Machís es, hoy por hoy, una pieza clave en el resurgir de este Cádiz CF.
Machís es, hoy por hoy, una pieza clave en el resurgir de este Cádiz CF.

Cádiz CF

Cádiz CF-Zaragoza (3-3) Sin fútbol también se puede

Empate tras un mal partido de un equipo que se mantiene a flote gracias a sus estrellas

Por  23:37 h.
Cádiz
3
Zaragoza
3
Cádiz CF: Cifuentes, Carmona (AKetxe, 59'), Sergio Sánchez, Kecojevic, Matos (Salvi, 59'), Álex, Edu Ramos, Jairo, Machís, Manu Vallejo y Lekic (Rennella, 45').
Zaragoza: Cristian, Verdasca, Guitián, Álex Muñoz, Nieto, Pep Biel (Alberto Soro, 72'), Eguaras, James, Delmás, Jorge Pombo (Javi Ros, 66') y Álvaro Vázquez (Linares, 91').
Goles: 0-1: Pep Biel (17'); 0-2: Pep Biel (37'); 1-2: Machís (44'); 1-3: Carlos Nieto (47'); 2-3: Aketxe (60'); 3-3: Álex Fernández (90')
Árbitro: Isidro Díaz de Mera Escuderos, castellano-manchego. Amonesto con tarjeta amarilla a los cadistas Sergio Sánchez y Rennella y los visitantes Álex Muñoz, Guitián, Pep Biel, Verdasca, James, Delmás y Álvaro Vázquez. Expulsó al entrenador de porteros del Cádiz CF, Lolo Bocardo.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 33.
Estadio Nuevo Ramón de Carranza

El fútbol tiene tanto corazón que hay veces que la razón no entiende. Porque que el Cádiz CF sumase un punto ante el Zaragoza se debe fundamentalmente a la fe de un equipo que se mantuvo en el encuentro gracias a la calidad de Machís, el golpeo de Akexte y la picaresca de Manu Vallejo. Tres jugadores, al que hay que sumar el gol desde los once de metros de Álex, que son los más determinantes de un equipo que ahora más que nunca debe hacer, empezando por su entrenador, que esos millones estén sobre el campo y bien colocados.

El desastroso encuentro en defensa protagonizado por este Cádiz CF pesó como una losa en un equipo que mantiene sus esperanzas de ‘play off’ a la espera de que Garrido llegue a tiempo para equilibrar un bloque vuelve a caerse cuando más se espera de él.

El caso es que este equipo sigue tapado por sus rivales, ciego a la hora de proponer y peligrosamente previsible a falta de nueve jornadas para el final. Lo mejor, sin duda, es que si no pierde ante un Zaragoza venido a más y después de tantos errores en defensa es que no hay otra que confiar en que llegue el repunte,

Como era de esperar, Álvaro Cevera introdujo hasta cinco caras nuevas respecto al once que no pudo pasar del empate ante el Córdoba. Sin embargo, este Cádiz CF sigue sin salir del letargo en el que ha entrado casi que sin darse cuenta. Pese a todo, le echó valor y decisión en los primeros minutos ante un Zaragoza que no huiría el enfrentamiento quedándose un primer cuarto de hora de lo más refrescante.

Y fue el Cádiz CF el primero que lo intentó ante un conjunto maño con una defensa de cinco que supo atrincherarse bien para que Jairo, en dos ocasiones, no pudiese marcar tras recoger un rechace a la salida de un balón parado. Si clara fue la del Cádiz CF, que vio como Nieto salvaba a su portero de un gol seguro, mejor la tuvo el Zaragoza después de un gran pase de James para dejar solo ante Cifuentes a Álvaro, que tras dejar al meta cadista veía como Carmona salvaba sobre la línea de gol el primer tanto aragonés.

Seguía el Zaragoza al mando de un partido muy movidito en sus primeros compases. El siguiente fue Pombo en intentar con un disparo seco y escorado a Cifuentes, que bien colocado atajó la pelota no sin problemas.

Las ocasiones iban por áreas y al filo del minuto 10 era Manu Vallejo el que, con una volea en el segundo palo, chocaba con una mano brillante del arquero argentino Cristian. Entre jugada y jugada, el Cádiz CF, personificado en la creación de Álex en la medular, no paraba de buscar a Machís, que raro era el momento en el que no inquietaba a la zaga maña, que se multiplicaba para detener las internadas del venezolano.

Fue después de esa ocasión del chiclanero cuando el partido se congeló apenas los cinco minutos que necesitó el Zaragoza para aprovechar un fallo en cadena de la zaga amarilla. Porque primero fue Edu Ramos el que no se entendió con Sergio Sánchez para sacar el balón desde atrás quedándose este a merced de James, que vio bien el pase a Pep Biel para que el catalán, aprovechando que Matos se había quedado descolgado de la línea de fuera de juego, batiese por bajo a Cifuentes.

