Cádiz CF

Cádiz CF-Mallorca (1-1) La fe salva un punto

Los de Cervera tiran de casta y fútbol directo para empatar un partido que estaba perdido en el descanso

Por  23:24 h.
Cádiz
1
Mallorca
1
Cádiz CF: Cifuentes, Correa (Aketxe, 46'), Kecojevic, Mauro, Brian (Perea, 67'), Garrido, Álex, Jairo, Salvi, Manu Vallejo y Lekic (Dani Romera, 74').
Mallorca: Reina, Estupiñán, Raíllo, Valjent, Sastre, Salva Sevilla, Baba, Dani Rodríguez, Lago Junior (Ariday Cabrera, 62'), Stoichkov (Álex López, 71') y Budimir (Buenacasa, 82').
Goles: 0-1: Stoichkov (36'); 1-1: Garrido (84').
Árbitro: Arcediano Monescillo, manchego. Amonestó a los cadistas Correa, Kecojevic, Garrido, Manu Vallejo y Cifuentes y a los visitantes Sastre, Baba, Salva Sevilla y Reina. Expulsó en el 37' a Jairo por un manotazo a un rival y a Marcos Mauro en el 87'. También expulsó a Álvaro Cervera, que de camino a los vestuarios insultó a Vicente Moreno.
Incidencias: Partido correspondiente a la 21ª jornada de Liga. Realizó el saque de honor el mítico jugador del Cádiz CF, Pepe Mejías, que ha cumplido 60 años. Estuvo acompañado por su hermano Salva, otro histórico del club gaditano.
Estadio Ramón de Carranza

Venía a Carranza un visitante con números que invitaban a acomodarse. Y es que el Mallorca acumulaba tres derrotas consecutivas en sus tres últimas salidas. Y esas cosas, ya lo dijo, a Cervera no le gustan un pelo. Y no se equivocaba el entrenador del Cádiz CF, que desde muy temprano se daba cuenta que el Mallorca había aprendido de todos los errores que cometieron en Gijón, Almería y Pamplona.

Y a pesar de lo que se podía imaginar, fue el Mallorca el que pisó con más fuerza el campo contrario en los primeros minutos de juego ante un Cádiz CF que, como adelantaba en la previa su entrenador, salía con dos alas bien abiertas debido a la vuelta de Salvi a la titularidad.

Poco a poco, el partido se fue equilibrando. Y mientras el Cádiz CF se iba colocando encontrando su sitio, el Mallorca era el que intentaba mover más el balón a través de sus dos organizadores, Salva Sevilla y Dani Rodríguez. Así, sin que pasara nada pasó el primer cuarto de hora que casi deja a los amarillo con uno menos si Correa llega a contactar con su codo en el rostro de Lago Junior en una jugada tan absurda como violenta.

Lejos de mejorar las cosas para los cadistas, seguían los mallorquines dominando la pelota y ganándole metros al Cádiz CF. Definitivamente, por mucho que los amarillos ni olían el balón, a Cervera no le tenía que gustar nada lo que estaba viendo sobre el césped porque a la media hora de juego eran los pupilos de Vicente Moreno los que con mayor decisión llegaban, sin terminar las jugadas, al área de Cifuentes, que veía como dos de sus defensas (Correa y Keco) se cargaban de tarjetas.

Sufría el Cádiz CF ante la mirada atónita de su gente, que se indignó con el árbitro cuando vio caer a Manu Vallejo dentro del área mallorquinista tras un lance eléctrico con Sastre.

Un minuto y medio criminal

La dinámica del partido invitaba a pensar lo que ocurrió en el 36′ después de un balón largo a Lago Junior que la defensa cadista pidió fuera de juego sin razón. El extremo bermellón pisó área y levantó la cabeza para ver como llegaba el linense Stocihkov, que tras controlar rápido y rodeado de contrarios fusilaba con la izquierda a Cifuentes poniendo justicia en el marcador.

