Álvaro Cervera, en una rueda de prensa en El Rosal.
Álvaro Cervera, en una rueda de prensa en El Rosal.

Cádiz CF

Cádiz CF-Nàstic (Previa) Cervera afronta su otro ‘play off’

El técnico cadista se enfrenta hoy a la primera de sus dos finales para recuperar el crédito que lleva perdido

Por  10:36 h.
Cádiz
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Gimnàstic de Tarragona
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Cádiz CF: Cifuentes, Carmona, Edu Ramos, Kecojevic, Matos, Álex, José Mari, Salvi, Vallejo, Aketxe y Lekic.
Nàstic: Becerra, Roger, Cadamuro, Djetei, Abrahám, Coris, Rocha, Fali, Tete Morente, Uche y Manu Barreiro.
Árbitro: Ais Reig, alicantino
Partido correspondiente a la octava jornada y televisado por LaLiga123TV.
Estadio Ramón de Carranza.

El primero, el de todos, le salió que ni pintado. Le valió no solo para darle vida a un club centenario sino para pasar a la historia de un Cádiz CF que jamás podrá pagarle lo que ha hecho por la institución. El tiempo pasa y las cosas cambian, incluso lo que antes era indiscutible ahora comienza a discutirse. Y mucho. Esto es así y ni Cervera ni nadie podrá cambiarlo. Y sí, el entrenador al que todo el mundo hace dos años le pondría sobre la mesa un contrato vitalicio, hoy por hoy y aunque duela decirlo, está en el disparadero.

Decíamos que el primero de sus ‘play off’ le salió todo rodado. Todo lo que tenía en su cabeza salió sobre el verde que ni soñado en la cama. Entonces soplaba, y fuerte, el viento en contra y Cervera, desde la perseverancia y la psicología, logró cambiarlo. Recogió a unos futbolistas deprimidos y les llenó la cabeza con genialidades. Comenzaron el ‘play off’ –en Carranza ante el Racing de Ferrol– temblando y lo acabaron en el Rico Pérez como un batallón que desfila con empaque y autoridad a la entrada de una ciudad recién conquistada. Y no se hagan líos. Todo eso se debió y logró única y exclusivamente a un entrenador con pinta de catequista que a fuerza de fe conquistó las cabezas de unos futbolstas que lo seguían como los apóstoles siguieron a Cristo.

Pero los años pasan y las dudas se ciernen sobre un equipo irreconocible. Desde el pasado mes de febrero esté Cádiz CF se ha quedado pescando y sigue viéndolas venir. Está ‘ennortado’ y no encuentra el sur y cuanto más tarde en encontrarlo peor será recuperarse.

Como el fútbol es fútbol y está todo inventado, o casi, a nadie se le escapa que el puesto del entrenador comienza a estar discutido. Son muchos partidos dando una imagen desastrosa y eso, más que los resultados, es lo que preocupa en una directiva que esta semana se sentó con Cervera para transmitirle calma. Dice el técnico que estas reuniones con el presidente son normal, pero que salgan a la luz los días previos a un encuentro en el que comienza a jugársela ya no tanto a pesar de que se le reste importancia desde ambas partes.

El puesto de Cervera, salvo hecatombe hoy, está garantizado. Eso al menos es lo que el presidente ha querido vender a través de sus medios. Perfecto. Pero, ¿qué puede entenderse por hecatombe? Pues ya ahí cada uno tendrá su opinión, pero para algunos caer a puestos de descenso tras perder ante un Nàstic muy mermado y siendo penúltimo supondría algo muy cercano a ese desastre que nadie quiere imaginarse. Ni que decir tiene que acudir el viernes próximo al campo del recién ascendido Extremadura, también en el furgón de cola de la clasificación, y volver a tropezar motivaría la destitución casi asegurada de un entrenador que ha perdido ese empuje en su equipo.

Pero sin adelantar malos acontecimientos, la lógica dice que hoy el Cádiz CF debe comenzar a dar ese primer pasito que le haga ganar en confianza. No será nada fácil debido a unas lesiones que se han cebado con la parte central de la defensa, pero en frente hay un equipo igual o más mermado que el amarillo y que, para colmo, lleva tres años coqueteando con un descenso, que es la misma zona en la que se presenta esta tarde en el Ramón de Carranza.

Así pues, una vez que Nàstic y Cádiz CF midan sus miedos en los primeros compases del encuentro, debe ser el once gaditano el que se exprese con mayor seguridad dado que hace de anfitrión y se supone que la madurez de la hinchada amarilla estará bien presente para que el equipo de Cervera esté en todo momento respaldado y mimado.

El primero de todos que debe mimar al equipo es un entrenador que admite estar con el agua al cuello. Pese a lo que pueda pensarse, la presión de este ‘su’ segundo ‘play off’ es infinitamente superior a un primero en el que poco tenía que perder y un paraíso, que conquistó, por ganar. Ha habido otras veces (Anxo Carro de Lugo, por ejemplo) donde Cervera ha sabido transmitir serenidad y calma al equipo para que este haya logrado la victoria. Hoy se espera que lo consiga y para ello pondrá un once de circunstancias en defensa debido a la epidemia de lesionados.Todo apunta a que retrasará la posición de Edu Ramos para compartir la defensa con Carmona, Keco y Matos. Álex y José Mari compondrán un doble pivote en el que se espera en la segunda mitad a Garrido. Manu Vallejo y Salvi serán las alas de un ataque que deberá organizar Akexte y ejectur Lékic de una vez por todas. Cervera se la juega y tendrá a todo Carranza con él. Eso, al menos, se espera.