CÁDIZ B

Cádiz B-SD Ejea (2-2): Máxima amargura

Un práctico equipo aragonés sube por primera vez en su historia a Segunda B y deja sin ascenso al filial cadista con un gol en el 90'

Por  17:00 h.

El peor final posible para una temporada descomunal. Campeón por méritos propios del Grupo X de Tercera, el Cádiz B se quedó sin su primer ascenso a Segunda B al empatar 2-2 ante el Ejea después del 1-1 de la ida.

Un inesperado error de David Gil, inmenso durante todo el campeonato, en el último instante dejó hundido a un filial al que los aragoneses Teruel y Ejea han dejado sin la gloria. Estos últimos son los que logran la hazaña.

Sorprendía en el once puesto en liza por Mere la ausencia de Manu Vallejo, capitán y alma mater del Cádiz B que al final no pudo superar sus molestias físicas y estaba en el banquillo. Ni siquiera ahí podía estar David Toro. Ante esa circunstancia, el entrenador portuense apostaba por Juampe. El resto de la alineación era la esperada con David Gil en la meta; Miguel García, Saturday, Moisés y Cubero en la retaguardia; Sergio y Duarte en el mediocentro; Manu Sánchez, el propio Juampe y Javi Navarro desde la segunda línea del ataque; y Seth arriba.

Con dos novedades se presentaban los ejeanos. Rafa relevaba en la meta a Albero, al tiempo que Cavero salía por el sancionado Máinz. Por lo demás, Néstor Pérez alineaba a los mismos de hace una semana en el feudo cincovillés.

Así empezaba una cita histórica para ambos equipos, con El Rosal lleno hasta la bandera y un calor sofocante. Alta temperatura que subió aún más al primer minuto de juego cuando Javi Navarro cogió el esférico junto a la cal, se fue marchando de los rivales que le salían al paso hasta que Osanz se cruzaba en su camino. El penalti pasaba por la mente de los presentes, pero González Umbert no daba su brazo a torcer. “Sigan, sigan”, señalaba ante el estupor de los locales. La polémica estaba servida a las primeras de cambio.

El primer aviso serio de los aragoneses llegó con un disparo lejano de Adriá de Mesa, su ‘killer’, que se marchó alto y no sorprendió a David Gil.

La respuesta del filial fue a balón parado. El central Moisés era el encargado de lanzarlos con acierto. El primero acabó de nuevo en saque de esquina por la aparición ‘in extremis’ de Rubén García. El siguiente fue cabeceado alto por Manu Sánchez, el goleador en la ida.

Eran los mejores minutos del campeón del Grupo X. Tal es así que un buen centro de Duarte era rematado en el 22′ por Juampe de manera acrobática. La zaga volvía a mandar el cuero a córner.

El choque se calentaba, la polémica aparecía de nuevo por un ‘duelo’ entre Miguel García y Adriá de Mesa que acababa con tarjeta amarilla para Ramón y la expulsión del entrenador visitante Néstor Pérez.

No amilanaba la situación a un Cádiz B envalentonado. Con Pina y Cordero siguiendo el partido desde las gradas, Juampe acababa antes de la media hora una ocasión que rozaba la escuadra. Y a continuación el meta Rafa no estaba fino en un saque de esquina botado por Moisés, el encargado de hacerlo en el día de hoy.

Sólo faltaba un gol que pudo llegar con un chut seco y potente de Javi Navarro, pletórico, desde la frontal en el 32′ que se marchó rozando el poste.

Y suele pasar que cuando no matas, te matan. Fue así, en la primera jugada de serio peligro del Ejea, cuando Adriá de Mesa adelantó a los zaragozanos. Una falta lejana era cabeceada sin oposición por el delantero catalán para batir a David Gil en el 35′. Mazazo.

Lejos de hundirse, el filial miró al marco contrario. Ya no valía el empate. Fue así cuando espoleado por Javi Navarro creó otra oportunidad que Juampe mandó alta. La jugada hizo saltar las alarmas por una posible lesión del extremo que, a priori, quedó en un susto.

