'Choco' Lozano celebra su segundo gol ante el Oviedo.
'Choco' Lozano celebra su segundo gol ante el Oviedo.

Cádiz CF

Cádiz CF-Oviedo (2-0) Prueba de fuego superada

Dos goles del Choco Lozano le dan los tres puntos al líder, que vuelve a allanar su camino a la gloria

Por  0:35 h.
Cádiz
2
Real Oviedo
0
Cádiz CF: Cifuentes; Iza (Akapo, 66'), Cala, Mauro, Espino; Sergio González, José Mari (Nano Mesa, 79'), Salvi Sánchez (Augusto Fernández, 79'), Perea (Alejo, 66'), Álex Fernández y Lozano (Pombo, 88').
Real Oviedo: Lunin, Lucas (Sebas Coris, 71'), Carlos Hernández, Arribas, Bolaño, Tejera (Luismi, 55'), Lolo González, Viti (Saúl Berjón, 82'), Mossa (Sangalli, 55'), Borja Sánchez (Ortuño, 71') y Rodrigo.
Goles: 1-0: Choco Lozano (43'); 2-0: Choco Lozano (50');
Árbitro: Iglesias Villanueva, gallego. Expulsó al jugador suplente del Oviedo Ibra, que protestó desde la grada en el primer tiempo. Amonestó a los cadistas Álex, Iza, Cala y Sergio González y a los carbayones Rodrigo y Mossa.
Incidencias: 38ª jornada de Liga.
Estadio Nuevo Ramón de Carranza. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la pandemia.

No se podía permitir otro resbalón en Carranza y no se lo permitió. El Cádiz CF saltaba al terreno de juego de su estadio sabiendo el tropezón del Almería, pero en ningún momento se podía permitir el lujo de especular de nuevo con el resultado del empate. No fue un partido vistoso, nada más lejos, pero sí que fue serio, muy serio. Y esa seriedad le dio los tres puntos al líder, que no ganaba desde que hace cinco jornadas lo hiciera en Soria gracias a Cala, un hombre que regresaba al once tras superar sus molestias y vaya si se nota su presencia en el equipo. El sevillano le da al Cádiz CF el porte necesario para jugar con mayor confianza y sobriedad desde la retaguardia a la vanguardia.

Se exponía el Cádiz CF a su prueba de fuego y la superó con creces, sin brillantez, pero con soltura y decisión. Nadie parece querer sufrir pero los de Cervera no se pueden permitir el lujo de perder todo lo ganado. Y no se lo van a permitir. Ha vuelto a sus orígenes, esos que señalan que la mejor dirección a la gloria pasa por la mejor defensa. Segundo partido consecutivo sin encajar gol y así todo es más fácil. Si abajo se cumple, sin errores, arriba todo debe funcionar porque se cae por su propio peso. Hay calidad y hay gol. Como el que tiene el Choco Lozano, que con su doblete coloca al Cádiz CF en el mismo pedestal del que no se quiere bajar. Ya queda menos.

A día de hoy, se desconoce cuál puede ser el once de gala de Álvaro Cervera dada las circunstancias, pero si se hace una pequeña evaluación de la situación y de las ideas del entrenador cadista puede que el equipo titular que ha sacado ante el Oviedo sea el que más se pueda aproximar a él. Con algunas notables ausencias como Fali o Garrido, lo cierto es que los hombres que salieron de inicio para medirse al conjunto carbayón garantizaban fidelidad a los postulados de la filosofía cerveriana ya que Cifuentes dirigía a una zaga formada por Iza, Marcos Mauro, Cala y Espino. José Mari y el canterano Sergio constituían un doble pivote reforzado en la mediapunta por Álex Fernández con Salvi y Perea en las bandas y el voluntarioso y recuperado Lozano en la punta del ataque.

