar el dominio, Álex centraba su posición apoyando en la circulación de balón desplazando a Manu a la zurda. El movimiento igualaba la otrora superioridad madrileña en la medular, y desnivelaba el terreno hacia la portería rayista.

Si los visitantes perdonaban, el pelirrojo les concedía otra vida al errar un disparo a bocajarro al borde del área pequeña. Increíble, inaudito. Al menos desperezaban a unos amarillos un tanto dormidos a la hora de la siesta. Lekic rozaba el palo con un buen chut y de nuevo Álex se estrellaba esta vez con el cancerbero.

El Cádiz CF ganaba metros con autoridad, con toque, presión y precisión. Faltaba por materializar ese buen despliegue del último cuarto de hora previo al descanso, con algo más de puntería y mayor participación de Agra. El silbato privaba de mejorar el sabor, lo postergaba 15 minutos para mantener las tablas en el luminoso.

Cádiz CF-Rayo Majadahonda: segunda parte

La punta del calzado de Cifuentes desbarataba otra opción meridiana de los rayistas nada más volver de vestuarios. Un peligro más que real, una seria advertencia. Y Brian salvaba por centímetros en el tercer aviso. El duelo se emponzoñaba y terminaba de afearse con la brecha de Cifu en un golpe con el delantero rival. La intervención médica se alargaba diez minutos y adormecía los ánimos del respetable.

Con el vendaje de Rambo, el portero evitaba otra nueva ocasión en un lanzamiento de falta pésimamente defendido. Cervera no aguantaba más y se la jugaba con un doble cambio, prueba inequívoca del malestar del técnico. Retiraba a un Lekic algo conmocionado por otro golpe y a un desaparecido Agra, saltando Carrillo y Romera para disfrutar de su enésima oportunidad.

El Cádiz CF retomaba el pulso aunque con un ritmo pausadísimo, con el que apenas inquietaba a los majariegos. Quedaba por acelerar, y el apretón lo daban dos bajitos. Pared de cine de Romera con Vallejo y cuando todos esperaban el pase atrás, el del Almería la colocaba con rosca y potencia muy pegada al palo e inalcanzable para Basilio.

El ariete se reivindicaba en una celebración llena de euforia y personalismo. Acercaba una victoria que por momentos se escapaba y por muchas lecturas inmerecida. Los rayistas apretaban aún más, con un disparo al palo invalidado por fuera de juego, mientras que Carrillo se desesperaba en ataque porque nada le salía a derechas.

El colegiado descontaba hasta nueve minutos por el accidente del meta amarillo. Los blancos se entregaban y lanzaban a tumba abierta por el empate y los gaditanos desperdiciaban incomprensiblemente infinidad de ocasiones al contragolpe. El poste, la falta de precisión en los pases y la ineficacia de Carrillo postergaban la alegría hasta el final de esta ‘prórroga’ improvisada, alegre en su epílogo. Si la temporada se puede dividir en tramos, éste último ha sido inmejorable para afrontar con ilusión lo que depara el horizonte. Venga quien venga.

 

FICHA TÉCNICA CÁDIZ CF-RAYO MAJADAHONDA

CÁDIZ CF: Cifuentes, Correa, Mauro, Sergio Sánchez, Brian Oliván, Garrido, José Mari, Alex, Vallejo (Aketxe, 79′), Agra (Romera, 65′) y Lekic (Carrillo, 65′).

RAYO MAJADAHONDA: Basilio,  Benito, Galán (Andújar, 51′), Verdés, Morillas, Francisco Varela (Jeisson, 70′); Iza Carcelén, Enzo, Fede Varela; Ruibal (Nico, 84′), Toni Martínez.

GOL: 1-0: Pared de Dani Romera con vallejo y el almeriense la coloca con rosca pegada al palo (76′)

ÁRBITRO: Daniel Ocón Arráiz (Comité Riojano). Tarjeta amarilla a Héctor Verdés

INCIDENCAS: Ramón de Carranza. Unos 14.000 espectadores en las gradas. La jerezana Teresa Mérida, campeona del Mundo con la selección española sub 17, realizó el saque de honor.