Los hombres de Cervera confían en seguir la racha en Carranza.
Los hombres de Cervera confían en seguir la racha en Carranza.

Cádiz CF

Cádiz CF-Real Valladolid (Previa) Que no pare la fiesta

El once amarillo recibe esta noche al Valladolid en plena inercia de victorias

Por  14:00 h.
Cádiz
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Valladolid
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Cádiz CF: Cifuentes, Carpio, Aridane, Sankaré, Brian Oliván, Eddy Silvestre, Abdullah, Álvaro García, Nico Hidalgo, Rubén Cruz y Ortuño.
Real Valladolid: Isaac Becerra, Moyano, Guitián, Álex Pérez, Balvi, Leao, Míchel, Jordán, Jose, Juan Villar y Mata,
Árbitro: David Medié Jiménez, catalán
Partido correspondiente a la última jornada de la primera vuelta.
Estadio Ramón de Carranza. Partido televisado por el canal de LaLiga123.

La cosa le van tan bien al cadismo que hasta un partido que se juega en viernes por la noche apetece que llegue cuanto antes. Hacía tiempo que no había tanto ‘mono’ de Cádiz CF y los gaditanos saben que es el momento de ponerse a babear con su equipo, aceptan con agrado que hay que disfrutarlo por sus cuatro costados. Un Cádiz CF que suma cuatro victorias consecutivas y que se mantiene en puestos de fase de ascenso a… ¡Primera División! Que sí, que sí, que hay que repetir muchas veces el nombre de esa onírica categoría porque hay que paladearlo en cuanto se pronuncia. Son muchos años de miseria como para ahora ponerse serios, prudentes y estirados. La prudencia está en el vestuario, que es donde debe estar, pero la algarabía, el cachondeo, la felicidad y la ilusión debe instalarse en las gradas de un estadio Carranza que debe estar frotándose los ojos ante lo que está viendo. Que no pare la fiesta. Que dure y que luego le quiten lo ‘bailao’ a la parroquia amarilla.

Y no debe parar porque este Cádiz CF comienza a ganar casi sin querer. Gana por inercia y gana por defecto. Por supuesto que para que eso ocurra hay un trabajo en la sombra que hace que cuando aparece la fortuna esta se ponga de lado del once gaditano. La suerte se trabaja. Y en el fútbol, muchísimo más.

Sin ir más lejos, ante el Elche, el Cádiz CF hizo todo lo posible por no sumar los tres puntos. Y los sumó gracias a Dani Güiza, que fue a escoger ese día y escenario para sacarle brillo a su arco y darle los tres puntos a su equipo. Con su doblete y su mágica asistencia en Lugo ya aporta seis el jerezano, que saca petróleo a cada minuto que aparece por el verde.

Pero ojo que la diversión no debe llegar al césped porque en frente esta noche habrá un rival de mucho cuidado. El Valladolid de Paco Herrera, todo un pedazo de entrenador, toca la bola hasta aburrir y le proporciona un cambio de ritmo feroz apoyándose en el excadista Juan Villar, todo un cuchillo del que debe protegerse el Cádiz CF.Sin duda, su duelo con Brian Oliván será estelar al tiempo que se convertirá en un examen de nivel para el lateral barcelonés procedente del Granada.

La visita del once vallisoletano no coge muy bien al equipo amarillo en cuanto a las bajas que sufre. Jon Ander Garrido es la gran ausencia. Y si al vasco se le echará de menos, ya hay otros que han comenzado a lamentar la presencia de Eddy Silvestre. De no ser por el carácter unificador del ‘catequista’ Cervera no se entiende que el internacional por Azerbaiyán siga teniendo opciones de ser titular. Un día más, Eddy se someterá a un examen. Todos los anteriores resultó suspendido pero su bula con Cervera parece tan elogiable como preocupante.

El resto del equipo se supone que no variará respecto al que Cervera ha sacado en las dos últimas jornadas. Rubén Cruz y Ortuño serán los hombres más adelantados del Cádiz CF. Nico Hidalgo y Álvaro García entrarán por banda. Abdullah se las ingeniará para entenderse en la medular con el inquietante Eddy mientras que la defensa será la ya consabida de Carpio, Aridane, Sankaré y el antes citado Brian.

Se guardará en la recámara Cervera a dos veteranos como Mantecón y Abel, que si bien no están teniendo minutos sí podrían salir durante el encuentro en el caso de que Eddy ande desaparecido.

Partido bonito el que se presenta esta tarde noche en Carranza para abrir el fin de semana. La fiesta cadista comenzó en Alicante pero si cabe ahora la cosa se está viniendo a más. El personal ríe casi que sin querer. Es una risa nerviosa. De esa que no se puede controlar porque no se cree lo que se está viendo, porque da una inmensa alegría de pensarlo.