Airam con las zamarras de MKS Cracovia y Cádiz CF. Foto: José Lagarda.
Airam con las zamarras de MKS Cracovia y Cádiz CF. Foto: José Lagarda.

CÁDIZ CF

Airam: «Al Cádiz CF de los últimos años se le queda pequeño el discurso de los 50 puntos»

El ex ariete cadista acumula 13 goles esta temporada en su nuevo equipo polaco, conjunto al que llegó para ocupar el puesto del 'rossonero' Krzysztof Piatek

Por  17:33 h.

Desde la lejana a la par que bella ciudad polaca de Cracovia, el cadismo también se hace notar. Aquel que transmite sin ningún pudor Airam Cabrera, otrora ariete del Cádiz CF entre 2013 y 2015. Una etapa en las que los amarillos se quedaron con la miel en los labios en la Fase de Ascenso a Segunda y en las que el ariete canario anotó 38 goles, 23 en la primera de ellas, estableciendo la mejor marca individual de un jugador del Cádiz CF en una campaña en Segunda B.

Airam disfruta ahora, en calidad de cedido por el Extremadura, de su segunda experiencia en la Ekstraklasa (Primera División de Polonia) en el MKS Cracovia tras su paso exitoso hace dos temporadas por el Korona Kielce, donde alcanzó los 16 goles a pesar de perderse la siete primeras jornadas ligueras. Ahora, el canario es un auténtico baluarte en el club revelación del campeonato polaco gracias a sus 13 dianas que están haciendo olvidar al hoy jugador del AC Milan, Krzysztof Piatek, exdelantero del MKS Cracovia.

–¿Cómo ve al Cádiz CF esta temporada?

–El Cádiz CF lleva el mismo patrón de los últimos años, una línea de trabajo casi parecida, ascendente desde que llegó Álvaro Cervera. Desde que llegaron a Segunda División no han dejado de sorprendernos, con ese discurso de los 50 puntos que ya no nos lo creemos porque todos sabemos que puede aspirar a mucho más, ya que lleva una dinámica que así lo demuestra.

–¿Subirá el Cádiz CF a Primera?

–Tiene posibilidades de ascenso como todos los años porque tiene una línea de trabajo marcada con el mismo entrenador , y es algo que hace que estén acostumbrados a competir siempre de la misma manera, así que es un claro candidato al ascenso.

–¿Qué ha cambiado del Cádiz CF que dejó hace casi cuatro años?

–Muchas cosas. El fútbol cada año se va remodelando y ha cambiado todo. Desde fuera todo se ve mucho más profesional, quieras o no, cuando yo estuve allí no deja de ser Segunda B y eso que a pesar de estar en esa categoría uno se sentía como un jugador casi de Champions por la afición. Pero todo lo que rodea al club es mejor ahora. No hay más que ver el túnel de vestuarios.

–¿Cómo cree que le recuerdan en Cádiz?

–Cada vez que voy por allí siento que la gente me recuerda a pesar de haber pasado cinco años de haber jugado en el Cádiz CF. La gente se sigue sacando fotos conmigo y eso es muy gratificante, ya que te da a entender que algo has hecho bien tanto a nivel futbolístico como personal.

–¿Cuál es la mejor anécdota que vivió en sus dos años en La Tacita de Plata?

–Tuve muchas porque la gente es muy peculiar, pero la que más me llamó la atención fue cuando fui con la afición a celebrar un gol y uno de ellos me ofreció algo digamos ‘ilegal’ (risas). De hecho a día de hoy sé quién es esa persona que me lo ofreció porque estuve dos años allí y vas conociendo a la gente y siempre tienes trato con ellos. Cuando marcaba en el Carranza, solía ir a celebrar los goles con la afición, siempre iba a festejarlos con ellos porque estaban ahí siempre de esa manera les agradecía su apoyo.

Un país frío y un idioma complejo

–¿Cómo es su vida en Polonia?

–Muy tranquila. Salgo más bien poco, voy a entrenar, vuelvo a casa, almuerzo, duermo la siesta, juego a la consola ‘on line’ con mis amigos… Por ejemplo con Álex Barrera, con el que jugué el año pasado en el Extremadura… Y ahora él está en la India, así que imagínate. Es una buena herramienta para estar en contacto con amigos y excompañeros. Prefiero pasar tiempo en casa, no soy masoquista y no quiero pasar frío (risas).

–¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir en un país como Polonia?

Lo mejor es el fútbol y lo peor es estar lejos de mi familia y de mi novia, que se va a emocionar cuando lea esto (risas).

–¿Cómo lleva un canario el frío polaco?

–Saliendo poco de casa se lleva bien. Es más complicado cuando entrenas porque nunca acabas de calentar, llevas una hora entrenando y sigues estando frío, pero toca adaptarse y ponerse mucha ropa.

–¿Y cómo lleva un idioma tan difícil?

–Intento intervenir en alguna conversación en polaco, ya que es algo que los polacos aprecian mucho. Si veo que se me complica tiro del inglés. De hecho, a los medios de aquí concedo las entrevistas en inglés.

–El MKS Cracovia es un club desconocido en España. ¿Cómo es el club?

–Es uno de los clubes más antiguos de Polonia y, por lo tanto, es un histórico. Además hay un inversor que está apostando fuerte por el club y los últimos años se ha generado mucho dinero por traspasos de jugadores salidos del MKS Cracovia, con lo que económicamente está muy bien. También es una entidad a la que muchos miran ahora porque está creciendo y que en los próximos años va a ser importante en la Liga polaca.

–¿Por qué eligió el MKS Cracovia?

–Se pusieron en contacto conmigo porque otro español que tenían, Gerard Oliva, se había lesionado, y tras mi buena experiencia en Kielce quería volver a la Liga Polaca. Además Cracovia es una ciudad en la que ya había estado y me gustaba bastante. A partir de ahí, le dije a mi representante que no quería que tanteara otras opciones porque estaba decidido a venir.

–¿Cómo definiría la Liga polaca?

–Competitiva. Cualquiera puede ganar. El nivel aquí es más alto de lo que la gente piensa en España. Esto no es el patio del colegio, eso lo primero. No se puede establecer un nivel comparándolo con la Liga Española o la de otro país, pues es diferente. En Polonia hay más desorden táctico pero los jugadores son físicamente mejores porque los partidos tienen más transiciones al producirse más pérdidas de balón. Son partidos de ida y vuelta al haber menos calidad técnica que en España.