Barral se besa el escudo tras marcar el gol de la victoria en el primer tiempo.
Barral se besa el escudo tras marcar el gol de la victoria en el primer tiempo.

Cádiz CF

Cádiz CF-UD Almería (1-0) No hay Copa incómoda

Un gol de Barral a pase de Moha decide una eliminatoria donde los amarillos no encontraron rival

Por  21:40 h.
Cádiz
1
Almería
0
Cádiz CF: Yáñez, Correa, Kecojevic, Servando, Lucas Bijker, Garrido, Álex Fernández, Aitor (Salvi, 64'), Moha Traoré (Nico Hidalgo, 76'), Barral y Romera (Carrillo, 55').
UD Almería: Fernando, Fran Rodríguez, Joaquín (Trujillo, 46'), Owona, Pervis, Tino Costa, Verza, Javi Álamo, Lin (Nauzet Alemán, 58'), Hicham y Caballero (Caballero, Rubén Alcaraz, 73')
Gol: 1-0: David Barral (22').
Árbitro: Arcediano Monescillo, del colegio castellanomanchego. Amonestó a los locales Barral, Correa, Kecojevic y a los visitantes Tino Costa
Partido correspondiente a la segunda ronda eliminatoria de la Copa del Rey.
Estadio Ramón de Carranza. Buena entrada.

Cuando un equipo, aunque sean sus suplentes, juega de memoria y se enfrenta a otro que no, lo normal es que impere la lógica y gane el más trabajado. Cuando el orden y la intensidad es la misma en Carranza que en El Rosal, lo normal es que aunque sea la Copa, el partido se gane por inercia. Y eso mismo ha pasado hoy en Carranza, donde el Cádiz CF ha impuesto su ley ante un Almería que sí que dio razones para olvidarse de una Copa que nunca quiso beber. En cambio al conjunto amarillo le va la marcha y eso significa que ante su afición, aunque sea en una competición incómoda, se venga arriba y le brinde un partido serio y con muchas ocasiones. Un gol de Barral a pase de Moha Traoré aclaró el panorama para un Cádiz CF que seguirá una ronda más de copas.

No habían pasado ni cinco minutos y la presión de los hombres de arriba del Cádiz CF ya le robaban un balón en una zona comprometida a la zaga almeriense para que Moha Traoré se pegara su primera cabalgada para centrar tan fuerte que no encontró a nadie en el primer palo pero sí en la prolongación, por donde apareció Aitor para, con su zurda, disparar desviado. Fue el primer aviso de un Cádiz CF enchufado desde el principio y que suspiró al poco tiempo viendo como Hicham, tras un rechace dentro del área al saque de un córner, enviaba la pelota demasiada alta en una franca ocasión para haber adelantado a los suyos en el marcador.

De ahí hasta el descanso no hubo más noticias del Almería. Y si no las hubo fue por el empuje de un Cádiz CF  que comenzó a arrinconar a su rival a base de una presión asfixiante a una defensa que no parecía entenderse muy bien. Para colmo de males para el conjunto mediterráneo, Moha Traoré estaba con chispa y cada balón que cogía se convertía en un tormento para su marcador, Pervis, que habrá tenido mejores tardes. Precisamente, de las botas del jugador malí del Cádiz CF salió un centro fuerte y medido a la cabeza de Romera, que de conectar el balón pudo haber conseguido el primero de no ser por la aparición del central almeriense que envió a córner.

Seguía el Cádiz CF adelantando líneas y seguía agobiando la salida de balón del conjunto de Ramis. La siguiente oportunidad fue mucho más clara. Otra vez, la zaga almeriense cometía un error de bulto, provocado por la presión de los atacantes amarillos, y Romera robaba un balón que iba camino del meta Fernando para ceder con mucho sentido a un Barral que en su fuerte zurdazo a puerta se encontró las manos rapidísimas del arquero visitante que impedía el gol del Cádiz CF cuando medio Carranza ya lo celebraba. Se acercaba el tanto y la grada ya lo olía. Y lo que es mejor, disfrutaba con su equipo.

Si en Lugo al Cádiz CF le bastaba con la velocidad a la contra y por bandas, hoy ante el Almería le estaba bastando con el orden en una presión que acabó por ahogar a los almerienses en el 22′ de partido. Otra vez el Cádiz CF se hacía con una pelota cerca del área de Fernando, la pelota le llegaba a Romera, que la abría a banda con gran sentido y criterio a un estelar Moha Traoré. El resto fue lo mejor. El malí paró el balón, levantó la cabeza y contrarió a los que lo ven como un bulto sospechoso para mandar un balón potente, raso y certero a las botitas de Barral, que desd el punto de penalti y llegando desde atrás como mandan los cánones solo tuvo que acomodar la parte interior de su pie izquierdo para colocar el balón lejos del alcance de Fernando consiguiendo un gol de manual.

Con el 1-0 en el bolsillo, el Cádiz CF se asentó algo más atrás en el campo esperando a un Almería que nunca terminó de llegar. Pasaban los minutos y no pasaba nada de lo que el Cádiz CF no quería que pasara. Álex Fernández y Garrido mandaban casi que sin querer en el centro del campo y tan solo Aitor aparecía para intentar su disparo desde larga distancia.

Comenzó el Almería algo más en campo contrario en el inicio de la segunda mitad, pero no solo más que hasta que el Cádiz CF dejó de hacerse el remolón. Despertó el Cádiz CF y despertó Aitor, al que no hace falta decir que le encanta recibir pegado a la raya de cal y encarar a su marcador para igual dejarlo a su lado izquierdo como sortearlo por su derecho. Esta vez lo dejó al izquierdo para asociarse con Romera, pero la pared del almeriense se quedó corta porque de no ser así el extremo cadista se hubiera metido hasta la cocina.

El Cádiz CF decidió ir a por el segundo viendo su superioridad en el campo. Así, Cervera refrescaba su ataque y hacía debutar a Carrillo, que en la primera que tocó cerca estuvo de sentenciar de cabeza tras una gran internada y centro de Correa, que en la segunda parte protagonizó varias incorporaciones al ataque de agradecer.

No llegaba el segundo pese a la insistencia del Cádiz CF. De nuevo Moha Traoré encaraba el área rival pero en esta ocasión no supo entenderse con Carrillo, que le señaló hasta en dos ocasiones el pase en profundidad para que el final el africano se equivocara enviándole el balón atrás cuando la jugada pedía una prolongación al ariete amarillo.

A un cuarto de hora, Ramis explotó todos sus cambios y dio entrada a Rubén Alcaraz, que en la primera que tocó desde fuera del área hizo estirarse a Yáñez para que el cancerbero se luciera mandando el balón a córner.

Los últimos diez minutos de juego, como es hasta cierto punto normal en una eliminatoria, se volvieron un correcalles. Y en mitad de este destacó una mágica jugada de Nico al que no entendió en su último pase Carrillo. El Almería no tenía otra que echarse arriba en busca del empate, aunque la verdad sea dicha tampoco lo buscó con ahínco cansado de tanto viaje y desplazamiento como ha tenido estos días. Así las cosas, el Cádiz CF tuvo un plácido final de partido que acabó incluso en el campo contrario. Aun así, tuvo una al final tras un balón colgado que por fortuna acabó en las manos de Yáñez. Habrá otra ronda.