Armando trabaja en la cantera del Athletic de Bilbao pero no pierde de vista al Cadiz.
Armando trabaja en la cantera del Athletic de Bilbao pero no pierde de vista al Cadiz.

CÁDIZ CF

Armando, a Cifuentes: «Defender la portería del Cádiz es lo más bonito que te puede pasar»

El exguardameta pide «trabajar paso a paso y con humildad: que venimos de Segunda B»

Por  8:00 h.

Las manos de Armando Ribeiro de Aguiar Malda (Sopelana, 16 de enero de 1971) moldean el proyecto futuro de la portería del Athletic de Bilbao. Un equipo que se nutre casi única y exclusivamente de su cantera, que apuesta por filosofía por su producto interior, necesita del trabajo y el compromiso de personas como este arquero que marcó una época en el Cádiz CF. Sin descanso, en Lezama, se queja del frío norteño y es que una década en el sur le han caldeado el carácter. “Me dicen por aquí que me acostumbré a lo bueno”, bromea al atender a la Cadena Cope.

El vasco tiene mucho que decir sobre dos de sus pupilos. Gorka Santamaría, presente cadista, y Ager Aketxe, con muchas posibilidades de recalar en Carranza en el mercado invernal. Pero también es buen momento para saber cómo se observa la espectacular trayectoria de los amarillos desde la distancia, desde un corazón pasional a la par que una mirada racional.

Armando, como todos, reconoce estar “sorprendido”, pero “sorprendido, entre comillas, pues del Cádiz CF uno espera que esté en una situación así. Hemos pasado demasiados años de sufrimiento que nos obligan a tener los pies en el suelo, sin fijar objetivos a corto plazo. Así que es bueno estar disfrutando pero con serenidad“.

Se han señalado las similitudes entre la actual plantilla y aquella que el de Sopelana lideraba desde la portería en la exitosa temporada 2004-05, que acabó con el ascenso a Primera. “Sinceramente no le veo parecido. Nosotros éramos un grupo que llevaba varios años jugando juntos, con muchos chicos de la ciudad, y ahora mismo faltan jugadores de cantera, que para mí es importante”. Aún así, reconoce que “en cuanto a la trayectoria sí puede ser porque es un equipo que va de menos a más y ha superado las expectativas. Comenzó con dudas y ha ido creciendo hasta estar arriba en la clasificación”.

Su papel lo interpreta Alberto Cifuentes, un guardameta que al igual que él ha mejorado con los años y se encuentra en su mejor momento de forma justo al final de su carrera. “Nos hemos enfrentado en Segunda B. Está ofreciendo un rendimiento altísimo y se le nota muy involucrado en el proyecto. Es un tipo sensato, sereno, un buen líder y el portero ideal para este Cádiz CF”.

Es fácil imaginar sus ojos brillando al recordar su etapa de amarillo. “Para ser arquero del Cádiz CF hay que tener personalidad, no es fácil estar en esa portería. Pero a la vez es lo más bonito que le puede pasar a un portero. Parece que juegas en Primera División”. Cree que la clave del buen rendimiento de Cifuentes es que “el fútbol son estados de ánimo y Alberto se siente importante y valorado. Así todos rendimos incluso por encima de nuestras posibilidades. Y Jesús me gustó mucho en el Castilla, cuando jugó en Carranza. Esa posición está muy bien cubierta”.

Armando tiene la lección aprendida. Son muchos años de cadismo. No sería la primera vez que una buena historia termina con un final terrible. Por eso aconseja trabajar “desde la humildad, paso a paso. Es muy bonito soñar, pero no con un ambiente enrarecido, no presionado. Está bien mantener la ilusión, pero estamos en diciembre. Y debemos recordar una cosa, con humildad: venimos de Segunda B“. Que muy pronto se olvida.