Y asi, al filo del descanso, llegó el gol de Seth al aparecer entre la defensa para rematar el cuero. Rafa se quedaba de piedra. Se hacía algo de justicia con un tanto que podía valer un ascenso. El Rosal apretaba como nunca.

El Cádiz B, sin claridad de ideas

Sin cambios en ningún bando comenzaban los siguientes 45 minutos. De nuevo apretaban los cadistas con centros en los que el portero Rafa no estaba especialmente fino. En uno de ellos se quedó Seth a punto de marcar el segundo.

Mientras Moi lo intentaba sin tino con un golpe franco directo y Javi Navarro se pasaba de fuerza en su pegada, la SD Ejea iba acumulando amarillas en un partido en el que el ritmo bajaba notablemente. El sol apretaba.
A base de saques de esquina intentaba apretar el equipo de Mere a una escuadra aragonesa con muchas tablas y veteranía que, bien asentada atrás, buscaba con balones largos que De Mesa, seguido de cerca por Saturday y Moisés, hiciera de las suyas. Bastante más espeso estaba un filial incapaz de hincarle el diente a su rival.
Llegaba entonces el momento de mover el banquillo. Peter entraba por Juampe en el Cádiz B y Bruno y Garde por Cavero y Nacho Lafita en el Ejea. Se entraba en una recta final en la que Rami y Garde probaban suerte sin éxito.
Con miedo a recibir un golpe que podía ser mortal, los amarillos perdían poder de decisión y dejaban respirar un poco más a un equipo cincovillés que adelantaba sus líneas. La intranquilidad iba en aumento.
El penúltimo agobio del tiempo reglamentario llegó en el 86′ en una contra muy bien comenzada por Lucho desde la izquierda que pasó por De Mesa y Garde cruzó ante la salida de David Gil. Sergio, salvador, evitó bajo palos que el cuero, aunque iba sin mucha fuerza, besara las mallas.
El Cádiz B lo intentó con un centro pasado de Javi Navarro pero todo se fue al traste en un triste epílogo para los gaditanos. Fue en otra internada de Lucho que acabó en saque de esquina. El lanzamiento no lo atajó David Gil y Ramón, muy pícaro, aprovechó el bote para marcar el 1-2 rozando el 90′. Tremendo error de un guardameta que esta temporada ha sido el mejor guardián posible. Caprichoso destino.
El Rosal era una tumba aunque Saturday empataba el encuentro en un final sin premio. El gol, sin tiempo para más, fue amargo. El primer ascenso del Cádiz B a Segunda B en su historia se quedaba en un sueño. Sólo en eso. El balón, el dichoso balón, fue muy injusto con un auténtico campeón que no pudo convertirse en leyenda.
Al final, un Ejea experto en tumbar a los filiales sí hizo historia y por fin besó el bronce mientras el cadismo despedía a sus niños con una sonora ovación.

FICHA TÉCNICA. CÁDIZ B-SD EJEA

CÁDIZ B: David Gil; Miguel García, Moisés, Saturday, Cubero; Sergio, Duarte, Manu Sánchez, Juampe (Peter, 72′), Javi Navarro; y Seth.

SD EJEA: Rafa; Cavero (Bruno, 78′), Osanz, Laguarta, Rubén García; Valero, Rami, Ramón, Nacho Lafita (Garde,74′), Lucho; y Adriá de Mesa.
GOLES: 0-1: Adriá de Mesa (35′); 1-1: Seth (43′); 1-2: Ramón (89′); 2-2: Saturday (94′).

ÁRBITRO: González Umbert, comité extremeño. Auxiliado en las bandas por Cernecero Barco y Jiménez Gamero, también del comité extremeño. Amarilla a los locales Saturday y Duarte,y a los visitantes Ramón, Cavero, Valero y Nacho Lafita. Expulsó al entrenador visitante Néstor Pérez por protestar en el minuto 25 de la primera mitad.

INCIDENCIAS: Lleno absoluto en El Rosal con un gran apoyo del cadismo y una notable presencia de seguidores de la SD Ejea en las gradas. Estuvo en la grada Quique Pina, Juan Carlos Cordero y Servando, entre otros.