El Cádiz CF se desquiciaba y nadie mejor que Jairo para reflejarlo después de que soltara la mano a un contrario ganándose de manera infantil la expulsión en el 37′ de partido pegándole un tiro al pie de su equipo. Porque Carranza estaba haciendo el cuerpo a la manifiesta superioridad del Mallorca, pero ni se podía imaginar que uno de los suyos iba a arrojar la toalla de tal manera dejando al equipo con uno menos con 45 minutos por delante y ante un contrario que se estaba mostrando muy seguro en todos y cada uno de sus movimientos.

A la vuelta del descanso, Cervera metió a Aketxe en el campo sacando al tarjeteado Correa para retrasar al lateral derecho Salvi, que tendía que multiplicar sus kilómetros. Pese al cambio, la deriva fue la misma. Y Lago Junior, un puñal por su izquierda, metía un gran centro al segundo palo con el que por poco consigue el segundo el croata Budimir, pero su cabezazo se fue desviado por poco.

Una vez que por fin le llegó el turno al Cádiz CF de coger el balón, rápido se comenzaron a ver las intenciones de Cervera con la salida de Aketxe, que en su primer balón ya lo metió en la olla buscando la cabeza de Lekic. No solo esa iba a ser el arma del Cádiz CF. También Álex se animaba al poco tiempo con un lanzamiento que no encontró puerta. Al menos, después de todo, los amarillos mostraron querer presentar una reacción, una esperanza.

Pero el Mallorca continuaba muy asentado en el campo y adueñándose del balón gracias al temple de Salva Sevilla, que hizo lo que quiso en todo momento. De una de sus jugadas maduradas, llegó un lanzamiento lejano de Baba que Cifuentes tuvo que repeler para impedir que el segundo subiera al electrónico.

El ímpetu inicial del Cádiz CF fue atemperado rápidamente por un Mallorca que se echaba en los brazos de un Salva Sevilla que sesteaba el encuentro aunque sin dar la sensación tampoco de que los suyos estaban jugando en superioridad numérica.

A veinticinco minutos del final Cervera volvía a echar las cartas y metía a Perea para sacar al otro lateral que le quedaba, Brian. Carranza se daba cuenta del esfuerzo de los suyos, que pese a remar contracorriente se hizo con la pelota y no dejaba de intentarlo.

El Cádiz CF metía el partido en el barro al mismo tiempo que la cosa se calentaba en el banquillo con la expulsión de Cervera, que se fue jurando en arameo y señalando al técnico rival calentando así el ambiente de un estadio que a diez minutos del final se posicionaba como un jugador más, el que le faltaba, en busca del empate.

Tanto era el empuje amarillo que incluso con uno menos, Vicente Moreno sacaba del campo al delantero Budimir para meter al defensa Buenacasa para defender la renta en la recta final. Y ese pasito atrás lo pagó al poco de sacar un saque de esquina Aketxe, que metió el balón en la boca de gol para buscar el remate de Kecojevic o Garrido, para ser el vasco, con su espalda y tras molestar al meta bermellón, el que empataba el encuentro en pleno éxtasis del estadio gaditano, que se crecía ya en busca de la victoria.

La locura se hizo presente en el césped y los cadistas se contagiaron de súbito. Tanto lo hicieron que Marcos Mauro perdió los papeles en una disputa del balón clavándole los tacos en el costado a un rival para ver la roja y dejar en el 88′ a los suyos con dos menos. Eso sí, la expulsión dejó anulada una contra del Mallorca que presagiaba el 1-2.

Los últimos minutos siguieron la tónica embarullada que el Cádiz CF propuso para aplacar un tanto esa inferioridad. Y es lo que tiene el fútbol, que da muchas alternativas según se pongan las circunstancias. Otra vez Cervera, que aportó lo suyo con su calentón en el banquillo, supo tirar de otro fútbol para salvar un punto que estaba perdido en el 37 de la primera mitad.