Juan Hernández, en su presentación en agosto pasado.
Juan Hernández, en su presentación en agosto pasado.

Cádiz CF

El Cádiz CF quiere seguir contando con Juan Hernández

La grave lesión que sufrió a comienzos de temporada impidió al extremo zurdo disfrutar de su cesión en un club que estaría dispuesto a mantenerlo

Por  19:53 h.

Fue uno de los refuerzos más interesantes que Juan Carlos Cordero consiguió para el Cádiz CF de Álvaro Cervera la pasada pretemporada. El entonces director deportivo cartagenero conseguía la complicada cesión de Juan Hernández para dotar a la banda izquierda amarilla, huérfana tras la marcha de Álvaro García, de un jugador de similares características que el sevillano que más tarde firmaría con el Rayo Vallecano de Primera, ahora en Segunda.

El jugador lorquino llegaba en calidad de cedido procedente del Celta, donde con su filial había marcado 24 goles en dos temporadas, además de similares asistencias de gol estando el ‘B’ celeste militaba en el grupo I de la Segunda B. Firme promesa desde que ya lo ficho el Getafe del Lorca, el Celta se hizo con los servicios de un joven de 21 años –ahora 24– en lo que era una apuesta por un futbolista al que prestaban al conjunto gaditano para que se foguease en la categoría de plata.

Todo era alegría para el Celta, el Cádiz CF y el jugador, que llegó muy ilusionado pese a no poder hacer la pretemporada con el primer equipo celtiña, su gran objetivo a corto plazo.

El extremo, que también puede jugar de delantero, hizo la pretemporada con el Cádiz CF sin tampoco brillar mucho pero aportando el trabajo y la velocidad que tanto le gusta a Cervera para sus equipos. Pasó agosto y llegó septiembre. Y con él, las malas noticias. El jugador lorquino se rompía el ligamento cruzado anterior y el menisco interno de su rodilla izquierda tras un golpe fortuito en un entrenamiento en El Rosal tras haber solo disputado 39 minutos en Liga. El pronóstico que hacía Salvador Castillo, médico del Cádiz CF, era francamente desolador. Quirófano y una recuperación de entre seis y ocho meses por delante.

Al chaval no le quedaba otra que remar y eso ha estado haciendo durante todo el año. A solas con su recuperador José Luis Costa, muchas horas de gimnasio y mas de camilla, Juan Hernández salía a trotar al céspes del Rosal a comienzos de febrero. Veía la luz. O al menos, comenzaba a verla. Al mes y medio, mediados de marzo, entonces sí, su rostro comenzó a dibujar una sonrisa y hasta albergaba esperanzas de acabar la temporada compitiendo. El murciano empezaba a entrenar con sus compañeros a las órdenes de Cervera, que no quiso arriesgar en Liga con un jugador que tenía el alta médica, pero no la competitiva. Y en esas se quedó.

Ha terminado la temporada y el próximo 30 de junio acaba su cesión con el Cádiz CF. Para todo el mundo, excepto para él, ha pasado un año que a él se le ha congelado salvo en su carnet de identidad. Tendrá que regresar al Celta, que sigue en Primera. Tendrá que hacerlo tras un año parado y después de sufrir una grave lesión. Lo más probable es que no tenga sitio en la plantilla celeste viguesa y es muy factible que su club quiera volver a repetir la operación para que su promesa pueda probarse en Segunda División. Y es ahí donde el Cádiz CF quiere aparecer en los planes después de que el joven se haya recuperado con los profesionales del club gaditano. La dirección deportiva que comanda Óscar Arias intentará convencer al club vigués de que prolongue la estancia de su jugador en el Cádiz CF, que, además, necesitaría de un extremo del perfil de Juan Hernández tras la marcha de Jairo Izquierdo, que vuelve al Girona tras su cesión.