Kike Márquez firmó una buena actuación ante el Hércules.
Kike Márquez firmó una buena actuación ante el Hércules.

CÁDIZ CF

Cádiz CF-Hércules (1-0): El Cádiz CF rasca y sigue buscando el ascenso

Un gol de penalti de Jona, muy protestado por los alicantinos, concede el pase a la siguiente ronda al equipo amarillo

Por  7:45 h.

El Cádiz CF rasca y sigue jugando. Sigue buscando ese ascenso. El equipo amarillo hace lo mínimo para lo máximo. Marca ese gol necesario para superar la eliminatoria ante el Hércules, de penalti y para algunos injusto, y aprovecha para ganarse la última oportunidad. Será ante el Athletic de Bilbao, primero en San Mamés y luego en Carranza, territorios donde fraguar el regreso a la Liga de Fútbol Profesional.

Y el ejército de Claudio lo lograba en un durísimo encuentro, decidido por pequeños detalles. Esa pena máxima transformada por Jona al final de la primera parte, y esa alegria tremenda con el error mayúsculo de Portillo ante Aulestia, cuando después de tanto tiempo la fortuna decidía vestirse de amarillo. La suerte se pone del lado de Cádiz.

Con furia, con ganas, con fe. El Cádiz CF se enfundaba el uniforme de la temporada regular, limpio de polvo y paja y guardado en el armario durante el ‘play off’, y formalizaba su asedio ante la muralla alicantina del inicio. Era ganar o morir, sin reservas, y para la batalla Claudio sacaba artillería pesada pero guardando balas en la trinchera.

Al contrario que frente al Oviedo, y después de acomodarlo en Carranza durante toda la campaña, el general cambiaba la estrategia y renunciaba a los dos delanteros para recuperar al mejor Cádiz CF. Fran Machado aparecía por detrás de Jona y Juanma Espinosa se encargaba de la sala de máquinas.

Fútbol, para ganar hay que crear fútbol. No vale solo con defender y especular, con esperar. La cuestión es que ambas plantillas reúnen una colección de cromos impresionante para la categoría. Por ello al arreón del Cádiz CF el Hércules respondía enfriando el ambiente adueñándose de la pelota, con un David González incomensurable y crecidísimo y un enorme Chechu que nadie puede pensar que tenga un dedo roto.

Las fuerzas se igualaban en una eliminatoria sin jerarca. Los centros del cuadro gaditano sobrevolaban el área de Chema, que en un despiste derribaba a Villar sin que el árbitro no apreciara falta. El onubense se topaba después con el arquero de Orihuela, que despejaba el disparo raso y centrado del cadista.

La respuesta sería temible. Chechu tomaba la espalda a la zaga amarilla en un córner mal ejecutado y en última instancia acusaba el desgaste de la carrera y disparaba fuerza con la zurda. Le pegaba con el meñique de su pierna mala y permitía respirar a un estadio acongojado, a cuyo el paso del tiempo le infundía más temores y nerviosismo.

El Cádiz CF perdía fuelle. El primer asalto languidecía y una acción fortuita se aparecía como un milagro justo en la última jugada antes de la tregua. Villar colgaba la falta al segundo palo, y Servando caía en el área en su lucha con Atienza. El trencilla no dudaba. Con un gesto rápido y seco señalaba el punto de penalti, lo que terminaba por hacer explotar la caldera.

Tanganas y piques, empujones, que no descentraban a Jona. Con sangre fría, el hispano hondureño superaba a Chema con un disparo a media altura y clasificaba al Cádiz CF momentáneamente para la segunda ronda.

El colegiado indicaba el camino a vestuarios. Ese gol trocaba el panorama. De lanzarse a por el triunfo, ahora el equipo amarillo debía guardar su renta, proteger la ventaja. Miedo después del desastre ante el Oviedo.

El cuadro local aprendía la lección en el comienzo. Esa arrancada del Hércules nada más volver de la ducha era solo un espejismo. El Cádiz CF se envalentonaba, se liberaba de los fantasmas y firmaba sus mejores minutos, rondando el 2-0 ante un Hércules fuera del encuentro por sus protestas al árbitro.

El tanto no llegaba y entonces aparcaba en Carranza el lógico, típico y esdrújulo sufrimiento. El Hércules tocaba demasiado cerca de Aulestia y los amarillos no atinaban al contragolpe. Claudio apostaba por la velocidad y el desborde de Migue, retirando del campo el talento de Kike, y colocaba a Navarrete cerca del área sustituyendo a Fran Machado. Velocidad y músculo en lugar de técnica y posesión, para sentenciar por fuerza como un martillo pilón.

El Cádiz CF perdía la pelota, dejaba de controlar el tempo. O sentenciaba pronto o el sufrimiento sería extremo, sino el drama. Se balanceaba sobre el alambre. Un disparo de Peña atajado por Aulestia atestiguaba este hecho.

Airam relevaba a Jona. Último cambio. Cualquier movimiento sería decisivo. Un gol, un simple gol, podía dar vida al Hércules o terminar de matarlo; al igual que al Cádiz CF. Claudio no había mejorado el asunto desde el banco.

Un aguacero se cernía sobre Carranza. Fuerte tormenta que dotaba de épica al duelo. Los gemelos se subían, las cabezas se agachaban. Se acercaba el final. Como en una película de terror, Portillo se plantaba solo ante Aulestia, pero la fortuna desviaba ese disparo que esquivaba la portería en el último instante. No había tiempo para más. El Cádiz CF sigue buscando.

 

FICHA TÉCNICA CÁDIZ CF-HÉRCULES

Cádiz CF: Aulestia; Rubio, Josete, Servando, Prada; Garrido, Juanma Espinosa, Kike Márquez (Migue García, ), Villar; Machado (Navarrete, 70′) y Jona (Airam, 81′).

Hércules: Chema; Rafita, Atienza, Alex Muñoz, Paco Peña; Lázaro (Sugi, 64′), David González (Fran González, 79′), Miñano, Chechu; Fernando (Portillo, 68′) y Adri Cuevas.

Gol: 1-0: Jona, de penalti (45′)

Árbitro: Carlos Sánchez Laso (colegio extremeño). Amarilla a Atienza, Chema, Adri Cuevas

Incidencias: Ramón de Carranza. Unos 16.000 espectadores.