Cala, Garrido y Cifuentes, en un entrenamiento en Benalup. / CCF
Cala, Garrido y Cifuentes, en un entrenamiento en Benalup. / CCF

Cádiz CF

El Cádiz CF 19/20, un proyecto a corto plazo

El equipo que está construyendo Óscar Arias se basa en el aval de la experiencia

Por  8:00 h.

Jugadores que vienen de vuelta pero con un currículum brillante, forman la base de un equipo que irá a por todas sujetado por el riesgo. Porque apenas quedan tres incorporaciones por hacerse, pero las líneas maestras del primer proyecto ‘100×100’ de Manuel Vizcaíno, representado en la figura de su director deportivo Óscar Arias, parecen bien claras. En pocas palabras, el Cádiz CF 2019/20 basa su propuesta en algo tan seguro como arriesgado: la edad de la experiencia.
El cuarto año en Segunda A, el primero sin Juan Carlos Cordero y Quique Pina como ingenieros del equipo, se presenta con una plantilla cargadita de años pero en donde brilla por encima de todo la garantía que ofrece una serie de trayectorias que parten como aval de un equipo que no debe tener problemas para mantener un año más la categoría. Ya se sabe, en teoría, el objetivo insalvable de cualquier club –más allá de los punteros y con mayor historia en Primera– que parte desde la primera jornada de la Segunda División.

No obstante, y a tenor de lo que Óscar Arias está fichando, parece claro que el fin de Vizcaíno no es otro que ascender por la vía rápida si las lesiones respetan a un equipo en el que su columna vertebral sobrepasará la treintena de años. Y es que a falta del delantero, comienza a rumorearse con cierta frecuencia en el entorno del club la figura de Álvaro Negredo (33 años), del portero hacia delante son jugadores que aportarán esas tablas siempre necesarias en cualquier categoría.

Los fichajes últimos de dos futbolistas contrastados como Cala y Jurado dan por buena esta tesis que se encamina a un proyecto a corto plazo más que uno a largo. Y es que los jugadores que a priori deberán llevar la voz cantante en el once amarillo son veteranos de primer orden. Porque Jurado (33) y Cala (29) se unirán a los José Mari (31), Cifuentes (40), Garrido (29) y Sergio Sánchez (33), jugadores que, todos ellos, parten sobre la base que constituirán la columna vertebral titular de un equipo que tendrá en Yann Bodiger (24), Álex Fernández (26), Salvi (28), Iza Carcelén (26) y demás ese aire fresco que necesitará el equipo de Cervera para meter las revoluciones que sean necesarias en cada partido.

Cervera ya ha pedido el pasado fin de semana esos tres refuerzos que demanda para darle ese plus de juventud y rapidez a una delantera que de momento tiene a Lekic (34) como máximo responsable de hacer los goles, con el permiso, eso sí, del recién llegado Caye Quintana (25).

Más allá de los jugadores que tengan que venir a reforzar el equipo, lo que parece evidente es la apuesta, arriesgada pero segura, de una dirección deportiva que confía ciegamente en jugadores pasados de años, pero también de calidad tras sus brillantes trayectorias por Primera División. El gasto que está haciendo el club en estos fichajes solo puede entenderse desde el prisma que lo que se busca es un ascenso a golpe de talonario y un equipo que sea serio en defensa tal y como se deduce de que en la actualidad hay la friolera de seis centrales, seis.

Mauro y ‘Keco’, sin sitio

Y es aquí donde se abre una grieta entre un proyecto y otro. La llegada de los centrales Rhyner, Cala, la renovación de Fali y la continuidad de Sergio Sánchez dejan sin sitio a dos centrales de la era Cordero y que fueron muy utilizados dos años por Cervera como Kecojevic y Marcos Mauro, ambos con un año de contrato por delante pero que no seguirán dada las circunstancias. Puede que el balcánico no estuviera en los planes de futuro, pero sí que lo estaba Mauro, que con 28 años se encontraba negociando su renovación hasta que quedó congelada con la llegada de Arias.

Con todo y con eso, este proyecto a corto plazo suscita tantas ilusiones como temores. Qué decir tiene que las lesiones suelen visitar más a los más talluditos que a los más jóvenes. Para más inri, con acierto o sin él, este año toca fiarse del filial por aquello de que se encuentra tan solo un peldaño por debajo de Segunda. Por consiguiente, la plantilla del primer equipo no será tan larga como en etapas anteriores y se quedará entre 21 y 23 fichas profesionales. Obvia decir que no hay que ponerse en las malas y que las lesiones no se cebarán con una plantilla cargada de veteranos que, y he aquí la esperanza, de dar un rendimiento similar al que dieron en el pasado, seguramente, darán muchas alegrías al cadismo este año.