Iván Alejo, con De Frutos.
Iván Alejo, con De Frutos.

Cádiz CF

Alejo, el solucionador de problemas

El extremo pucelano se erigió en el mejor de los suyos siendo clave en un empate que pudo ser victoria de ejecutar mejor su última acción

Por  14:35 h.

No estaba ocurriendo mucho en la primera parte pero en su último minuto pasó algo que le hizo a Cervera tener que recomponer todo su equipo. La faena no era otra que las lágrimas vertidas por Luismi Quezada, que abandonaba el campo cojeando tras notarse un chasquido en la rodilla que poco invita a ser optimista a la espera del parte médico. Ese contratiempo tuvo que hacer que el entrenador del Cádiz CF moviera el banquillo poco antes del descanso y durante el mismo, de donde salió Iván Alejo para colocarse en la banda derecha dejando a Salvi la izquierda para echar un cable en defensa al poco experimentado Rhyner.

Ex del Rayo, a Alejo no se le da mal su exequipo. El pucelano ya marcó en el encuentro de ida disputado en Vallecas (1-1) y en el de vuelta otra vez volvió a tomar un partido más que relevante para los suyos. Sin debate alguno, Alejo fue el mejor de los amarillos, corte de pelo al margen.

Y es que el extremo diestro fue un auténtico suplicio para su marcador Luna, que fue sustituido en el segundo tiempo incluso. No era para menos, desde que entró, Alejo le hizo sudar la gota gorda. De la banda del ex del Getafe llegaron las mejores ocasiones del lado amarillo. Suya fue su asistencia en el gol del empate de Álvaro Giménez, que fue el primero en elogiar la figura de su compañero nada más atender a los micrófonos de Movistar. No es la primera vez que esta conexión (Alejo-Giménez) revoluciona un partido en su segunda mitad. Como prueba ahí está la victoria en Las Palmas gracias a un penalti cometido sobre Álvaro tras una asistencia (era la segunda que le daba) de Alejo.

Como no sería el miedo y el respeto que infundió Alejo en la defensa vallecana que el producto de su juego desencadenó un ajuste defensivo en la zaga de Paco Jémez, que aún no explica cómo sus centrales se olvidaron de Álvaro Giménez, que recibió antes de marcar más solo que la una. La explicación era bien fácil. Era tal el traje que le estaba haciendo Alejo a Luna que sus compañeros acudieron al rescate del ex del Eibar olvidándose por completo del delantero que finalmente empató el encuentro. Algo así como ese gol de Caniggia ante Brasil en Italia 90 en el que Maradona abarcó a todos los defensores para entregar al balón a su compañero desmarcado.

Álvaro Giménez no fue el único que destacó el papel de Alejo, el otro fue el mejor de los rayistas, Óscar Trejo, que vio clave en la recuperación del Cádiz CF la entrada en el campo del extremo vallisoletano.

Pero las ganancias de Alejo para el Cádiz CF en su partido ante el Rayo no quedaron ahí. Antes lo había intentado con un disparo que buscaba la escuadre pero que no llegó a encontrar puerta y también pudo ponerle la guinda a su partido si en la última acción logra acertar con su vaselina a Dimitrievski tras un buen pase de Lozano. Fue una lástima su ejecución, pero la idea desde luego era la mejor.

No ha sido titular indiscutible en toda la Liga pero no por ello se ha quejado sabedor de las virtudes de Salvi y del buen momento de Perea. Algún que otro borrón por su actitud con los árbitros, rivales y aficiones contrarias ha tenido pero lo que es más que evidente para Cervera es que dentro de su vestuario hay un jugador que juega con capa. Ese es que es capaz de darle la vuelta a un partido partiendo desde su banda y ofreciendo asistencias por doquier. Alejo es un solucionador de problemas, el señor lobo del Cádiz CF.