Velázquez y Pavoni, que jugaron aquel partido, durante un entrenamiento en El Rosal.
Velázquez y Pavoni, que jugaron aquel partido, durante un entrenamiento en El Rosal.

Cádiz CF

El año en el que el Osasuna despertó del sueño copero al Cádiz CF

Navarros y gaditanos se vieron las caras en Carranza por una plaza en los octavos de final

Por  20:02 h.

17 de diciembre de 2003. Noche lluviosa en Carranza. El Cádiz CF de Jose González disfrutaba de su primer año en Segunda tras nueve fatídicos metido en el pozo. El once amarillo había devuelto la ilusión a su parroquia y se paseaba por la categoría de plata de una manera muy similar a la que hora lo hace con Cervera. Y ojo. También cumplía en Copa. Porque en la primera ronda ante el Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López, los gaditano se metían en la siguiente fase al ganar 0-1 con un tanto de Jonathan Sesma en la prórroga.

El pase de ronda ante el Tenerife hacía llegar los dieciseisavos de final ante el rival de mañana, el Osasuna del vasco Aguirre. Aquel día de invierno llegaba a Carranza el Osasuna de Javier Aguirre, de Primera División. El Cádiz CF presentaba un once bastante respetable para la corta plantilla que aquella temporada tenía Jose González, que alineó un once formado por Armando, Velázquez, De Quintana, Abraham Paz, Raúl López, Suárez, Manolo Pérez, Pavoni, Navarrete, Obiorah y Oli. En la segunda mitad saldrán Varela, Quevedo y Javi Guerra.

Pavoni adelantó a los amarillos al filo del descanso y el sueño de los octavos se acercaba a Carranza tras cabecear a gol un saque de esquina botado por Manolo Pérez. Mucho más que lo haría durante el segundo tiempo, pero llegó el minuto 88 y Aloisi empataba el encuentro tras materializar una pena máxima por derribo a Palacios. Peor para el Cádiz CF fue lo que pasó a los dos minutos siguientes. Webó, en el 90′, finiquitaba al contragolpe las aspiraciones de un Cádiz CF que se quedaba con la miel en los labios en los dieciseisavos de final.

Tan negro lo vio el entrenador navarro de entonces que así lo dejó dicho en la antigua sala de prensa de Carranza, en los bajos del estadio de la antigua tribuna. “A falta de dos minutos para el final estábamos liquidados. Ha sido un partido parejo que estaba para que lo ganara cualquiera. Hemos encajado un gol en un momento psicológico y luego hemos tenido la fortuna de marcar dos goles en los minutos finales”, analizó Aguirre.