De nuevo era, y en pleno jarro de agua fría, era Machís el que tiraba del carro desde su carril zurdo. El internacional vinotinto no paraba de encarar para intentar chutar desde lejos o cuando no se podía tocaba su línea de fondo para intentar centros a los que los suyos no llegaron.

Sin embargo, era Machís era el único que confiaba en la remontada. Arenagaba a los suyos y les animaba a confiar, pero los de Cervera andaban en otro mundo mientras el Zaragoza jugaba casi que de memoria. Además, los de Víctor Fernández reunían la confianza para practicar el disparo desde lejos para inquietar a Cifuentes que veía salir por pocos dos ‘obús’ intencionados de Pombo y Eguaras que llevaron las dudas a unas gradas de Carrranza que volvían a temer que los suyos ya no cogerían el tren.

La dinámica invitaba a pensar lo que Pep Biel volvía a ratificar en el 37′ tras recibir de Nieto un gran pase para evitar la salida de Cifuentes y con su zurda y casi sin ángulo conseguir el segundo. Y otra vez, otra vez, Machís retomaba los galones para volver a hacer creer a los suyos.

Fue precisamente el caribeño el que en una galopada de área a área llena de rabia acabó disparando desviado, tras combinar con Manu Vallejo, en una jugada que englobaba todo el coraje con el que más tarde encendería Carranza,

Pero fue el Zaragoza, por mediación de Pombo, el que volvía a intentarlo con un derechazo desviado. Todo hacía indicar que el Cádiz CF entraría depresivo al vestuario cuando Machís abrió su libro y tras una recuperación de Edu Ramos en la medular se inventaría un gol cinco estrellas. El extremo se revolvió con un giro de 360 grados para despistar a un rival que vería como desde donde lo dejó silbando como el cadista seguía quitándose rivales para buscarse, ya dentro del área, un espacio con el armar su zurda y batir con un potente disparo a Cristian recortando distancias y dejando al cadismo pensando en la posibilidad de remontar cuando todo parecía perdido ya.

Al Zaragoza no le tiembla el pulso

Sinceramente, el gol del Cádiz CF fue un espejismo brotado de la genialidad de un jugador que marca las diferencias cada vez que quiere. Pero en la salida del Zaragoza, que recibió un gol inesperado al final de la primera parte, apenas se vio atisbos de dudas porque los de Víctor Fernández se pusieron a retomar el control tan pronto como saltó al verde.

Tan seguro se encontraba el equipo maño que a los dos minutos ya se había acercado al área de Cifuentes, que se vio sorprendido nuevamente por una cabezazo de Nieto a un centro interior de James con Matos de nuevo rompiendo el fuera de juego. El Zaragoza volvía a tomar mayor ventaja para justicia de un partido que tenia a un equipo perdido en su búsqueda y a otro como claro dominador del juego.

Quedaba un mundo y el Cádiz CF, como tantas otras ocasiones en el que ha escaseado el fútbol, se agarraba a lo que fuera. Y lo que era, en un primer momento, no era otra cosa que colgar balones al tanque Rennella, que en su primera intervención marcó a bocajarro aunque en falta para juicio del árbitro manchego, que apreció un simple forcejeo en una falta que lastraba duramente las aspiraciones de un Cádiz CF que no tiró la toalla.

Arropado por su gente, el Cádiz CF se vino arriba y llegó una falta a Manu Vallejo al borde del área. Akexte, que calentaba en la banda, vio luz verde y entró como el portero de balonmano que entra para parar los penaltis. Y su espera valió la pena porque en su primer balón el vasco acortaba distancia de libre directo tras salvar la barrera y sorprender a Cristian.

De golpe y porrazo todo cambió. ¡Qué maravilla de fútbol! Los de Cervera encerraban a los de Víctor Fernández al son de un Carranza que sonaba como en sus mejores noches.

Los cambios del Zaragoza atemperaron un tanto los decibelios de un estadio que empujaba a los suyos en la recta final de un encuentro que fue muriendo poco a poco para lamento de una afición que fue entregando la cuchara poco a poco. Y es que pasada la locura con la que el Cádiz CF se aupó al encuentro, los maños volvieron a recuperar la calma y acabaron gestionando de la forma más tranquila posible aunque sin reparar en que su rival tiene a varios futbolistas capaces de cambiar el asunto en un abrir y cerrar de ojos. Y fue en el último minuto cuando Salvi metió con intención un centro en el primer palo al que llegó para tocar lo justo y ser derribado por un rival Manu Vallejo, que encontraba petróleo en  el último suspiro. Desde los once metros, Álex no perdonó y le daba al Cádiz CF ese punto que le da moral a un equipo que vuelve a quedarse, eso sí, fuera del ‘play off’ y encerrado en los mismos problemas que comenzó a encontrarse en Tarragona hace ya un mes.