Cala disputa un balón.
Cala disputa un balón.

Cádiz CF

Cádiz CF-Deportivo (0-0) De la revolución al orden más estricto

Los amarillos llevan el peso del partido pero chocan contra el muro defensivo de Anquela

Por  20:21 h.
Cádiz
0
Deportivo de La Coruña
0
Cádiz CF: Cifuentes, Iza (Querol, 81'), Marcos Mauro, Cala, Franco, Garrido, José Mari (Caye Quintana, 67'), Álex, Perea, Salvi y Nano Mesa (Alejo, 67')
Deportivo: Dani Giménez, Eneko Bóveda, Lampropoulos, Montero, Salva Ruiz, Bergantiños, Gaku Shibasaki, Aketxe (Gandoy, 94'), Mollejo (Jovanovic, 78'), Borja Galán (Luis Ruiz, 87') y Christian Santos.
Árbitro: Dámaso Arcediano Monescillo, manchego. Amonestó al cadista Perea y a los deportivistas Eneko Bóveda y Borja Galán. También amonestó a Anquela por protestar en el descuento.
Partido correspondiente a la séptima jornada de Liga.
Nuevo Estadio Ramón de Carranza.

Pasada la revolución, volvió la normalidad establecida y la vuelta de la primera unidad de batalla, esa con la que se ha conseguido un arranque de Liga espectacular solo eclipsado por el desastroso encuentro celebrado en Alcorcón. Como de mal saldría la cosa que de las siete novedades que saltaron de inicio en Santo Domingo no se mantuvo en el once ni tan siquiera uno. Era lógico, tamaño resbalón era impropio en un equipo que llegó a jugar de memoria ante el Girona y que de la noche a la mañana fue reseteado para mal por un entrenador preso, como tantos otros, del fútbol moderno, ese por el que la voz de un preparador físico se impone a la lógica de los buenos resultados.

Pasado y enterrado el error, el Cádiz CF regresaba a su casa con un juego dominante y agresivo. Fue así como durante los primeros diez minutos los hombres de Cervera volcaron todas sus energías en un ataque liderado por Álex y Perea, que tenían en Nano Mesa un ariete de movilidad propicio para cada alternativa que barajan los exquisitos interiores cadistas.

Este Cádiz CF ha ganado en versatilidad e ideas. Y eso, en gran parte, se debe a la falta de un extremo zurdo nato, que no diestro, porque Salvi, en sociedad con Iza, le dan al ataque amarillo una amplitud de miras que abre los espacios de las defensas contrarias, que a la vez se desconciertan entre tanto toque de Perea y salida a los espacios de los atacantes diestros.

Se divertía la parroquia local con la ligazón de jugadas de su equipo, que a punto estuvo de adelantarse en el marcador tras un saque de esquina botado por Álex a la cabeza de Cala pero el testarazo del sevillano fue magistralmente respondido por el meta Dani Giménez en el minuto 12.

Transcurrían los minutos y seguía siendo el Cádiz CF el dominador absoluto durante un cuarto de hora primero en el que el Dépor se agazapó como pudo a la espera de que su rival se diese un respiro. Y ese llegó al minuto 20, donde Aketxe lideró un ataque abriendo a la banda zurda por la que pasaba Borja Galán. El disparo del deportivista fue repelido, en dos veces, por Cifuentes, que se complicó más de la cuenta a la hora de alejar el peligro de su área.

Bajó el ritmo el equipo amarillo para coger aire, pero conforme llegaban el oxígeno a las piernas de Perae y Álex volvió a la carga por la banda derecha de los gaditanos Salvi e Iza, muy activos durante toda la primera mitad.

Poseía el balón de manera notable el Cádiz CF aunque sin la profundidad necesaria para inquietar a un Dépor que a la media hora volvió a avisar con un lanzamiento alto del japonés ex del Tenerife Gaku, aquel que dejó sin sueño de ascenso al once cadista en aquel primer ‘play off’ disputado nada más regresar a Segunda.

Poco a poco, ambos equipos se dieron una tregua hasta el descanso. Escaseaban las opciones de gol y tan solo las dosis de calidad en cada gesto de Álex o Perea o la personalidad desde el primer momento del debutante Franco se hacían destacar en una grada que se adentraba en el segundo tiempo con el corazón en un puño tras ver como la asistencia sanitaria se llevaba a uno de los suyos tras ser auxiliado durante toda la primera parte en la grada de fondo norte, que como era obvio, no estuvo para muchas alharacas durante dichos 45 minutos.

