Las gradas de La Romareda presentarán un gran ambiente.
Las gradas de La Romareda presentarán un gran ambiente.

Cádiz CF

Al Cádiz CF le espera una olla a presión

Los cadistas volverán a visitar un estadio a rebosar tal y como le sucediera hace una semana en Almería

Por  8:00 h.

La Romareda está viviendo un momento bonito. A pesar de que su histórico club está en Segunda tras pasar una temporada con el agua al cuello, los aficionados al club maño han vuelto a ilusionarse. Y lo han hecho con un mítico entrenador que les hizo tocar el cielo de Europa cuando alcanzó la gloria con la consecución de la Recopa del 95 ante el Arsenal con aquel golazo desde el centro del campo y escorado del ceutí Nayim. Antes, Esnaider había adelantado al Zaragoza con un bello tanto a Seaman, clásico portero del Arsenal en aquella final disputada en el Parque de los Príncipes de París.

Mucho ha llovido desde entonces, pero en el banquillo zaragocista se sienta el mismo entrenador que ha reactivado a la afición maña. A sus 58 años, Víctor Fernández regresó al club de su vida la temporada pasada para sustituir en el cargo a Lucas Alcaraz. Fue un 18 de diciembre de 2018 y el Zaragoza se encontraba cerca del descenso, un lugar donde se llevó buena parte de la temporada hasta que en una gran recta final liguera los aragoneses esquivaron la Segunda B.

El clima era irrespirable en La Romareda. Líos de ultras con jugadores, tachados muchos de mercerarios. Horas bajas y sombrías hasta que llegó el ídolo de todos para poner paz. De entrada, la directiva maña no eligió para salvar la nava al típico entrenador aguerrido y con carácter de cara a un vestuario que se decía ser complicado. Para nada, todo lo contrario. El club maño dio en la diana al contratar los servicios de un hombre sabio de la casa, mesurado, inteligente y comprometido con los colores del equipo. Desde las buenas palabras y el buen fútbol, el Zaragoza fue capaz de enderezar la nave al tiempo que el ambiente pasaba de estar caldeado a ser una olla a presión para los rivales. Salvada la categoría, Víctor Fernández manifestó su intención primera de irse. Pero no le dejaron.

En un principio, Víctor Fernández se había comprometido a salvar la nave y salvar el expediente, pero fueron tan superadas las expectativas que tanto club como afición no le dejaron marcharse así como si nada. Y lo convencieron. No tardaron mucho en realidad dado que por sus venas corre sangre zaragocista.

La temporada ha empezado en Zaragoza muy bien. De hecho, los maños son de los pocos que han podido mantener medianamente el ritmo frenético de los gaditanos, que aventajan a los de Víctor Fernández en seis puntos aunque con un partido más. La prueba de que el zaragocismo está como loco con su equipo es ver las gradas La Romareda a rebosar, como lo estuvieron el pasado jueves ante el Málaga en un encuentro que registró un lleno con más de 25000 espectadores que apretaron de lo lindo a favor de los suyos.

 

De lleno en lleno

Este domingo, como también ocurrió el pasado en Almería y a la misma hora (16.00), el Cádiz CF volverá a visitar un estadio a rebosar. El equipo gaditano estrenará el liderato, que conquistó en el estadio de los Juegos Mediterráneos, a domicilio en un campo histórico que animará sin parar a un equipo que busca su regreso a la elite de manos de un entrenador que bien sabe de ello.