Cádiz CF

Cádiz CF-CD Lugo (1-1) Un punto para agradecer y del que aprender

Un golazo de bandera de Manu Vallejo le da al once amarillo un punto importante para no decaer en casa

Por  20:30 h.
Cádiz
1
Lugo
1
Cádiz CF: Cifuentes, Correa, Sergio Sánchez, Kecojevic, José Mari, Álex (Edu Ramos, 59'), Salvi (Lekic, 59'), Machis, Aketxe (Jairo, 45') y Manu Vallejo.
CD Lugo: Juan Carlos, Campadabal, Vieira, José Carlos, Luis Ruiz, Pita, Sergio Gil, Lazo, Tete (Toni Martínez, 90'), Juan Muñiz (Iriome, 74') y Manu Barreiro (Aburjania, 77')
Goles: 0-1: Manu Barreiro (63'); 1-1: Manu Vallejo (67')
Áribitro: López Toca, cántabro. Amonestó a José Mari y a los lucenses Luis Ruiz e Iriome. Expulsó por doble amonestación a Campadabal en el 92'.
Incidencias: Partido correspondiente a la 30 jornada. Se guardó un minuto de silencio por el exconsejero del Cádiz CF Eduardo Lumpié.
Nuevo Estadio Ramón de Carranza

Un punto y a seguir remando. No queda otra. Un empate que también le vendrá bien a Cervera para que el personal, ese al que no puede dominar, se venga abajo y piense que lo de los ‘play off’ es una empresa muy complicada que no debe darse por hecha. Por eso mismo, siendo optimista, este empate en el primer partido de los ters que el Cádiz CF tiene en su casa de manera consecutiva debe dar al entorno esa pausa necesaria para coger impulso desde la humildad.

Y todo, sobre todo el gol, gracias a un espectacular Manu Vallejo, que salió de delantero centro para inventarse una obra de arte con la que el Cádiz CF pudo empatar un encuentro que el Lugo preparó muy bien aunque siguiendo los pasos del Elche. Y esto, de ahora en adelante, es lo que le espera al Cádiz CF. Ya saben, equipos encerrados por mucho que vengan con la vitola de jugones. Es la fórmula de cualquier entrenador para atragantar a este equipo de Cervera, que deberá seguir trabajando para darle una vuelta a este tipo de partidos porque es lo que le toca hasta el final de la liga regular.

Álvaro Cervera volvió a sorprender con un once repleto de cambios, los cuales se esperaban, pero no tanto. Así, se pudo ver el flojo debut de Espino, que sustituyó a Matos cuando el exsevillista estaba cubriendo bien el expediente. También dio entrada a los jugones Álex y Aketxe dejando en la sombra a Edu Ramos y Jairo. Mientras que también dejaba sentado a Lekic para poner a Manu Vallejo de delantero. Por así decirlo, Cerbera colocó a todos los suyos donde mejor se encuentran, pagándolo Jairo con la suplencia ya que Machís entró por la banda izquierda y Salvi por la derecha.

Precisamente el sanluqueño, a los dos minutos protagonizó la mejor ocasión de los gaditanos tras controlar perfectamente un cambio de juego espectacular de Álex para asistir a Aketxe, que con su pierna mala no pudo superar al central Vieira, que se interponía entre el chut del vasco y la portería de Juan Carlos. La jugada siguió y fue Álex el que enviaba alto mientras la grada de Carranza aún tomaba asiento.

Salió bastante enchufado el Cádiz CF en los primeros quince minutos, pero sin crear muchas ocasiones a un Lugo que siguió el camino trenzado por el Elche la semana pasada. Los de Monteagudo se las sabían todas y esperaron al Cádiz CF en su campo hasta que pasado 20′ de partido comenzó a dejarse notar. Poco antes, Álex regaló un jugadón dentro del área al darse un giro de 360 grados para dejar atrás a Tente Morente. El madrileño se adentró en el área y forzó un córner tras intentar sorprender al meta gallego.

El Lugo comenzó a brillar en las botas del sanluqueño Lazo, que fue de menos a más. De él salió un pase genial al espacio a Tete para que extremo zurdo, cambiado de banda en esa jugada, chutase para encontrarse con las manoplas de Cifuentes, que suspiró al ver como, primero, Campadabal no atinaba en el rechace y, segundo, tras ver como el disparo de Muñiz se iba fuera por poco. Primeros avisos del Lugo.