Parecían satisfechos tanto Anquela como Cervera con un partido al que le faltaban las oportunidades y que se reanudaba con el mismo patrón. Así que cada equipo siguió a lo suyo, es decir, el Cádiz CF a tocar y tocar sin correr muchos riesgos y el Dépor a la espera, bien conjuntado en su campo y preocupado en no dejar espacio alguno, como uno que dejó por el que Salvi se atrevió a escarbar sacándose un disparo con su izquierda que acabó en las manos del meta gallego.A sabiendas Anquela de lo previsible y peligroso que es este Cádiz CF de Cervera, no quiso cometer el mismo error en el cayó hace una semana Unzúe y regaló enteramente la posesión del balón a los amarillos, que es como mejor se le tiene sujetado.

A pesar de ello, el empuje y la lógica fatiga del pasar de los minutos hizo que el Cádiz CF, apoyado por su público, encerrase al Deportivo en su campo. Producto de ello llegó un saque de esquina rechazado por la defensa herculina que Iza, desde fuera del área, recogió para disparar raso con la fortuna casi de su lado al dar el balón en un defensa y casi alojarse en la portería al desviar la dirección y engañar al meta ya batido. Esa acción dio alas a Salvi, que no se cansaba de intentarlo por su banda, esta vez, en compañía de Nano Mesa, pero el centro del canario se fue pasado.

Adelantaba yardas el Cádiz CF pero le seguía faltando ‘punch’ y en busca de eso fue Cervera con un doble cambio por el que quitaba madera de José Mari para meter la chispa de Álex y refrescaba la pólvora quitando a Nano Mesa y devolviendo al campo a Caye Quintana.

Media hora le quedaba por delante al Cádiz CF, que de ahora en adelante le daría mayor protagonismo aún a Álex, que cogía mando en plaza en el centro del campo dejando a Perea de enganche y abriendo las bandas con Alejo y Salvi, al que le tocó jugar a pierna cambiada para dejar la derecha al recién llegado. Fue precisamente el vallisoletano el primero que lo intentó desde lejos con un disparo que murió mansamente en las manos del meta visitante.

Mientras el Cádiz CF ejercía su papel de dominador, el Deportivo no cambiaba su estilo y confiaba todo a algunos ataques aislados, como uno del japonés Gaku que acabó en manos de Marcos Mauro fuera del área que fueron señaladas por el colegiado. Se hizo el silencio en Carranza y apareció la zurda de Aketxe, pero su disparo fue desbaratado por una defensa numantina formada por unos excompañeros que bien saben como se las gasta. El despeje de Álex fue coreado casi como un gol por la afición cadista, que al poco tragó saliva tras ver como el recién entrado Jovanovic, solo ante Cifuentes, desperdiciaba un balón franco con un zurdazo que salió rozando el palo.

Los cambios y las prisas hicieron acto de presencia para desequilibrar un poco un partido demasiado ramplón. Y puestos a meter una marcha más, Cervera dio un paso decidido hacia delante dejando una defensa de tres y metiendo a Querol en la punta del ataque.

Acechaba el Cádiz CF y lo hacía por mediación de Perea, que se paseó como un equilibrista por la línea de fondo para dejar un balón en la boca de gol que no fue bien leído ni por Querol ni por Caye. La intensidad cadista seguía imponiéndose en su ataque y de nuevo la grada acariciaba el gol con un cabezazo de Garrido que no encontró puerta.

Con más o menos fútbol, lo cierto es que el once cadista metió el partido en el campo deportivista aunque el muro defensivo deportivista resistía sin muchos problemas las esperadas acometidas del Cádiz CF. Entraba el encuentro en su descuento con una grada volcada que igual llega a la locura con un testarazo de Caye que se fue fuera como a la agonía con un disparo de Aketxe detenido en dos tiempos por Cifuentes. La locura se instalaba en la grada mientras los suyos lo seguían intentando con el enésimo córner rematado, este por Cala, sin la puntería necesaria.

No se le podía achacar a los hombres de Cervera ni ganas ni fe en su búsqueda de un gol que nunca llegó debido, también, al orden establecido de mediocampo hacia atrás y que hizo que el Dépor, con todo lo que tiene arriba, apenas inquietase a Cifuentes más allá de las balas de Aketxe.

Con el Dépor arrinconado y achicando balones se llegó al final de un encuentro que devuelve el orden establecido a un Cádiz CF que ha recuperado el estilo y la mesura suficiente para sacar sus partidos adelante sin que por ello se deba poner en riesgo buena parte de lo ganado y olvidando, eso sí, lo perdido.