Cristóbal con Cervera, antes del Alcorcón-Cádiz CF de la pasada campaña..
Cristóbal con Cervera, antes del Alcorcón-Cádiz CF de la pasada campaña..

Cádiz CF

El Alcorcón, la piedra donde mirar para no tropezar

El Cádiz CF de Cervera debe tener cuidado de no repetir los errores que lapidaron a un líder que también era intratable en el primer tercio liguero

Por  8:00 h.

Ojo, cuidado, porque por el camino que transita libremente y sin obstáculos un Cádiz CF líder absoluto y hasta el momento sin rivales ya pasó no hace mucho otro que acabó cayendo. Y tanto que cayó.

Lo decía la semana pasada el propio Álvaro Cervera, aunque ya el entrenador cadista ofrecía varios matices para tranquilizar al personal de que no debería ocurrir lo mismo un año después y por estos lares. Y es que, sin meterse mucho en lo que pasó o dejara de pasar en el club madrileño, el entrenador del Cádiz CF cree a pies juntillas que este año ve a la plantilla al completo muy unida y, lo más importante, firme en lo que se piensa.

Ante lo que se pueda pensar, el Cádiz CF de este año tiene muchos parecidos con el Alcorcón de Cristóbal, que a estas alturas de la jornada 15 llevaba 33 puntos y era líder destacado de la Segunda después de diez partidos ganados, tres empatados y solo dos perdidos. Como se ve, las cifras no son muy distintas de las que hoy tiene el Cádiz CF, también líder con 35 puntos, solo dos más, después de once victorias, dos empates y dos victorias.

Donde sí se puede ver mayor diferencia es, sin duda, en lo que están haciendo sus rivales. De entrada, el Cádiz CF de Cervera le saca al segundo clasificado (Huesca) la friolera de nueve puntos, diez al tercero (Almería) y doce al séptimo (Girona). Sin embargo, el Alcorcón tuvo la mala suerte de que por detrás suya venían apretando sin desfallecer varios gallitos. De hecho, a solo tres puntos, el segundo clasificado era el Deportivo. A cuatro, tercero, empujaba el Málaga, mientras Granada, Albacete y Mallorca seguían a rebufo a cinco, seis y nueve puntos, respectivamente. El séptimo, que era el Cádiz CF, sí que estaba ya a diez puntos, los mismos que ahora el once gaditano le saca al segundo. Los números no engañan

¿Por qué el Cádiz CF no debe ser el Alcorcón?

Y si Cervera cree que el caso del Alcorcón no debe compararse al del Cádiz CF es porque tiene las cosas muy claras de que, seguramente, los suyos no caerán en los mismos errores que sí lo hizo el once de Cristóbal, que acabó la Liga clasificado en la decimocuarta posición con 52 puntos. Ahí es nada. La prueba del derrumbe del cuadro alfarero es que se convirtió en el peor equipo de la Segunda vuelta.

¿Qué le pasó para tremendo desequilibrio le ocurriera entre la ida y la vuelta? El periodista de Marca Álex Jiménez ofrece algunos motivos para explicarlo y que, sin duda, debería seguir los hombres de Cervera para no caer en la misma piedra que acabó pesándole como una losa a un Alcorcón que entró en barrena poco antes de Navidad.

“El punto de inflexión diría que fue la primera derrota de la temporada en Santo Domingo, contra el Reus a principios de diciembre”, recuerda. Se refiere a una derrota casera en casa en la jornada 17 tras la que le siguieron cuatro partidos sin ganar ante Osasuna en El Sadar (2-1), Numancia en casa (1-1), derrota en Extremadura (3-0), empate en casa ante el Almería (0-0), derrota en Gijón (2-0).

Como se aprecia, “a partir de la derrota ante el Reus, el equipo comenzó a mostrarse muy frágil a nivel defensivo y además, apenas generaba en ataque”.

No sólo la fragilidad defensiva pasó factura al Alcorcón, sino la sequía goleadora por la que pasaron sus delanteros Juan Muñoz, Jonathan Pereira, Victor Casadesús y Fran Sandaza “que se quedaron, todos ellos, varias jornadas seguidas sin marcar”.

Como a perro flacos todos son pulgas, también llegaron las lesiones “en tramos clave de la temporada. Así, cayeron hombres importantes en el once como Laure, Dani Jiménez, Nono, Eddy Silvestre y Dorca, que dejaron al equipo muy mermado”.

Tanta irregularidad acabó desgastando la confianza con la que se comenzó la temporada. Todo ello hizo que “el vestuario fuera perdiendo su esencia. Los jugadores dejaron de creer, se desencantaron y hubo muchos que se borraron en el tramo final de la temporada”. En la misma línea, apunta que “de hecho, este verano se han ido más de 20 futbolistas que es un hecho que habla por sí solo”.

Tanto se fue a la deriva un barco que comenzó lanzado que “al final, tenían que jugar los canteranos porque no había equipo”, comenta resaltando también el poco fondo de armario que tenía la plantilla alfarera.

El pesimismo se instaló tanto en el equipo como en la grada. Y se pasó tan rápido de soñar en un ascenso como de temerse lo peor. “Si llega a durar la Liga cinco jornadas más…”, sostiene Jiménez, que salva la figura de un entrenador que acabó la temporada pese al pinchazo del globo. “Más allá de ello, el papel de Cristóbal fue bueno”, reconoce el periodista que cubre la información diaria del conjunto alfarero.

Y es que en Santo Domingo no se olvida que “consiguió ilusionar a la afición tras varios años en los que el club se había limitado a luchar por no descender, aunque el equipo terminó a la deriva y no continuó”, dice del actual entrenador del Racing de Santander tras la destitución de Iván Ania.

Para rematar, Álex jiménez sentencia que “lo cierto es que el Alcorcón se dejó ir y la plantilla acabó muy lejos del entrenador”. Algo que en Cádiz, donde Cervera es poco menos que un Dios, nadie puede imaginar.