El Villanovense jugará en el Carranza uno de los partidos más importantes de su historia
El Villanovense jugará en el Carranza uno de los partidos más importantes de su historia

CÁDIZ CF

Análisis del Villanovense: Cita histórica para la revelación

El equipo extremeño está completando una sensacional temporada en el Grupo IV

Por  13:25 h.

El Villanovense, la revelación de la temporada en el Grupo IV de Segunda B, se presenta en el Carranza y lo hace con una oportunidad única para hacer historia. Cuarto clasificado en estos momentos, el Villanovense se juega en Cádiz acceder al ‘play off’ de ascenso a Segunda. Una gesta totalmente inesperada a principios de la Liga para un equipo que, teóricamente, luchaba por la permanencia.

El partido de este sábado en la Tacita de Plata es de los más importantes en la historia del club extremeño. Como muestra, un botón: el Villanovense está a un punto de su mejor clasificación histórica. La situación es idílica y en Villanueva de la Serena son conscientes de ello, de ahí que este municipio pacense de poco más de 25.000 habitantes esté viviendo un sueño. Y así lo demostrarán los seguidores villanovenses que se den cita en el estadio Ramón de Carranza.

Artífice del proyecto desde el banquillo, Julio Cobos (ex entrenador del Cacereño) ha dado con la clave en una temporada de ensueño. Conservador en el sistema de juego, se trata de un míster que sabe sacar partido de sus recursos. Y todo ello con una plantilla de bajo coste y sin demasiado fondo de armario.

Muy inteligente en sus planteamientos, Julio Cobos ha construido un equipo físico y duro desde la defensa. Muy práctico. Mantener la calma y esperar el momento preciso son valores añadidos en una escuadra que sabe sufrir hasta que llega su oportunidad. La efectividad prima sobre el ‘jogo bonito’.

Poderoso en el juego aéreo y a balón parado, la revelación de la Liga ofrece su mejor versión en el Romero Cuerda (el Cádiz CF ya lo sufrió en sus carnes), aunque a domicilio tampoco desentona.

La portería

Suplente habitual hasta la lesión de José Fuentes (ya recuperado), Álvaro Ratón ha respondido con buena nota cuando le ha tocado defender el portal serón. De gran envergadura (sobrepasa los 190 centímetros), el joven guardameta gallego aporta seguridad, colocación y templanza. El que fuese portero del Algeciras ha aprovechado el momento y se ha afianzado en la meta, y eso que no era una tarea sencilla, ya que su compañero estaba cuajando una temporada notable.

La defensa

Si el Villanovense se ha convertido en la revelación de la presente temporada en el Grupo IV de Segunda B es, en buena parte, por su ordenado entramado defensivo. Ahí juega un papel fundamental la línea de zagueros.

Sensacional es hasta la fecha la labor de su pareja habitual de centrales: Owona-Jair. El primero, de origen camerunés, es el líder de la zaga. Su temporada está siendo brillante. Alto (188 centímetros), fuerte y potente, el exjugador del Real Oviedo aporta seguridad y solvencia. Su entendimiento con Jair es notorio.

Este último, de ascendencia caboverdiana, posee unas características similares a las de su compañero. A ello se le une su identificación con Villanueva de la Serena y su equipo. Y es que, a los seis años de edad fue adoptado por una familia de la localidad pacense tras ser abandonado por sus padres biológicos cuando era un bebé.

En los laterales, Moraga (derecho) y Tapia (izquierda) aportan trabajo defensivo, pero también se animan en labores ofensivas. Potentes y sin complicaciones. Por si fuera poco, Tapia cuenta con un gran disparo lejano y es clave en las jugadas a balón parado, uno de los filones del equipo.

También tienen su cuota de protagonismo Trinidad, Calatrava, Cubi y Javi Sánchez. Este último anotó el gol que hizo posible la victoria del Villanovense sobre el Cádiz CF en el Romero Cuerda.

En definitiva, una línea compacta en la que, aunque algunos llevan la manija, todos cumplen su papel en el momento preciso. Con orden y eficacia, sin fisuras.

El centro del campo

Sobre el doble pivote se asienta gran parte del éxito del equipo entrenado por Julio Cobos. La labor en la medular es vital en su sistema de juego. Y ahí aparecen el capitán Ángel Pajuelo, que realiza las labores de destrucción (además ha marcado tres goles en la Liga y uno más en la Copa del Rey), y Curro, un veterano canalizador del juego que aporta llegada desde la segunda línea.

El sanluqueño Salvi (en su día sonó para recalar en el Cádiz CF) aporta rapidez y peligro desde la banda derecha. No pudo estar en el encuentro de la primera vuelta al estar lesionado, pero ahora llega a la cita y lo hace en el mejor estado de forma posible. Cinco goles ha firmado este curso, tres de ellos en el último mes. Cadistas como sus paisanos Kike Márquez o Javier Manzano (responsable de la cantera amarilla) conocen al dedillo el potencial de un futbolista criado en la cantera sevillista y que el pasado verano recaló en Villanueva de la Serena tras dos temporadas en el Atlético Sanluqueño, el club de su localidad.

En la izquierda es habitual en las alineaciones el versátil José Ángel, un ‘falso extremo izquierdo’ que suele aparecer por el centro.

La labor en la mediapunta está ahora en los pies de Jairo Caballero. La baja de Anxo (sufre una lesión de rodilla) abre la puerta del futbolista sevillano, que ha pasado por los escalafones inferiores de Sevilla FC y Sporting. Técnico, fino y pausado, quiere aprovechar su oportunidad en el tramo decisivo.

La delantera

Con la baja obligada de Miguel Ángel Espinar por sanción, (máximo goleador del Villanovense con nueve dianas), las miradas arriba se centran en estos momentos en Carlos Fernández. El ubetense está de dulce. Con ocho goles marcados es el segundo máximo artillero de los serones y actualmente está en estado de gracia. Potente y rematador, el ariete apunta al once en el Carranza. Ambos también defendieron la elástica del Sanluqueño.

Menos opciones ha tenido el bornense Álvaro Garrido, que aún no ha estrenado su faceta goleadora en esta Liga.