Sobre el tapete de Carranza dos equipos, uno luchando por la permanencia pese a ser de los mejores equipos de esta miniliga del post-confinamiento y otro luchando por el ascenso pese a ser de los peores. Mucho respeto en ambos bandos pero más decisión en el Cádiz CF, que si bien apenas jugó bien al fútbol durante los primeros 45 minutos sí que tuvo la ambición necesaria para llevar el peso del partido en la mayoría de los minutos. Esto provocó que a los diez minutos de juego el balón estuviera en el área oviedista, donde el Choco Lozano maniobraba con él buscando asociarse con un compañero para acabar llevando el balón a la mano de Tejera, que en su intento por esconderla llegó tarde. Iba a los once metros Álex para poner por delante al Cádiz CF pero su disparo centrado era repelido por Lunin en el que se convertía en la primera pena máxima fallada en la presente Liga por el alcalaíno, que no estará por sanción el martes ante el Extremadura. No le irá mal el descanso al pelirrojo, algo fuera de tono en los últimos encuentros.

El error no varió demasiado el escenario, donde apenas existía fluidez entre faltas e incidentes, como el del choque cabeza con cabeza de Sergio González y Tejera del que salió peor parado el canterano cadista. El aburrimiento se apoderaba de un duelo donde el Oviedo parecía estar cómodo en su campo mientras el Cádiz CF tenía la posesión pero apenas le inyectaba profundidad a su juego.

Cervera aprovechaba el tiempo libre para pedirle algo más a sus chicos y no dudaba en aconsejarles buscar a Perea en su banda al ser el único capacitado para desnivelar una balanza que parecía irse al descanso en tablas.

Precisamente, Sergio González leía bien lo expuesto por su entrenador y envió un balón medido de banda a banda para hacer aparecer en escena a Perea, que combinó y lanzó al Pacha Espino por su banda. El charrúa supo correr la bola con determinación y envió un balón de gol donde apareció con experiencia el catracho Lozano, que llegando con criterio y olfato desde atrás adelantaba al Cádiz CF llevando algo de justicia al marcador.

El tanto del Cádiz CF hizo despertar algo al Oviedo, que lo intentó por la banda derecha en una jugada en la que Perea tuvo que corregir su perdida enviando fuera un balón comprometido a poco del descanso.

Si feo se le puso el partido ante el CD Tenerife hace una semana con dos goles piscológicos en contra (al final de la primera parte y al comienzo de la segunda), el destino quiso que ante el Oviedo fuera justo al revés. Porque si en el 43′ Lozano le daba un empujoncito al líder, a los cinco minutos de la reanudación y tras un centro pasado de Salvi que el zaguero asturiano Lucas convertía en un regalo para que el Cádiz CF, por mediación de nuevo de Lozano, cogiera más aire aún al fusilar en boca de gol el hondureño.

Se le ponía muy bien la cosa al Cádiz CF, que veía como casi que sin fútbol pero con determinación, la victoria se acercaba por fin en su propia casa. Para colmo, el Oviedo, esta vez en la cabeza de Rodrigo, perdonaba a los amarillos tras un gran centro de Viti que desperdiciaba el ariete carbayón para alivio de Cifuentes, que seguía sin estrenarse.

Controlaba la ventaja el Cádiz CF mientras el Cuco Ziganda intentaba refrescar su ataque con la entrada del excadista Ortuño, pero lo cierto era que los hombres de Cervera gestionaban de la mejor manera un triunfo que estaba resultado demasiado placentero.

Bajaba los brazos el Oviedo, que apenas dio guerra en una batalla en la que se impuso de principio a fin un Cádiz CF mucho más sólido y serio en su búsqueda y necesidad de ganar que el conservadurismo del once asturiano, que eso sí, dispuso de varios acercamientos peligrosos en los que al final, al no haber gol, fueron los minutos de la basura.

Los tres puntos, los primeros que se suman en Carranza tras el confinamiento, vuelven a darle el oxígeno necesario a un Cádiz CF que este martes debe hacer mejor la tranquila victoria ante el Oviedo. Espera un Extremadura casi descendido, un rival idóneo para agrandar la distancia con unos perseguidores que cuanto menos se les observe, mejor.