El árbitro fue el centro de las críticas de los manchegos.
El árbitro fue el centro de las críticas de los manchegos.

Cádiz CF

El árbitro fue insultado por un técnico del Albacete

Los hombres de Ramis acabaron muy enfadados con el gallego Iglesias Villanueva

Por  18:30 h.

Si ya sobre el rectángulo de juego, jugadores de uno y otro equipo tuvieron sus más y sus menos debido a la intensidad con la que se vivieron los segundos 45 minutos, sin duda, fue el árbitro el que finalmente se convirtió en el protagonista del encuentro para los jugadores delAlbacete que, con su cuerpo técnico a la cabeza, no terminó de creerse el penalti que había cobrado después de que Manu Vallejo cayese en el área de Tomeu.

Ya en el área técnica el colegiado fallego Javier Iglesias Villanueva tuvo que advertir al banquillo manchego de que no iba a permitir ninguna protesta más desde el área técnica del conjunto visitante. Y es que los hombres de Ramis no podían esconder su enfado tal y como demostró en rueda de prensa el propio entrenador del Albacete.

El cabreo de los técnicos del cuadro de La Mancha fue a más a medida que iban pasando los minutos. Hasta que llegó el pitido final y uno de los ayudantes de Luis Miguel Ramis no pudo contenerse más y decidió esperar al trío arbitral dentro del túnel de vestuarios para hacerle unas apreciaciones que el colegiado gallego recogió en su acta del partido en el apartado de incidencias, donde se puede leer lo siguiente: «El técnico Carlos David Cano Marín, una vez finalizado el partido y encontrándonos en el túnel de vestuarios se dirigió a nosotros, con voz en grito, en los siguientes términos. «Sinvergüenza. Hijo de puta.Me cago en tu puta madre».

Tras esto, el ayudante del entrenador manchego hizo un amago de encararse con los árbitros hasta el punto de que los efectivos de la policía nacional allí presentes tuvieron que actuar pidiéndole al amonestado que se identificase debido a los insultos que había dirigido poco antes.

Ál igual que Cano, aunque sin llegar a insultar, también pudo apreciarse la tensión con la que entraron en su vestuario tanto el entrenador Ramis como el preparador de porteros. Y es que la pena máxima hizo mucho daño a un equipo que lleva tres partidos sin marcar un gol y ve como poco a poco va perdiendo el colchón de puntos que le separaba de los rivales que se siguen acercando a medida que los resultados no le favorecen.

El viaje de vuelta, sin duda, debió ser muy duro para un equipo que no sale de una racha de resultados adversos y que para colmo ha visto en las últimas fechas como las decisiones de los árbitros le están perjudicando.