Abel Gómez, en el duelo ante Las Palmas que dio el ascenso a Primera al Córdoba el año pasado.
Abel Gómez, en el duelo ante Las Palmas que dio el ascenso a Primera al Córdoba el año pasado.

Cádiz CF

Abel Gómez, cerca de firmar por el Cádiz CF dos años

Mediocentro de corte creativo, todo un peso pesado dentro de cualquier vestuario

Por  14:59 h.

Comienza lo bueno. Pasada la primera semana de depresión por el no ascenso a Segunda A, pasados los primeros cinco fichajes ‘sin nombre’ del Cádiz CF para comenzar a echar a rodar la temporada, pasado todo lo que tenga que pasar, llega lo esperado, las ‘vacas sagradas’ del nuevo vestuario, los hombres-nombres que deberán tirar del carro cuando llegue el momento oportuno. No esos momentos ante Lucena, El Palo, Córdoba B y tantas otras comparsas del grupo IV. Manuel Vizcaíno, ayudado un año más por su amigo Quique Pina, comienza a sacar lustre a una plantilla que como él mismo aseguró recién finiquitada la temporada pasada, debe ser más competitiva que la que no ha podido alcanzar la plata ni en Carlos Tartiere ni mucho menos en San Mamés y siempre con el gran permiso y favor del Rico Pérez.

Llegan los expertos. Llegan esos jugadores que deben formar una columna vertebral de experiencia y categoría. Llegan los pesos pesados del vestuario. Llega lo que pide un entrenador exigente como lo es Claudio Barragán. Llegan los buenos. Llega los que vienen con los currículums más cargadetes, con más experiencia y talla. Esos jugadores que saben lo que es jugar con focos en estadios de Primera y que no les tiemble el pulso cuando llegan los momentos de la verdad. Y sí, queda muy poco para que el primero de estos hombres que aún están por llegar estampe su firma con el Cádiz CF para permanecer en el club de la Tacita, mínimo, dos años. Abel Gómez es su nombre y proviene de Primera. Cierto es que lo hace de un equipo, el Córdoba, que acaba de descender a Segunda, pero no era la primera vez que lo hacía.

Es mediocentro organizador, que puede jugar también como mediapunta. Tiene 33 años y quiere volver a sonreír con la camiseta de un histórico. Y para eso no le importará bajar dos escalones. Vendrá de ser el capitán de un vestuario que al final se fue de las manos como él mismo reconocía cuando comunicó en la entidad cordobesista que no seguiría. “Desde el principio de la pretemporada no se hizo bien”, manifestó tras ver “cosas que no se estaban haciendo bien” porque “hubo que dar más valor al bloque del año pasado”. Un jugador con cartel y mucha personalidad, algo de lo que ha adolecido el Cádiz CF del curso recién acabado. A pesar del enfado con el que ha acabado la afición cordobesista, Abel fue de los pocos que recibió el cariño de una afición que siempre ha agradecido su entrega,

El acuerdo con el Cádiz CF es total  y solo está a falta de la firma. Los dos años que jugará en el Cádiz los jugará sin cláusula. Sin importar la categoría, aunque ambas partes desean que la segunda campaña sea en Segunda A. Centrocampista de corte creativo, con buena pegada de balón, tanto parado como en movimiento. Posee también un gran protagonismo en todos los equipos en los que ha jugado y entre sus virtudes destaca su capacidad para iniciar contragolpes gracias a sus cambios de juego usando su golpeo.

El centrocampista sevillano ha estado estos tres últimos años en el Córdoba, equipo con el que ascendió en Las Palmas a Primera División. Cumplió 33 años el pasado mes de enero, pero como ya aseguró en su última rueda de prensa como jugador del Córdoba, “cuerda para rato” porque es de los que piensan que “en el fútbol la edad no importa. Simplemente hay que tener ilusión y ganas, y tener continuidad, porque el rendimiento lo marca la continuidad. No conozco a ningún futbolista, por muy joven que sea, que jugando un partido, luego en uno o dos meses nada y luego otro, dé el máximo de sí. La clave es tener continuidad y buscaremos la mejor opción”. Y su mejor opción será la del Cádiz CF.

Su trayectoria; cuatro ascensos a Primera

Tras formarse en las categorías inferiores del Atlético Monachil y del Granada 74, Abel Gómez Moreno (Sevilla, 20 de enero de 1982) pasó a las categorías inferiores del Sevilla en la temporada 1999/2000. Jugó en el Sevilla Atlético cinco años, cuatro en Segunda B y uno en Tercera. Cambio de filial para jugar dos temporadas, la de 2004/05 y la siguiente, en el Málaga B de Segunda A, donde marcó 8 goles y jugó 68 partidos. Comenzó a volar de forma profesional en el Real Murcia, consiguiendo un ascenso a Primera en la 2006/07 y debutando en ala elite en la 2007/08 como pimentonero. En la temporada del ascenso marcó cuatro goles mientras que en Primera hizo cinco, sumando 65 partidos entre ambas campañas.

Probó fortuna en el extranjero en la 2008/09 vistiendo los colores del Steaua de Bucarest rumano, donde apenas estuvo seis meses para recalar en el mercado de invierno en el Xerez CD de Segunda A. En el club azulino también consigue un ascenso a Primera. Tras descender a Segunda con el club xerecista, firma por el Granada de Quique Pina en Segunda A, equipo con el que consigue su tercer ascenso a Primera en la 20110/11, tras jugar 45 partidos y marcar tres goles. En Primera, con el club granadino, juega 33 partidos y marca un tanto. Cambia de club sin salir de Andalucía y aborda en el Córdoba en el curso 2012/13. En su primer año como cordobesista marca dos goles en 37 partidos. En la temporada del ascenso en Las Palmas consigue ser una pieza fundamental del once y aporta cinco goles en 43 partidos. Ya en Primera, juega 22 partidos y no consigue la permanencia de un equipo donde deja tan buen recuerdo como otro que llegó al Cádiz CF tras vestir la blanquiverde, Andrés Fleurquin.