Lanzados los de Monteagudo, el Cádiz CF dio un paso atrás. Animado como estaba, Campadabal lo intentó con un disparo lejano que Cifuentes dejó pasar para abroncar a los suyos por el estado de pachorra en el que comenzaba a entrar. El Lugo volcaba su ataque por la banda izquierda de Espino, que sufrió lo indecible para tapar su carril. Por ahí se colaba una y otra vez Tete, que aprovechaba los espacios que concedía el uruguayo para correr un balón enviado por Pita para centrar al primer palo donde Manu Barreiro veía como Sergio Sánhez le ganaba la partida enviado a córner. Suspiros en la grada y dudas con el ‘pacha’ Espino. Y preguntas, muchas preguntas sin respuesta por la suplencia de Matos y el ostracismo de Brian.

La reacción salió de botas de Machís tras un pase de Álex, que con buen criterio intuía los espacios que dejaba atrás Campadabal con sus incorporaciones. Sin embargo, el venezolano no se estaba fino y su centro era bien rechazado por la segura defensa gallega.

Parecía el partido que se encaminaba al descanso en tablas cuando una vez más Lazo se adentraba en la muralla amarilla para filtrar un pase a la subida del excadista Luis Ruiz, que casi marca de no ser porque su zurdazo se iba ligeramente rozando la cepa del palo de Cifuentes,

No veía las cosas claras Cervera, que en el descanso dejaba en el vestuario a Akexte para introducir en el campo a Jairo, que se colocó en la izquierda para echar un cable a Espino y centrar a Machís.

El cambio del canario dio otro aire al equipo, sin embargo fue el Lugo el primero en intentarlo por mediación de Pita, que tras buscarse hueco disparaba al exterior de la red provocando, sorpresa negativa, arrancarse a los más agoreros de Carranza. Metido en lo suyo el conjunto gallego, el siguiente en probar fortuna con un lanzamiento que murió en los brazos de Cifuentes fue Lazo. Más pitos. Increíble pero cierto.

El caso es que los pitos, o lo que fuese, despertó al Cádiz CF, que casi se adelanta en el marcador tras una gran asociación dentro del área entre Manu Vallejo y Jairo que de no ser por la intervención providencial de José Carlos casi acaba en gol.

A pesar de la leve mejoría, Cervera agotaba sus cambios y sacaba del campo a Álex y Salvi para meter a Edu Ramos y Lekic, que le dieron al equipo lo que buscaba su entrenador. De hecho, fue el serbio el que se coló dentro del área tras dejar atrás a un contrario en su primera carrera que no culminó al dejarse llevar por el egoísmo y su búsqueda de gol cuando atrás esperaba Manu Vallejo.

Fue cuando mejor estaba el Cádiz CF cuando llegó la cuchillada gallega dada por dos excadistas. Manu Barreiro comenzaba la jugada abriendo a banda a Luis Ruiz y el mismo delantero gallego la culminaba tras recoger el centro mal defendido por la zaga amarilla para empalar con su zurda a la base del palo de Cifuentes el único tanto lucense.

Al gol supo reponerse Carranza, que ahí, estuvo con el equipo. Y este se lo agradeció. Bueno, más que el equipo, que también, Manu Vallejo, que se sacó de la chistera (como ya hizo en Lugo en la ida) un golazo de sombrero. El chiclanero le hizo un caño al central en plena línea de fondo y casi sin ángulo fusilaba por alto a Juan Carlos llevando el éxtasis al fondo norte gaditano.

El empate hacía justicia en el electrónico y el Cádiz CF se dejaba llevar por la ola emprendida por Manu Vallejo. A un cuarto de hora para el final, el desaparecido Machís aparecía con tino para dejar un caramelo al borde del área para que Edu Ramos chutase buscando la escuadra de la portería contraria pero sin la suerte que debía acompañar un disparo con toda la intención del mundo.

El Cádiz CF lo buscaba con insistencia y cerca estuvo de lograrlo Sergio Sánchez a la salida de un córner, pero su cabezazo abajo le salió muy centrado y acabó en las manos del meta rival. Sería la última de un Cádiz CF que vio como pudo perder en los últimos minutos después de que Iriome fallase inexplicablemente un pase de la muerte de Aburjania.

Pese a los últimos minutos en los que los amarillos apretaron con empaque, el resultado no se movería más para decepción de un Carranza que al menos vio a su equipo, de la mano de un chaval, empatar un partido que se iba yendo por el sumidero. Y ya se sabe, poquito a poquito se ascienden las montañas más altas.