Airam celebra un gol en Carranza.
Airam celebra un gol en Carranza.

Cádiz CF

Airam; 38 goles, un sueño por cumplir y un amargo adiós

El canario lamenta las formas de un Cádiz en el que le hubiese gustado seguir

Por  20:33 h.

El fútbol, como la propia vida, te pone un día en un sitio y al siguiente estás en otro. Un verano eres héroe y un año más tarde eres villano. Airam Cabrera lo ha vivido en sus carnes, ha padecido el ser uno de los jugadores más queridos a salir de una forma amarga de un Cádiz CF con el que ha intentado ascender a Segunda sin éxito.

Una campaña en la que no ha tenido el protagonismo de la anterior, y unido al fracaso monumental del propio Cádiz han hecho que su marcha del equipo amarillo no haya sido como él habría soñado. 

No lo ha sido en primer lugar por las formas, eso que todo club debe cuidar y que ya ni el Real Madrid hace con una de sus leyendas. Y es que el propio Airam se enteraba por boca de los medios de comunicación que finalmente no seguía en el Cádiz la próxima temporada.

Una noticia que molestó al jugador, más aún cuando su continuidad no estaba del todo descartada ya que las negociaciones y las espadas estaban en todo lo alto. Sin embargo, Manolo Vizcaíno no dejó lugar a la duda con un rotundo “Airam no sigue en el Cádiz”.

El futbolista (ha desistido hacer declaraciones a los medios por ahora) reconocía momentos después de enterarse en su perfil de ‘Twitter’ su desazón por la noticia: «Una pena que esto acabe aquí y así. Cuando las cosas no dependen de tí, poco puedes hacer». Una frase con la que deja medianamente claro que su intención era seguir en el Cádiz, aunque finalmente parece que ha sido el club el que ha permitido su marcha.

El caso es que el jugador de Puerto de la Cruz ha sufrido la famosa falta de memoria cuando 365 días antes era idolatrado por muchos para que quedara en el Cádiz tras ser el pichichi de su equipo con 24 goles. Una campaña después y tras una Liga en la que ha tenido que asumir un rol distinto por la competencia con Jona y el hecho de tener que jugar muchos partidos en una posición que no es la suya, Airam ha sufrido ese paso de héroe a villano, al menos en parte de una afición que incluso está pagando con él los platos rotos del fracaso de la temporada amarilla. Todo ello tras anotar 14 goles, cifra que no está nada mal.

Con todo, al Cádiz se le van 38 goles en dos temporadas y un jugador que siempre ha demostrado su raza, sentimiento y ‘feeling’ con el cadismo. Comenzó marcando una noche de verano al San Fernando en el Estadio Iberoamericano y se marcha con una espinita y un sueño por cumplir, «marcar el gol del ascenso», tal y como él siempre repitió.